24 febrero 2026

EL OTOÑO HISPANO-AMERICANO

Arq. Vicente Vargas Ludeña 

25 de Octubre del 2019

Las estaciones del año han servido para señalar históricos momentos que la humanidad contemporánea vive: Primavera Árabe, La Rebelión de los Claveles, Movimiento 15M y otras denominaciones literarias que se convierten en portadas mediáticos. Hoy nuestra Hispano-América vive su correspondiente OTOÑO. El análisis que a continuación se relata se fundamenta en una obra de M. Hardt y A. Negri llamada Multitud, en la que nos ayuda a una interpretación de las luchas sociales, políticas e ideológicas en la posmodernidad.

Los seres humanos no tienen ni el deseo ni la habilidad para vivir en el aislamiento,  ya que, de hecho, no pueden cada quien satisfacer sus necesidades materiales y morales fuera de la sociedad y de la cooperación con sus semejantes, inevitablemente ocurre que aquellos que carecen de los medios o de una conciencia lo suficientemente desarrollada para crear una organización libre con otros que comparten sus mismos intereses y sentires, deben someterse a la organización de sus afines, generalmente de clase o de grupo dominante, que busca explotar en ventaja propia el trabajo del resto. La ancestral expresión de las masas por un pequeño y privilegiado número, ha sido siempre la consecuencia de la mayoría de la gente para llegar a un acuerdo entre si y crear organizaciones con otras personas (trabajadores siempre) para la producción y goce y, ante la eventualidad, para la defensa en contra de sus opresores y explotadores. En consecuencia la historia de la humanidad está construida sobre la base  de los grupos que se han organizado para sobrevivir ante la adversa naturaleza o para romper cadenas y atavismos; y, solo ahí empujar otros destinos.  

La mejor y más cabal forma de organización, es la expresión política, porque requiere de principios, de una cosmovisión de la vida y el mundo. Los cambios, avances, transformaciones y revoluciones han requerido el contingente orgánico de los actores que mueven el carro de la historia. Ni siquiera un resumen sintético de esas trayectorias, no ilustraría satisfactoriamente, aquí, esa plétora de lo que la humanidad ha sido y es capaz; además nos distraería de nuestro objetivo. El individualismo egoísta, displicente que el capitalismo consumista ha creado en la meca de la mercancía, los EE. UU., ha llegado hasta nosotros con todas sus aberraciones. Estas condiciones escarnecen y crean en los individuos indiferencia y aislamiento frente a los problemas que atañen a la sociedad; además niega toda forma de introyección de esas circunstancias en la conciencia personal. Mientras más dispersas las singularidades, –llamase a estas, las unidades que componen la sociedad- mejor oportunidad para las élites para la explotación y dominación. Las víctimas propiciatorias de este complejo y deshumanizado sistema que existe, y que no lo podemos eludir, son los jóvenes. Si a eso le añadimos, la calidad deficiente de la educación en general, tenemos ya un cóctel de consecuencias letales para la sociedad.

En la década de los años 60 – 70, existía en la atmósfera social, especialmente en Europa y EE.UU., el pesimismo, la angustia y hasta el absurdo existencial que había dejado la segunda guerra mundial; a su vez, el capitalismo llenaba esos vacíos con el confort y el consumo, diferenciándose de los países del sur, donde estos,  llenaban la inseguridad de sus propias vidas y el pan diario de la mesa, con diferentes formas de lucha a través de organizaciones que pagaban caro sus reivindicaciones. En el seno del capitalismo, de todas maneras surgieron estructuras anti sistema, aunque tenían una elevada dosis de diletancia espiritual, lúdica y sensual, eran sin embargo, expresión inconforme de esos grupos, fundamentalmente jóvenes. Nos estamos refiriendo al movimiento hippy. Podría llamarse el anarquismo posmoderno, de todas maneras su grito de guerra, era la paz y la libertad. En este mismo hilo conductor, las nuevas tecnologías crean para la juventud instrumentos poderosos de comunicación y vinculación, que están haciendo temblar a los sistemas y a los Estados caducos. Latinoamérica y Europa –especialmente Francia y España-, son paradigmas en estos momentos. Hablaremos más adelante de este fenómeno.

Pero retrotrayéndonos en el tiempo, hablemos de nuestra patria. En las décadas del siglo pasado, antes mencionadas, existieron dos actores principales que enfrentaban al Estado excluyente, injusto y oligárquico: los sindicatos y los estudiantes organizados. El sindicalismo, aunque agónico ya para ese entonces, heredó las estructuras orgánicas que el partido comunista había creado desde los años veinte: jerarquizadas, celulares, disciplinadas y combativas. La burocracia se sindicalizó, y los sindicatos se burocratizaron, lo cual enfermó de muerte a esas estructuras. La vieja forma de organización sindical, nacida en el siglo XIX y con el fin primordial de negociar los salarios de un determinado sector, ha dejado de ser suficiente. En primer lugar y tal como hemos expuesto, los sindicatos no pueden representar a los desempleados, a los pobres, ni siquiera a los trabajadores móviles, flexibles y provistos de contratos temporales, autores del trabajo inmaterial, etc.; pese a que todos ellos participan en la producción social y aumentan la riqueza. En segundo lugar los sindicatos clásicos están divididos por línea de actividad y por productos que se definieron en la época pletórica de la producción industrial: un sindicato de mineros, un sindicato de aseo de calles, un sindicato de ferrocarrileros, y así sucesivamente. Hoy, en la medida que las condiciones y las relaciones de trabajo se hacen comunes, esas  divisiones tradicionales ya no tienen sentido (ni aunque tratáramos de actualizarlas), no sirven sino de obstáculo. Por último, esos sindicatos antiguos se han convertido en organizaciones puramente económicas y clubes sociales; la motivación política de la lucha ya no existe. En los países capitalistas dominantes se les concedió un estatuto legal y constitucional a cambio que se dedicaran exclusivamente a sus reivindicaciones del puesto de trabajo y a la negociación salarial, y renunciaran a confrontaciones sociales o políticas. En la globalización el trabajo, cada vez, es más inmaterial, eso no significa que no se produzcan papas -de comer tenemos que hacerlo diariamente- lo particular de las formas de producción contemporáneas es que, el toyotismo, tiende a robotizar todos los procesos, es decir hay un cambio biopolítico, independiente de nuestra voluntad y conciencia. Mientras que los sindicatos tradicionales defienden los intereses económicos de una categoría limitada de trabajadores, lo que necesitamos es crear organizaciones laborales capaces de representar toda la red de singularidades que producen en común la riqueza social. 

Lo expuesto del sindicalismo, es válido para las organizaciones estudiantiles y de jóvenes. La FEUE, fue la estructura estudiantil más respetada, inteligente y luchadora que haya existido. Los gobiernos –Velasco Ibarra, era uno de ellos- le temían y la odiaban. El sistema –dígase la burguesía- la corrompió y la castró. Hoy es un remedo, una caricatura. También, como el sindicalismo, las élites prostituyeron al movimiento y sus organizaciones con el apoyo entusiasta del infantilismo izquierdista. Del Movimiento y las organizaciones indígenas, es necesario hacer un análisis desapasionado en el contexto de la dialéctica ontológica, étnica, antropológica, productiva, política, y por qué no, hasta en las utopías. Alguna vez se pensó, yo también así lo creí, que los únicos grupos sociales del Ecuador, que tenían un arraigado sentimiento y propósito de Nación, eran los indígenas. Las élites, como su riqueza, no tienen ni Dios ni patria: son cosmopolitas de Miami, sin abandonar el poder; la clase media no entra en estas disquisiciones de ámbitos geográficos, ni ancestros culturales, su afán es sobrevivir en su destierro existencial, carente de identidad. Sin embargo, la realidad es muy diferente; las organizaciones indígenas actuales están demostrando, por lo menos sus cuadros dirigentes,  que padecen la misma peste de poder, como la de sus contradictores y opresores que dicen combatir: los mestizos. A la luz de sus imágenes, no son, sino mestizos idianizados, en busca de las mieles del poder que algunos ya la han saboreado.  

El seguimiento diario del movimiento de protestas en diferentes regiones del planeta, nos informa de un fenómeno que algunos teóricos neomarxistas ya lo venían analizando en el contexto de la posmodernidad. Los protagonistas principales de las protestas reprimidas con sangre en Latinoamérica con sabores agridulces, son la juventud como vanguardia y singularidad y la comunalidad como la diversidad, todo a uno, condensada en la MULTITUD. La composición de los que se concentraron en plazas y calles, con una expresión global de rebelión, está constituida por una multiplicidad irreductible de diferencias sociales singulares, que constituyen la MULTITUD. Esta no debe hallar su expresión en la uniformidad como la unidad, la identidad o la diferencia; son todos los núcleos que conforman esa nación: obreros, agricultores, profesionales, comerciantes, estudiantes, mujeres especialmente –rompiendo atavismos culturales segregacionistas- minorías: étnicas, sexuales y otras; estos componen la multitud, plural y múltiple. Las masas, la turba, la chusma, la gleba, el pueblo informe, no componen la multitud; a veces su presencia puede tener efectos terriblemente destructivos, no actúan por voluntad propia, son vulnerables a la manipulación. La multitud es un sujeto social internamente diferente y múltiple, cuya constitución y cuya acción no se fundan en la identidad ni en la unidad, sino en lo que hay en común. Sin ser peyorativo con la chusma, no barrerían los escenarios de las protestas después de las bataholas, como lo han hecho protagonistas en espacios públicos de Quito, después de la humillación que recibió el esperpento de Carondelet; se habrían marchado dejando sucias las plazas y calles, plagando de cáscaras, periódicos viejos, y toda clase de mugre; como lo hacen los saqueadores en Guayaquil. Es banal lo que digo, pero grafica mucho la diferencia entre multitud y muchedumbre. Tampoco las luchas son, ni serán siempre con pitos y claveles; más tarde y en otro lugar será la sangre que manche el campo del combate por verdaderas democracias, y esta no se barre con escobas, está en el menú del futuro en los países pobres. A finales del siglo XX los movimientos de protestas y las revueltas se atenían a dos modelos principales. La primera forma de organización y la más tradicional, se basaba en la identidad de la lucha, y su unidad se organizaba bajo un liderazgo central, por ejemplo: el Partido. Podían existir otros ejes de conflicto importantes para quienes participaban en el movimiento, basado en el algún estatuto minoritario, pero debían subordinarse a la unidad de la lucha principal. La historia política de la clase obrera abunda en modelos de este tipo. El segundo modelo dominante, opuesto al primero, se funda en el derecho de cada grupo a expresar su diferencia y a conducir su lucha de manera autónoma. Este otro modelo se desarrolló fundamentalmente en el transcurso de lucha basadas en la raza, en el género y en la sexualidad. Los dos modelos dominantes plantean una lección clara: o lucha  unitaria supeditada a la identidad central o luchas diversas que afirmen nuestras diferencias. El nuevo modelo en la red de la “multitud” desplaza a ambas opciones, o mejor dicho, no es que niegue los antiguos modelos, sino que les infunde nueva vida de forma diferente. En 1999 durante la protesta de Seattle, EE.UU.; luego en Sao Paulo, Brasil; luego se extendió por otros epicentros donde se convocaban los Países más ricos –Club Bilderberg-,  lo que más sorprendió y extrañó a los observadores fue que muchos grupos a los que se tenía anteriormente por antagonistas, como era el caso de sindicalistas y ecologistas, grupos religiosos y anarquistas, etc., actuaron juntos sin necesidad de una estructura central y unificadora que subordinase o declarase temporalmente suspendidas sus diferencias. En términos conceptuales, la “multitud” sustituye el par contradictorio identidad/diferencia por el par complementario comunalidad/singularidad. Con la formación de nuestros crecientes hábitos, prácticas, conductas y deseos comunes, en suma, con la movilización y extensión global de lo común, la multitud proporciona, en la práctica, un modelo en el que nuestras expresiones  de singularidad no quedan reducidas ni disminuidas en nuestra comunicación y colaboración con otros en la lucha.

Michael Hardt y Antonio Negri, en su obra Multitud, se anticipan teóricamente a los acontecimientos que suceden hoy en el mundo entero, y a otras protestas que se han dado a nivel global, aplicando un sistema inteligente, propio de las especies animales sociales: las abejas, las hormigas o las termitas. Lo denominan “La inteligencia del enjambre”, y acotan, “Desde una perspectiva externa, el ataque en red se describe como un enjambre aunque parezca que no tenga forma. Como la red no tiene un centro que dicte las ordenes, los que solo piensan de acuerdo con los modelos tradicionales creen que no hay organización de ninguna especie y solo ven espontaneidad y anarquía”. Y continúan… “Pero si se contempla el interior de una red, se observa que si hay organización, racionalidad y creatividad. Es la inteligencia del enjambre.” El comportamiento de estas especies es estudiada por entomólogos, biólogos, sociólogos, y ahora por militares y hasta filósofos. Savater, reflexiona sobre la ética del enjambre, las termitas en particular, que entregan su cuota de vida, defendiendo el espacio, con la ética del ciudadano Héctor, defendiendo su querida Troya frente al divino Aquiles. En términos de organización y estrategias militares, no poseen una inteligencia como individuo, la concentración de feromonas dejadas por otros individuos del colectivo construye un sistema inteligente en red sin necesidad de un control central. La inteligencia del enjambre se basa fundamentalmente en la comunicación. Siguiendo  con la analogía teórica y el fenómeno de Ecuador, Chile, Argentina, Honduras; lo sucedido en La Primavera Árabe, Los Indignados de Madrid etc… ¿Cuáles fueron las feromonas que vinculaban con precisión y rapidez a esa multitud en un plan bien trazado? Los sistemas inteligentes de comunicación, las redes sociales, las convirtieron en un verdadero enjambre, que superó en millones de unidades a la mass media global y nacional de los Estados en decadencia ¿Quiénes usaron con eficiencia y resultados esos sistemas inteligentes? Fundamentalmente la juventud. Pero la inteligencia del enjambre que se vincula a velocidades de vértigo en la red, debe tener una matriz ideológica, después, que el enemigo sucumbe, es preciso acopiar materiales ontológicos, políticos, económicos, culturales y otros, para constituir un nuevo Estado-nación. La multitud requiere de un proyecto político para empezar a existir. La multitud, tampoco surge espontáneamente como figura política, la carne de la multitud se compone de una serie de condiciones ambientales para que puedan conducir a la liberación o quedar atrapadas en un nuevo régimen de explotación y control; tal como ha sucedido en nuestro País: huyendo de la jauría bucaramista entramos a la jaula de leones bancarios de Mahuad. “El interés común –dicen Hardt y Negri- es un interés general no reducido a la abstracción por el control del Estado, sino recuperado por las singularidades (el cuerpo social) que cooperan en la producción social-biopolítica. Se trata, pues, de un interés común que no queda en manos de una burocracia, sino que es administrado democráticamente por la multitud.”

CONCLUSIONES

A lo largo de la historia y a través de la razón y las pasiones los seres humanos han rechazado la autoridad y el mando atrabiliario, expresando la diferencia irreductible de la singularidad, y han buscado la libertad en incontables revueltas y revoluciones. Esa libertad, desde luego, no es otorgada por naturaleza; se consigue superando constantemente los obstáculos y las limitaciones. Al igual que los seres humanos no vienen al mundo con unas facultades eternas inscritas en su carne, tampoco la historia tiene finalidades últimas ni teleológicas.  Podemos afirmar que la facultad de ser libres y la propensión a rechazar la autoridad han pasado a ser los principios más nobles y más saludables, los verdaderos signos de eternidad. La novedad de este debate que propongo, es que existe una multitud ontológica, es decir, el ser social no se concibe sin ella. Hay otra multitud, la histórica; esa, está en construcción, el caso de América Latina lo confirma, nunca antes existieron estructuras singulares compactas en las Plazas. Tampoco eso acredita partida de nacimiento al movimiento orgánico de multitud.

Está en discusión si todavía existen las vanguardias, si estas manifestaciones son la suma de posturas anarquistas, si la multitud pueda derrocar al Imperio y plantear un nuevo orden; en fin las inquietudes son latentes, lo claro, es que, unas nuevas formas de lucha están en  camino. La convocatoria de hoy con los jóvenes, cumple ese propósito, rebelarnos contra lo establecido por las élites, apuntalar el proyecto político en marcha, con la bullente sangre joven de nuestra Patria.

En los últimos 40 años, en el Ecuador, no ha existido un Proyecto político, social y económico  verdadero, que funde los cimientos de un nuevo Estado soberano, respetado y respetuoso por y hacia sus ciudadanos. Las transformaciones que en el País están en marcha, es preciso radicalizarlas y profundizarlas, para que nunca más vuelva la ignominia; por otro lado hay que defender los procesos de cambio de las constantes amenazas externas y de las élites heridas y ausentes de su poder consuetudinario, que jamás comprendieron que la realidad abyecta de la Patria debía cambiar.

Es la MULTITUD LA VANGUARDIA para dar las interminables batallas que están por venir. Con su participación se agudizarán y ahondarán las contradicciones, los procesos, y defender el futuro en cualquier tiempo y en cualquier espacio; tal como hemos sido testigos en estos días en Ecuador, Chile, Haití, Barcelona, Argentina, París, vendrá Brasil próximamente.

15 noviembre 2025

Asalto a la Razón

 

Arq. Vicente Vargas Ludeña

                               

Es el titulo de una magna obra de esa inteligencia desbordante, que aportó enormemente al pensamiento de la post guerra; allá por la década del cincuenta: Georg Lukács. Es el estudio profundo de la trayectoria del irracionalismo político, desde el imperio Austro- húngaro hasta la llegada al poder del populismo más irracional y destructivo que haya conocido la humanidad: Adolf Hitler; en la nación que había parido las inteligencias mas preclaras: Kant, Hegel, Schopenhauer, Beethoven, Marx, Einstein, etc.

He plagiado el titulo para reflexionar sobre un fenómeno que no es Hitler, ni el lugar es Alemania; es el Ecuador y su cerrazónica cohorte de trúhanes producto de la irracionalidad que han heredado; la misma que nos rodea, apabulla y amenaza. Ciento setenta y cinco años, este lugar, llamado Ecuador, se encuentra empeñado en diseñar un proyecto de Estado-nación. Por supuesto que no lo logra, a veces hasta ha peligrado su desintegración y naturalmente su desaparición. Ahora mismo se encuentra al borde del acantilado mortal. Existen varias causas, factores y actores que se han encargado de contribuir al derrumbe; cada circunstancia y cada grupo social hace lo suyo; especialmente la oligarquía y la plutocracia bancaria, son sus dinamiteros principales.

En el país ha echado raíces desde hace cinco décadas, un fenómeno político pernicioso, que no ha aportado absolutamente en el proyecto de construir una nación estable y duradera: el populismo; estructura política gelatinosa que se adapta y mimetiza en cualquier circunstancia y tiempo, impregnada de irracionalidad y fundamentalmente, corrupta y corruptora. La encarnación de ese “asalto a la razón” es: la plutocracia, los noveles narcotraficantes, el remedo militar que exhibe su parafernalia en días festivos; es la DEA, la CIA; y un infinito número de brigadistas, construyendo una Patria para ellos.

La sociedad desde los amaneceres de la humanidad, por su carácter gregario, requiere de alguna forma de organización, cualquiera que esta sea y por supuesto de alguien o algunos que la conduzcan, ya que no todos pueden ordenar, mandar; desde las estructuras más simples, hasta las mas complejas, como la contemporánea.

En el pasado remoto el colectivo tribal seguía, al más hábil cazador, al más fiero guerrero, al más sabio que podía desentrañar la misteriosa geografía que los rodeaba o la lluvia que podía venir; y claro, no podía faltar el charlatán que fungía apoderarse del fuego del rayo y atemorizaba a los demás que caían cautivos. Pero de las formas elementales del pasado primitivo, hemos avanzado a intrincadas formas de organización, consecuentemente los candidatos a la jefatura son mas numerosos, y las luchas por el poder se multiplican y se vuelven mas exigentes los requerimientos de los aspirantes; ya no basta ser buen cazador, o bravo guerrero; es necesario ganar todas las guerras; pero mantener perdurable la paz para crecer y derrotar las servidumbres, es lo deseable el éxito del mandatario, del líder. Este debe ser, incuestionablemente un hombre virtuoso, talentoso, sabio, trabajador. En fin, un modelo de ciudadano, sujeto a ser imitado.

El o los protagonistas de nuestra reflexión: deben ser poseedores de una cantera de virtudes: cognitivas, honestos, leales; académicos, ciudadanos verdaderos, impolutos. No representarán la virtud de las cortes celestiales; pero si, los mantos del hombre íntegro; del ciudadano patriota.

En los últimos ocho años nuestra Patria, Ecuador, se convirtió en un vertedero. Apuestos hombres de levita y mujeres de lucido tul; desfilan por los estrados de los poderes, exhibiendo sus enormes capacidades de sometimiento a otros desvalijados ciudadanos.

La tragedia vivida por el País en manos de cuadrillas de marginados lumpen. Estos últimos cincuenta años; pocos pueblos la han vivido: la estupidez, la postura canalla, las cofradías de rufianes, las Instituciones del Estado, cada una representada por malandros sin límites morales y éticos.

Sin embargo en un breve recuento; no existe, - prestad atención- una obra, una acción, una idea, un pensamiento, una hoja de papel escrita; que merezca trascendencia, perennidad, que se vuelva una guía, que refleje su acervo, que lo identifique y caracterice. Indudablemente que no sea, la demagogia, la teatralidad y su huachafería, leitmotiv de su existencia.

Igualmente, jamás ha podido demostrar, lo que todo mortal está condenado ha hacer: trabajar para sustentar la materialidad inexorable de la vida; a diferencia de otro engendro populista, que dice trabajar todos los días para ensanchar sus dominios, incrementar su inmensa riqueza y pensar en los pobres; pero éste resulta imbécil (cojo según Savater) moral y mental. Todo individuo que arma, con el trabajo honrado por supuesto, el diario vivir de sí y los suyos, construye a no dudarlo, un escalón satisfactorio muy importante en la estructuración de su personalidad. Tampoco se puede encontrar en el sujeto de ésta reflexión, un acervo cultural mínimo, académico, doctrinario, que le permita sostener una idea coherente, profunda, pedagógica durante cinco minutos, sin recurrir a los exabruptos, vulgaridades y ramplonerías que son sus gramáticas. Las acciones gubernamentales, contagio de políticas soberanas en el contexto internacional, no han sido jamás temas de vecindad e identificaciones de fines, objetivos y proyectos.

Al gobierno actual del Ecuador, es un dislate llamarlo Presidente. Es a no dudarlo un acto masturbador. La mención de mandatario denigra la representación que ostenta.

La globalización está construyendo al hombre esencialmente inteligente, al ciudadano del conocimiento, el ser racional más exigente. ¡¿Cómo no exigir los mismos parámetros para sus dignatarios, hombres virtuosos, pero fundamentalmente racionales?!

Ignacio Lula da Silva es un paradigma de estadista y líder, en esta atormentada Hispanoamérica. Si consideramos que viene desde los fogoneros del metal, su presencia en cualquier parte del mundo, se acredita el respeto y consideración para sí y su país.

Efectivamente la inestabilidad política del Ecuador, históricamente ha tenido personas públicas, perseguidas y exiliadas, los más connotados de la última mitad del siglo pasado, Velasco Ibarra Assad Bucarán, y Carlos Julio Arosemena, independiente de sus defectos y virtudes, cuando su presencia en el escenario político nacional era molestosa, a sus enemigos, en las madrugadas los embarcaban en un avión y amanecían en Centro América o Buenos Aires. Salían del Ecuador contra su voluntad, no eran fugitivos, no huían, no eran malhechores comunes, la justicia no reclamaba por ellos; por eso retornaban cuando sus serruchadores carpinteros habían terminado sus fechorías. No necesitaban amnistías, amnesias ni clemencias. No es el caso de nuestro personaje en esta reflexión.

En la irracionalidad de su delirio, ha intentado refundirse en Bolívar, Gandhi, Jesucristo etc., para engañar a los incautos, con un discurso providencial, y una misión mesiánica; ahora se lo escucha mencionar a Hugo Chávez, prueba palpable de su carencia doctrinaria y orfandad ideológica, de una inautenticidad política; aunque sí autentico, hábil en la charlatanería y en el pacto de la regalada gana. La democracia lleva implícita una paradoja, a todas luces peligrosa; todos conocemos la educación y pobreza del país, sabemos que son más, los mediocres e ignorantes, en su mayoría irremediablemente pobres, que las prácticas políticas y sus actores están corrompidas e infestados de rufianes. Luego esa mayoría se la engaña con facilidad, cualquier sofista o demagogo, que ofrece guillotinar en la plaza pública a los ricos y oligarcas es mas escuchado que a la persona razonable que señala problemas y también soluciones. Al que no se lo engaña se lo compra, porque ese vulgo no quiere más que dinero, diversiones y venganzas. Todo esto es irracional e inmoral.

         

29 abril 2025

GAMBERRO

Arq. Vicente Vargas Ludeña

Los prolegómenos de este relato ideológico, político, moral, intelectual y otras manifestaciones psicosociales que organizan la República del Ecuador en un Estado-nación, nos ayudarán a una cabal comprensión de una penosa y dramática trayectoria histórica. Desde que una “silla de ruedas” ocupó el solio Presidencial; el estigma que un PERFECTO CANALLA impregnó en el poder durante su vasallaje traidor, quedaron las huellas y la ruta de destrucción de la República. En el apartado 2/3, se describió la continuación de otra triste y lamentable tragedia que viviría nuevamente el País. Esta vez era LA ESTUPIDEZ; se enseñoreaba en el mapa de la Nación encarnada en un banquero y familia: soñador de riquezas en billetes y/o negocios de cualquier granulometría blanca.

La muerte, también estuvo aquí presente. Las improntas del delito múltiple se agrandaron y se volvieron más crueles: cárteles del narcotráfico y el crimen político.

Hasta aquí, han transcurrido cerca de ocho años. Todo aquel tiempo: la traición, la amoralidad, el delirio por el poder aglutinó a las fuerzas políticas, económicas y sociales más retardatarias y corruptas…, compactadas por el Departamento de Estado y la CIA de los EE. UU., cárteles del crimen y narcotráfico; maridaje de los capitales bancarios y exportadores. Y Claro, con politicastros de baja estofa como el mago encantador, aborta un engendro con trazas de político. El perfil de este personajillo minúsculo en los estrados, extraño en las curules, analfabeto en la retórica, escaso en las ideas, temerario como esposo, desconocido en los cenáculos culturales o políticos; de ajena nacionalidad; soberbio en su riqueza; analfabeto en la historia que le antecede; falsario en su retórica; apóstata de la verdad; aliado de la grotesca mentira y esclavo del embuste. Un verdadero GAMBERRO. A este personajillo lo encumbraron a las alturas del Poder presidencial de un Paisito llamado Ecuador. Comparte con todo primor, las raíces del PERFECTO CANALLA y la lucidez de la ESTUPIDEZ.

¿Habrá acaso alguien que crea o espere un rasguño a esa inteligencia, un guiño a la moral, un muro a la verdad? No es culpable de sentarse donde lo han coronado. Todos somos culpables. El realizará su práctica amoral que tiene en su agenda y la mentira que la carga y la vende por verdad. Ninguna duda cabe, que este GAMBERRO culminará con la desinstitucionalización de la República. Mañana, después de que hayan desaparecido estos esperpentos perversos y perniciosos; habrán quedado retazos para reconstruir otra República.

La historia lo dirá.

16 abril 2025

EL NAZI-FASCISMO AD PORTAS

 

Arq. Vicente Vargas Ludeña

El Ecuador acaba de experimentar una nueva aventura electoral que busca elegir a sus mandatarios: con discursos, ofertas y fanfarrias tradicionalmente conocidas. Especial evento fue la elección Presidencial con poder para cuatro años. Esta periódica rutina, permite el uso del relato ideológico: derecha-izquierda, liberales-conservadores, comunistas-capitalistas y otras monsergas en desuso; hasta ateos y creyentes. También nos induce a la dialéctica clasificación social, producto de la “ETERNA LUCHA DE CLASES”: ricos contra proletarios. Esta proposición termina deconstruyendo el modo de ubicar el universo humano, para todas las prácticas sociales. En el ejercicio del poder político no podía quedar al margen.

La visión universal derecha-izquierda se enfila al cementerio de las ideologías liberales de la Revolución francesa; y comunista de la Revolución Bolchevique. Estas visiones políticas contemporáneas se han vuelto portadoras de un nihilismo patético. Efectivamente, la derecha de ayer, hoy es una quimera, aunque se esfuerce por brillar en las calles o los templos. Son los ricos, representantes y portadores de esos catecismos. Entonces, la clasificación social es entre: ricos y pobres. El anti-igualitarismo es una ideología conservadora y entra en desacuerdo con las nociones ideales y materiales de igualdad del liberalismo y el socialismo. Entonces por conservadurismo comprendemos una actitud anti-igualitaria, antirrevolucionaria y fundada en armonía de clases cuyos valores más altos son el orden y la propiedad. He ahí los prolegómenos del fascismo, nazismo y el antisemitismo rabioso, igualmente, creador del sionismo.

Todo lo revisado nos conduce a la bestial marginación del extremismo desigual de los pobres, marginados racialmente, espacial y educativa, entre otros. En conclusión, los ricos rechazan a los pobres.

El momento actual que vivimos no hay espacio para todos. Los marginados son eso: desclasados, repudiados, expulsados de los centros de tolerable bienestar.

Las experiencias electorales a nivel global, tienen casi el mismo denominador: los pobres y sucedáneos, eligen, buscan, aplauden y votan electoralmente por los ricos o sus caciques. Donald Trump es buscado por los pobres, migrantes, sectas etc., en el juramento estuvieron presentes los magnates más ricos de los EE. UU. En Brasil es un militar de limitadas capacidades; Lula y Dilma repudiados. En Colombia la Consulta por la Paz, es rechazada por las sectas religiosas, plagadas de pobres. Argentina elige un mandatario que amenaza y cumple arrancharle el plato de comida a grupos marginados. Perú vota a Pedro Castillo, el maestro, repudiado y encarcelado por campesino y pobre.

Ecuador no constituye la excepción ideológico política. Este domingo 13 hemos elegido Presidente a un sujeto calificado por su gran prosapia empresarial, es decir, un magnate del dinero y la riqueza. ¿Quiénes son los calificadores? ¿Qué aquel es la respuesta política saludable para el país? Fueron grupos marginales, los pobres, etnias politizadas, y clase media en decadencia ¿Acaso aquellos electores midieron el tamaño de esa inteligencia? ¿Su ética y otros valores implícitos en un Presidente de la Republica, fueron resultados de su práctica durante el año y más que gobernó?

El episodio húmedo de una mujer frente a su casa con un nivel apreciado de agua; que, abrazada del cartón de su candidato, revolcándose en el charco; grafica el personaje y su idea de lo político y sus sueños.

El ejercicio político administrativo del sujeto de marras durante el encargo del poder del periodo transitorio, estuvo más cerca de una visión nazi-fascista que de una pluralidad ideológica. Vivió satisfactoriamente el espectro del poder y la riqueza que debía administrar en un babilónico aquelarre torpe y maniqueo.

23 septiembre 2022

AUXILIO, ES EL GRITO EN ECUADOR.

 Arq. Vicente Vargas Ludeña

-El APARATO DE JUSTICIA, solicita seguridad para sus funcionarios. La mordida no garantiza integridad.

-LOS ENCARCELADOS Y SUS CARCELEROS piden seguridad. La palabra de los reos y las acciones de la Justicia, no son de confiar para estos actores.

-LOS MILITARES Y POLICÍAS reclaman armas, seguridad y cumplimiento de la mordida.

-LA ESTRUCTURA DE SALUD, solicita fármacos y equipos. Los funcionarios: mata-sanos y barchilones abastecen las boticas de los barrios.

-LOS ASAMBLEÍSTAS LEGISLADORES, exigen puntual pago de sus 30 denarios, para mantener el sistema jurídico y político, en pleno derrumbamiento.

-LOS BANQUEROS, amenazan sacar el dinero al exterior por el incumplimiento a sus puntuales riquezas.

-LA BUROCRACIA presiona y reclama mejorar su estatus. La mordida no basta.

-LA MASA PLEBEYA, se resigna a la agresión y muerte de esta Cofradía Estatal en comandita, con el puñalero de la calle. No tiene a quien exigir el cuidado de su vida.

-Por último; EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA GUILLERMO LASSO solicita: al FBI, a la CIA, al Pentágono, al FMI, a la Asamblea General de la ONU, y por si acaso, a la CASA BLANCA DE LOS EE. UU.; concurran en la salvación de la nave que afanosamente la buscó y la encontró, pero no la supo timonear.

APOSTILLAS.- EL PAÍS ES UNA NAVE ENCALLADA EN LA ROCA, QUE PRONTO NAUFRAGARÁ. SU TRIPULACIÓN –LAS INSTITUCIONES DEL ESTADO- SON UN ESCOMBRO PUTREFACTO, MIENTRAS, EL PUEBLO ES ARRASTRADO A LA MISERIA, POBREZA Y MUERTE.

 

Lo expresado aquí, es realidad para unos; y ficción para otros.

24 julio 2022

LA INFORMACIÓN ES PODER

Arq. Vicente Vargas L.

Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones del presente y especialmente del futuro, acentuarán las extensiones de nuestros sistemas nerviosos, los cuales pueden ser separados del cuerpo y ser convertidas en colectivas. Las nuevas normas poblacionales alimentarán el cambio de la industria de la chimenea, en economía de la Información. Los Países de vanguardia tecnológica dedican sus miras, a mover toda la información a velocidades de la luz en los procesos que requiere el nuevo orden mundial.

Marshall McLuhan, se anticipó a los procesos transformadores, vislumbrando tiempo y espacio multidimensionales; con el enunciado de su interpretación asignaba al mundo, que de hoy para adelante: viviremos en “LA ALDEA GLOBAL”. Si, con las cuatro estructuras que fraguaban el devenir arquitectónico de las TICs: 1. LOS MEDIOS GLOBALES DE COMUNICACIÓN (mass madia). 2.- EL SATÉLITE. 3.- LA BASE DE DATOS (Big Data). 4.- EL ORDENADOR (PC). Con cada uno de estos universos sistémicos y sistemáticos, se han  deconstruido los lenguajes que la humanidad había estructurado en lentos procesos filosóficos y semiológicos. La robótica es el instrumento más señero, en los procesos del conocimiento, la producción, intercambio y consumo.

A efectos de una cosmovisión por los meandros que el poder de la información y la comunicación han provocado, por ejemplo: la pantalla arcaica de Platón ilustra el dominio de los mitos en la intrincada y evidente escena de los objetos y hombres que se reflejan en el fondo de la Caverna, siluetas de sombras moviéndose; dada su condición inmóvil  por las cadenas que los someten, que los esclavizan. Luego, la otra cara de la certidumbre: la luz, el movimiento perpetuo de la naturaleza, despierta al instigado esclavo el descubrimiento de ola verdadera realidad  del universo que lo rodea.

Otra mítica alegoría: “1984” de Orwell. La Telepantalla, cundía todos los espacios y actividades de aquella sociedad, sometida a un control insaciable por parte del sistema. El Gran Hermano no da tregua, el modelo ideológico-político, comunista; debe ser conservado y protegido de los enemigos que están al acecho. Hoy, en el presente, la novela conserva su validez, recurriendo a los mismos axiomas. Una sociedad tiránica y capitalista, deconstruyendo la realidad motora del tiempo presente, montando todos los modelos de información posibles, que contrarresten el debilitamiento y caída del sistema.

El nihilismo contemporáneo, es un fenómeno de este siglo; resultado de las distorsiones patológicas de la sociedad de la información. El político aventurero, mediocre y de escasa moral, construye las fake news más brutalmente falsas. Si en las guerras, la verdad es la primera víctima, en la política adquiere papeles demenciales. La verdad se deconstruye desde sus orígenes. La verdad es una obra que se levanta socialmente, y sirve para hacer posible la convivencia humana. Consecuentemente la información permite resolver problemas y tomar decisiones, ya que, su aprovechamiento racional es la base del conocimiento.

La información es un poder, como tal busca disciplinar a la comunidad. El bio-poder procura disciplinar el cuerpo, lo biológico, lo somático. El sometimiento de las sociedades que los Estados debieron realizar por la Pandemia global, es resultado de informaciones compendiadas, en procura de un manejo adecuado del poder político -la biopolítica- . En el régimen de la información su interés no está en el cuerpo: se apodera de la sique, mediante la Psico-política.

El tránsito por la política y manejo del poder de Donald Trump, fue una demostración del nuevo orden disciplinario. Construyó un complejo de verdades y certidumbres, su leitmotiv fue: el retorno de la fortaleza manufacturera y riqueza del País –EE. UU.-; la construcción de un muro fronterizo que compita en el tiempo con la Muralla China; expulsión de la inmigración irregular; recuperar las extensiones del imperio que se diluían. Todos esto era una fake news, post verdad, razón suprema para encubrir la falacia, la mentira de un marco ideológico que debía explotar el sistema oportunamente. Su paso por el poder estremeció las bases de la “democracia yanqui”.

En Ecuador, dos gobiernos siameses de elementales recursos cognitivos, mediocres y amorales se sucedieron en el poder: Lenin Moreno y Guillermo Lasso. Los pensadores tanque que crean guiones para estos huérfanos personajes; construyeron un monstruo que deberán diseccionarlo para  plagar el universo político y moral, sin escatimar: dinero, tiempo, bienestar y  cohesión social. El gobierno anterior de Rafael Correa es autor y culpable de la corrupción en todas las instancias del poder. En consecuencia la verdad magnificente que montaron y catequizaron al mundo y al Ecuador, es la única razón presente para existir como Estado.

Virando la página de aquella verdad retorcida y desintegradora, nos encontramos con la falacia, la mentira. Esto es posible afirmarlo, porque todos los organismos de justicia, policiales y de derecho internacionales; han rechazado con argumentaciones legitimas las fake news de los órganos del poder informativo y de comunicación ecuatorianos. Tampoco, sostengo que el Estado que administró el correísmo, fue “Un mundo feliz” a lo A. Huxley.

20 junio 2022

LA MELANCOLÍA

 

Arq. Vicente Vargas Ludeña

La reciente muerte de un amigo-condiscípulo y colega, me dejó perplejo. La muerte no tiene plazos, cronogramas o planes. Ella pertenece al dialéctico e inequívoco universo de la materia. Es nuestra conciencia, ahí, en el mundo de las emociones y sentimientos. La idea de la muerte nos persigue y somos víctimas de nuestros propios pensamientos; son temores y engendros de la imaginación.

Mi aproximación al debate sobre la melancolía, viene desde las poéticas. No de la ciencia. Tal vez de la historia de una y mil pesadumbres del ser, que testimonia el tiempo. No hay, no existe sujeto que no haya caído en las oscuras cavernas de las retorcidas emociones, unas más agresivas que otras: ira, miedo, asco, felicidad, tristeza, sorpresa, ansiedad, amor, depresión, orgullo, vergüenza, envidia, nostalgia, orgullo, melancolía…

Ya advertía Jorge Luis Borges, que, con las inspiraciones del tango se debería acopiar una enciclopedia: del amor, tristeza, nostalgia y melancolía; que sea un himno a la vida y al tormento del hombre. Del mismo rincón de las poéticas, mencionemos al polifacético Humberto Eco, y su compleja evocación religiosa en su obra literaria: “El nombre de la rosa”; cuya estructura filosófica, es moral, religiosa, nostálgica y por supuesto, recurre a la melancolía: cuyo monasterio está plagado de silencio. La risa no es afán de la comunidad religiosa, es antagónica al misterio del universo, de los hombres y de Dios.

De los síntomas de la melancolía, la desesperanza es el más violento, más trágico y más apesadumbrante; mucho más que el resto, no puede expresarse sino negativamente, como es la privación de toda felicidad, imposible de sobrellevar. ¿Por lo tanto, quién puede sufrir un espíritu herido? Imaginarse, como pueda con: el miedo, tristeza, furia, pesadumbre, pena, terror, ira, consternación, lividez, tedio, fastidio, etc., no es suficiente, se queda muy corto, no hay lengua que pueda expresarlo ni corazón que pueda concebirlo.

En el pasado se distinguía, melancolía, tristeza o nostalgia. La melancolía es el carácter inalienable de todo mortal. Los anatemas de estas contradicciones, y muy divulgadas: “Por una gota de miel, debemos ingerir una cantidad de ámbar; por una copa de placer, una fuente de dolor; hemos de medir nuestras alegrías por centímetros, y nuestras tristezas por metros”. Así como la hiedra se adhiere a la pared, así las desdichas, forman el inseparable cortejo de nuestras vidas.  

Muchas personas inclinadas a los sentimientos religiosos, se comportan como si creyeran que estar alegre es un crimen. Imaginan que la religión sólo consiste en mortificaciones o en negarse el más mínimo gusto, incluso las más inocentes diversiones. Su aspecto es perpetuamente lúgubre, y la más profunda melancolía hace presa en sus mentes. A la larga, los proyectos más claros se desvanecen, todo adquiere una apariencia fúnebre, y aquellos mismos objetos que debieran producir alegría no producen sino disgusto. La propia vida se convierte en una carga, y el infeliz desdichado, persuadido de que ningún mal puede compararse a lo que él siente, frecuentemente pone fin a su miserable existencia.

La religión, lo sobrenatural, la melancolía son la enfermedad y otros anexos que han estado importantemente relacionados con lo religioso y otras manifestaciones espiritistas o demoníacas. El cine explotó por mucho tiempo la Posesión Demoníaca del sujeto. Para liberarlo de los demonios la presencia del sanador, un sacerdote, debería exorcizar al enfermo.

La nostalgia también asume la categoría de un síndrome clínico. Ocupa el dolor por el perdido encanto de la tierra natal. Su origen griego lo expresa “nostos”, retorno al lugar; y “algos” significa sufrimiento, dolor, tristeza; deseo de volver. La nostalgia revela una melancolía continuada, pensamientos incesantes del ayer, del lugar y del amor. La nostalgia es debida esencialmente a un desorden de la imaginación y del recuerdo. Es el desangre de un amor frustrado e imposible.

He tratado de armar una narrativa sinóptica sobre los pesares que nos agobian eternamente. El inicio de este sinuoso camino lo hacía invocando la muerte de alguien, con el que, en los últimos años llevamos un nutrido dialogo virtual, a través del cual fui armando la esencia de su pensamiento y su “YO”. Siempre fue categórico en sus antagónicos argumentos a los míos. Siempre con altura y respeto. Fue un creyente religioso implacable: Jamás dudó de sus creencias. Más aún, atribuía ser beneficiado de algunas gracias otorgadas por Dios y su cohorte celestial. Lo mismo debatíamos sobre política, cultura o arte. Pocas veces, creo, coincidimos en algún tema. Pero aquél juego intelectual nos divertía; acercándonos a la vez. Mi desamparo a su frenesí negacionista; me dejaba sin argumentos, cuando negaba la pandemia y su parafernalia de sucesos: el origen, el tratamiento, la prevención, los finales, la mortandad universal; decía preferir el confinamiento total, a cualquier otra forma de prevención. En la tertulia que frecuentábamos, me lo imaginaba como siempre, sereno, parco, casi elitista; aunque no vital, tampoco asediado por la fatalidad. Su melancolía la llevaba por dentro.

Por una casualidad, marqué equivocadamente su número del celular, contestándome con premoniciones. Brevemente hablamos porque lo esperaban en una clínica que lo habían intervenido.

Ocho días después,  ya no estaba. Había muerto. Su melancolía, se esfumó también.