30 septiembre 2017

UN DISCURSO DESCORREIZANTE


Arq. Vicente Vargas Ludeña
La gran burguesía, y buena parte de la clase media cultivó un odio político visceral al régimen de Rafael Correa. Por su parte el ex-Presidente asentó todo el poder que el Estado de derecho le permitió. Diez años de tensiones por las dinámicas de vértigo en la gestión del gobierno y en la institucionalización que le imprimió a la nación; los extremistas de la facha derecha, como los trasnochados izquierdistas, los mestizos vestidos de indios, se quedaban sin capacidad de reacción. El ejercicio del poder del Gobierno, iba más rápido que los entuertos de baja catadura moral de sus detractores. Naturalmente, nunca abandonaron el delirio del GOLPE, como la trampa para su desaparición física. Todo estaba en el menú. Un día como hoy, el 30/S – 2010, fue el episodio más cercano al golpe y el más cruento, que los poderes fácticos, mercenarios políticos y uniformados armados lo intentaron.
Las contradicciones de la dialéctica, en un juego de infinitas combinaciones el sueño de los odiadores, de los que aspiran al poder, de los que desbordan de riqueza y aseguran que el poder les pertenece; sus sueños, hoy sin mérito alguno, lo ven más cerca que nunca. Otros ya lo acarician con algunas lisonjas y concesiones que el Presidente Lenin Moreno Garcés les extiende la mano.
Decodificar el discurso, los gestos, la cosmovisión y la personalidad del Presidente es complejo. El calificativo de traidor que le endilgaron desde el primer día, es simplista, no deconstruye la estructura de poder que como mandatario lo rodea, ni su personalidad.
La corrupción fue el principal caballo sobre el que se montó a cabalgar para enfrentarse contra los molinos. Fungió de Quijote junto a la burguesía y los medios.
El nuevo estilo bondadoso, ecuménico, pluralista, tolerante; dialogante y conciliador. En oposición al pasado lleno de incuria, resentimiento, radical autoritarismo y otros traumas.
El pueblo reclama una consulta popular para tratar enmiendas fundamentales: la derecha las ha pedido a gritos hace mucho tiempo. La brillante oportunidad para que la derecha le meta un penal, no a él, al Pueblo.
Correa ha sido el mejor mandatario de la historia contemporánea. Hay Presidentes que no comprenden que dejaron de serlo. “A los políticos y a los pañales hay que cambiarlos con la misma frecuencia y por la misma razón”.
 Contradictor de cualquier rasgo ideológico. Lo ha expresado sin ningún reparo. Sin sexo, como los ángeles. Al día siguiente de su posesión, ripostó contra Julián Assange. Salió refundiendo la moral y la ideología anti-imperialista de este periodista y patriota universal.
Otra cualidad, sobre todo acerbamente crítico, coincidente con la oposición al gobierno de Correa en el que, él jamás estuvo al margen; la frase: LA DÉCADA PERDIDA que esgrimen: Lenin Moreno la alimentó.
¡Sin percatarse!, se convirtió en un RENEGADO. Porque los diez años de mieles del poder que ejerció fueron primaverales. Hoy nada vale, nada es bueno, patriota, cívico. El pasado es una pesadilla, un aborto. Razones sobradas para la derecha: descalificar las acciones del Gobierno anterior.
Su bonhomía la utiliza como compensación a su síndrome traumático. –Hablaré de esto más adelante-.
Es compleja una decodificación de un mensaje caracterizado por la falacia. La falacia es ofensiva, apela a la fuerza, a la autoridad, al pueblo despertando, a la ignorancia. La falacia es un argumento que no es válido, pero se presenta de una manera en la que aparenta serlo, pretendiendo engañar al receptor. Eso no niega realidades objetivas, como la corrupción. Pero este mismo fenómeno real puede transformarse en una falacia. Porque corrupción es todo aquello que oculta la verdad y derrumba los valores. Que el corrupto debe pagar con la ignominia, la cárcel, el desprecio social, es un anhelo de la mayor parte se la sociedad, que no lo es. Pero el tratamiento que los sectores más atrabiliarios y corruptos le otorgan al actual momento se llama: falacia. Por ejemplo escuchar a los social cristianos, Guillermo Lasso, a la tribu lumpen-hampón de los Bucaram es una deconstrucción del discurso más falas e inmoral.
El atraco bancario, hasta ahora, ha sido la apoteosis de la corrupción en el País. Sin embargo los autores y beneficiarios no fueron objeto del acecho popular o legal, peor mediático. Más bien aparecieron como víctimas del maldito destino. Hoy todos aquellos artífices de esa tragedia griega, se envejecen plácidamente al borde de sus piscinas rodeados de su parentela. Solo a CAPACO y CAPAYA los sacaron de sus encantos vivenciales.
El fenómeno político, jurídico, social tiene piezas de una torre babilónica. Hasta de folklore con sus rituales religiosos. Imaginemos una procesión con el tañer de las campanas, encabezada por el cura del pueblo, cubierto con todo su boato y sus hábitos de filos bordados llevando en las manos, en acto de ofrenda la cabeza del Vicepresidente; seguido por una inmensa multitud rabiosa de oligarcas, la canalla mediática, izquierdistas cerrazonicos, clase medieros, odiadores incurables; todos ellos blasfemando y excretando por todos los orificios sus fluidos corporales. Ese imaginario virtual Lenin Moreno lo está editando. Aunque con mucha habilidad; solo con sintagmas gramaticales  genera esa babilonia, que los unos refuerzan con odio, otros permanecen perplejos, los demás funcionarios–otrora fieles a Rafael Correa- se volvieron sacristanes del Presidente. La consigna en el marketing, es que el pueblo debe sacarse de un solo cuajo, en su imaginario, la presencia ni en fotografía del Mashi
La pregunta salta del subconsciente al plano de lo cotidiano ¿Qué gobierno hemos elegido? ¿A dónde vamos con ese Santón en el poder? ¿Habrá una ruta y un destino a dónde llegar? Los que colaboran en las entrañas del poder, antes “revolucionarios”, en esa cosa llamada gobierno ¿Podrán ir a sus casas y conciliar el sueño en las noches? ¿Acaso esperan que mañana doblarán el brazo al Presidente, retornándolo a los principios que los electores ilusionados lo eligieron? Sueñan, porque la derecha lo estrechó con su abrazo mortal.
Existe una teoría sobre la personalidad del ser humano: “El síndrome de Quasimodo”. El nombre deviene de una obra literaria de Víctor Hugo, llevada al cine con Anthony Quinn y Gina Lollobrigida, “El Jorobado de Nuestra Señora”. No describiré al personaje ni el argumento. Pero, este fenómeno psicopático, llamado también dismorfobia, es un trastorno mental muy peligroso conocido por aquellos pensamientos intrusivos sobre un defecto físico de la persona muy sobrevalorado por el individuo e incluso imaginario. La baja autoestima que un tiempo lo atrapó lo  compensa con altos niveles de audacia, desdén, prepotencia, prevalencia de sus caprichos, agresividad, enconos refundidos en lo profundo de su yo. Lector estimado, concluya usted, a quien  corresponde esta patología.


15 septiembre 2017

ESTETIZACION DE LA VIOLENCIA EN COLOMBIA

Hoy las elites del poder colombiano
trajeron a su País al Papa, para que testimonie
el silencio de las armas y la falaz firma de la paz que dicen buscar.
Mañana podrán traer a Jesucristo, y nada habrá cambiado.
Colombia seguirá siendo un NARCO ESTADO.

Arq. Vicente Vargas Ludeña
Nada se nos predica más en los últimos tiempos que el exterminio de los monstruos, pero nadie se pregunta qué hace que en una sociedad surjan sin cesar tantos enemigos del orden público, porque década tras década hay que salir a pacificar el País de nuevas cruzadas de exterminio que siempre nos dejan asombrados ante la magnitud del mal y nos insensibilizan ante las atrocidades de los resultados.
La gran burguesía dominante colombiana denodadamente se pregunta cuál es la causa de tantos males que cunden a la sociedad. Siempre encuentran una histórica explicación del flagelo: el bandolerismo de los cincuenta; el mal se expandió y se convirtió en guerrillas; el comunismo fue otro virus, sin embargo la URSS desapareció; estructuras complejas delincuenciales aparecieron: los cárteles del narcotráfico.
El detalle es la sempiterna pregunta: quien arrojó a los guerrilleros a la insurgencia, a los delincuentes al delito, a los pobres a la pobreza, a los mafiosos al narcotráfico, a los paramilitares a depredar, a los sicarios a su oficio mercenario. La clase dominante cierra las puertas a ese mundo en el que ellos también participan, sin poner en riesgo su existencia. Entonces descifrar la realidad resulta enigmático cuando hay cosas que no se deben decir, sectores de los que no se puede sospechar. W. Ospina dice: “La dirigencia colombiana es como Edipo: señala culpables a diestra y siniestra para no tener que preguntarle al vidente quien es el causante de las pestes de Tebas”.
Colombia desde sus orígenes 1810, las rivalidades, confrontaciones, felonías entre los independistas y los federalistas ya sembraron la escuela de la violencia. La consagración de las traiciones como arma política se consumó con Francisco de Paula Santander, compañero de las luchas de independencia con Simón Bolívar. La Iglesia católica aliada y participe de un estancamiento semifeudal y violento; luego los grupos oligárquicos a dentellada filuda se enfrentan por el poder supremo. Estos serán  -no se sabe hasta cuándo- los dominadores absolutos. Hoy en la modernidad lo serán con más ahínco. Los vencidos, los dominados, los pobres se volvieron resignadamente cómplices en la vorágine de su supervivencia, apuntalando un capitalismo secuas y depredador, sobre todo criminal y desgarrador.
Si alguna vez ese pueblo tuvo alguna esperanza mesiánica fue con la voz de Jorge Eliecer Gaitán. La bestialidad ya enseñoreada lo mató. El utopismo era la otra cara de la moneda, dotando a la sociedad y al individuo de caracteres criminales, listos para conquistar el futuro, y el mundo; sin importar una higa los ríos de sangre que se requieran para derramar sobre la tierra.
La devastación moral de las aristocráticas elites, hasta perder todo límite, adquiere formas y tamaños sobrecogedores en una modernidad cada vez más pródiga para esas prácticas de la droga como sustrato existencial. Locales primero, regionales después y planetarias hoy. Este fenómeno dominante en la sociedad adquiere estatuto de cultura, filosofía de vida. En Colombia no existe un grupo social, económico, político, religioso, familiar que no esté contaminado con esa práctica: sea en el involucramiento –consumo, tráfico-. Es un código social, estético, económico, una soterrada relación coloquial, Etc.
La breve descripción de un fenómeno urbano en la ciudad de Bogotá  nos permitirá dimensionar el tamaño de la descomposición de una sociedad y el  manejo de significantes y significados en la semiótica del sub mundo de la droga. Bronx le denominan a un rincón de la ciudad, a pocas cuadras de todos los centros del poder del Estado. Fue hasta hace un año, un dantesco círculo infernal de la degradación humana. Cualquier inmundo estercolero, era un Boulevard comparado con ese inframundo que monstruos asesinos habían creado. Las autoridades lo confinaron con estacas y cintas, para diferenciar el espacio urbano, de estos residuos de personas que vivían al filo de sus vidas. Se estima que tres mil personas pisaban o residían diariamente en aquel inframundo, intercambiaba millones de pesos diarios, su plurifuncionalidad le otorgaba un lugar seguro para el que pisaba; nadie preguntaba, solo vas a lo que vas, o te llevan a desvanecerte en un tanque de ácidos, por sapo. La ley, periféricamente veía y oía los acontecimientos, con una mordida, miraba para otro lado. Los medios del hemisferio jamás refirieron una nota a esa monstruosa pocilga humana. Haber derribado ese infierno recientemente, el Presidente de la Republica y el Alcalde de Bogotá, consideraron una épica conquista. Esto es revelador, decidieron aquello, porque amenazaba al poder y al establishment en sus propias goteras. Una vez más la modernidad del capitalismo salvaje, sin contemplación se convierte en huracán devastando vidas, asienta sus pisadas de dominadores. Los dominados y vencidos serán esparcidos por la ciudad. El urbanismo de nueva generación exige esos espacios infectados ayer, hoy limpios para la inversión inmobiliaria.
Las categorías: cultura, identidad, pertenencia y otras, naturales en cualquier sociedad, aquí adquieren la contradicción de: contracultura, contra identidad y contra pertenencia, porque los valores indispensables para sobrevivir socialmente desaparecen. Las clases dominantes moldean su propia axiología; la plebe, los pobres y los dominados, también la asumen como suya, se convierten en cómplices y aliados.
De aquí surge la estetización de la violencia en un mundo complejo. El poder político es sometido por los otros poderes fácticos del crimen, convertidos en leitmotiv de la estética. La literatura, la televisión, el cine, y todas las manifestaciones de la cultura de masas están presentes en el entretenimiento, en la creación del objeto estético. Escritores de rango han recurrido a la violencia criminal para  narrar “la verdad de las mentiras”. La televisión colombiana se ha vuelto exportadora de la narrativa que hemos descrito aquí, como expresión de una cultura y fetichización del consumo. ¡¿Cómo explicar que un  criminal, con funciones de segundón –apodado Popeye- en el cartel del capo de la droga Pablo Escobar, después de haber cumplido una pena de cárcel de 22 años por el asesinato de más de un centenar personas; hoy esté convertido en una estrella pop de toda la Nación.!?
Colombia tiene dos planos: el que hemos descrito, como NARCO ESTADO y su consiguiente cultura delincuencial; y el otro, como un Estado inmerso en un conjunto de Naciones sometidas por el imperio y plataforma militar, presta para la agresión de otros países. Su membresía en la OTAN y las Siete Bases Militares norteamericanas emplazadas en su territorio, ratifican su destino fatal y fascista que lo caracteriza.



06 septiembre 2017

LA CAJA DE PANDORA


Arq. Vicente Vargas Ludeña
Pandora fue creada por Zeus, en venganza a Prometeo por haber, este robado el fuego a los Dioses. Pandora sería símbolo de la inteligencia y el conocimiento; para ser entregada a los hombres. Vulcano tuvo el encargo de crear una mujer que tuviera todos los dones; pero fuera a su vez portadora del mal y la desdicha de la humanidad. Pues hasta entonces los hombres habían vivido libres de males. Cada Dios del Olimpo tenía el encargo de insuflar sus potenciales fuerzas espirituales. Así, Afrodita la dotó de inigualable belleza y sexualidad; luego como un sistema fordiano iba naciendo la primera mujer.
Zeus la envió al mundo de los hombres, le entregó una “caja”, pero le pidió que no la abriera jamás. Epimeteo se enamoró de Pandora. Se casaron. Pero tras la boda Pandora no pudo evitar la tentación, abrir la “caja”, contenedor de todas las desgracias humanas. Al primer y leve aliento se escaparon todos “los males”, menos uno: la esperanza; por el sorpresivo y rápido cierre de la “caja”.
Aquí surge la duda ¿Es, quizás, la esperanza un mal? ¿Acaso no es la que nos da aliento para seguir luchando? Aunque, tras el fracaso ¿No resulta, tal vez, una pérdida del tiempo cruel?
Estamos viviendo los avatares de las luchas ideológico políticos, en estos momentos en el reino de los Dioses y Titanes: el Ecuador. Donde los Dioses no han podido ser desalojados de sus Olímpicos reinos. Desde ahí han creado Pandoras y miles de “cajas “que no deben ser abiertas porque se les escapa el karma  del que están imbuidos. Los Titanes siempre han sido y serán los mismos: los pobres. Han luchado contra los Dioses pero no han ganado hasta hoy, una victoria.
Ahora mismo, en la Presidencia del Estado habita una semejanza de Pandora y  su “caja” maldita, llena de sorpresas. Día a día que la abre se escapan las perversidades variadas y múltiples, felonías, banqueros, mercaderes, voracidades infinitas de riqueza.
Las cuentas del rosario de deseos y ambiciones que esgrimen las oligarquías, porque ellos conocen mejor que nadie las cuitas humanas, para salir del atraso, oscuridad, corrupción y los otros males que se escaparon de la “Caja” de Lenin, que  la década reciente construyó. Abierta la caja trae a burla, infamia el estigma que echan al pasado; y la conquista de sus futuros planes y proyectos que amasan para hoy y mañana.
Un empresario, alto dirigente de las Cámaras de la Producción de Guayaquil –… Arosemena Marriot- dibuja en piedra su tamaño intelectual del emprendedor. En una charla disertó una apología al emprendimiento, y las duras, costosas, políticas, inteligentes y denodadas batallas que libró él, en procura de una franquicia norteamericana para hacer y vender “sándwiches de pan, legumbres y carnes industriales” en Ecuador. Esa es la estatura de los Dioses que hoy entregan la “caja” no a Pandora, si a Lenin Moreno Presidente de la República del Ecuador.
El contenido de la “caja” que la derecha entregó a Lenin tiene toda la perfidia, burla y ambición que estos hayan podido elaborar. Tiene un abanico de prácticas: económicas, sociales, políticas que han estado soñando estos diez años. Hoy sin haber llegado al poder es la oportunidad de plasmarlas en sus vidas. A pesar que antaño gobernaron a placer desde la independencia de la República.
La “caja” de Pandora quedó vacía; pero como decíamos arriba quedó la esperanza, no pudo fugarse. Con ella hemos quedado, a medio camino. Sentando en el poder a un enigmático personaje que lo han inducido a soñar que la sociedad ecuatoriana es un compacto estrato, sin diferencias. Este Lenin-Pandora que dejó escapar el mal de la “caja”, será devorado por los cancerberos del sistema. Ya lo advertí en otra reflexión: es una réplica de Lucio Gutiérrez.


31 agosto 2017

¡HOY O NUNCA!


Arq. Vicente Vargas Ludeña
La demolición controlada de estructuras arquitectónicas, viales o industriales es un proceso técnico moderno, que no deja de asombrar a los espectadores paganos en esas artes que observan cómo el objeto se desintegra matemática e instantáneamente; construido, también, sistemáticamente en el tiempo, con refinados y precisos cálculos matemáticos. Pero hay destrucciones inesperadas, propiciadas por fuerzas telúricas, o cualquier otro fenómeno imponderable.
La destrucción de objetos, sueños individuales o colectivos, construidos en el tiempo con la participación de la sociedad: es un proceso rápido, casi instantáneo. A veces no exige ni una migaja de talento. Un delirio bastardo, es suficiente.
La historia de los imperios es elocuente: llegaban a las cumbres del poder, la riqueza, el bienestar y la gloria. Aquél emperador que conquistaba  extendía su brazo gobernante hasta los mismos límites del planeta. El sucesor -por lo regular de la misma estirpe- resultaba un idiota incurable, que se encargaba de dilapidar lo que había encontrado. Entrando el imperio, en una casi irreversible decadencia.
Entonces la dialéctica contradicción de construir en el tiempo una estructura de logros colectivos; y la destrucción instantánea de esas conquistas, no es fácilmente asimilable por la gente corriente, especialmente en el mundo del poder político. Para construir se requiere un marco ideológico. Para destruir: cualquier patología emocional y psicopática es suficiente para demoler los sueños y las aspiraciones de los pueblos.
Todos los prolegómenos antes señalados están sucediendo en el Ecuador. EL Presidente recién electo: Lenin Moreno ha devenido en dinamitero del proyecto político que durante diez años se bregó; y que algunos resultados positivos estaba dando para la sociedad ecuatoriana. Más, lo extraño es que él mismo fue actor de esa obra social, política y económica. Sin embargo reniega del pasado, y traiciona –debería ser a su conciencia también, pero parece que antes de postrarse de hinojos a la derecha, debió matarla primero; el felón, antes de sus perversas acciones. Debe bloquear su yo, para luego tomar impulso en el cumplimiento de su magna obra- con su propio “estilo” a los que creyeron en él; a los que durante mucho tiempo fueron compañeros de ruta en el quehacer político del País. La traición de Lenin Moreno es bíblica: primero, lo entrega al Sanedrín –Llámese Plutocracia- a su ex compañero Rafael Correa. Estos sabios lo juzgan y sentencian: NO HABRÁ REELECCIÓN PRESIDENCIAL. Luego echan a todo un pueblo a la vorágine de la oligarquía y el neoliberalismo, ya fracasado.
Las exigencias corporativas de los beneficiarios, la derecha que ha venido reclamando su patrimonio durante diez años, ya los tiene en carpeta. Todos son de naturaleza económica y financiera. La promoción de una Consulta Popular, o una Constituyente será para poner cerrojos al porvenir político, social y económico, y flexibilizar todo lo que sea redituable para sus vidas sacrificadas; como ya lo han hecho en otras ocasiones. Lo singular de este nuevo estatuto es que nunca más asome un atisbo de cambios profundos, peor revolucionarios. El Senado de los Estados Unidos será su asesor y garante del nuevo porvenir jurídico de esta geografía agreste, ribereña y amazónica. Brasil es hoy un paradigma de lo que el imperio requiere para gobernar la región sin amenazas de insurrecciones populares; los poderes políticos, económicos y estratégicos los manejan una turba de gamberros hijos de sectas religiosas aberrantes y hampones sin nombre. Pero garantizan que Lula no volverá.
 Concluyendo: ahora sí, Lenin Moreno tiene la MESA SERVIDA con algunos convidados de fina casta, y agentes  de inteligencia repujados en grandes conflictos mundiales: hijos de la CIA.

11 agosto 2017

MANIFIESTO CORRUPTO


Arq. Vicente Vargas Ludeña
Hoy, 10 de agosto del presente año, los periódicos del País con enfáticos adjetivos y gruesa caligrafía, publican un MANIFIESTO, firmado por alrededor de 700 personas. Nombres de elevada alcurnia, de severa casta; plumíferos ganapanes. Y una miscelánea jorga de truhanes y zafios traficantes de todo lo imaginable que el hombre produce para el bien y para el mal. La síntesis y objetivo de ese bodrio es el MAYESTÁTICO ODIO que tienen a Rafael Correa. Lo otro es un atajo para acortar los tiempos, que según ellos, el poder perdido se les acerca más; con el novísimo aliado que consiguieron, sin querer-queriendo.
El argumento de la plaga -solo de esta década- es “la corrupción” del Gobierno  anterior. Y las sarnosas –tienen esta epidemia porque es contagiosa- sospechas sobre el Vicepresidente de la República. Aupadas, también, por el principal Mandatario: Lenín Moreno. Según los apóstoles del bien, el Ecuador se convirtió en el inventor, o reinventor de la corrupción.
 El árbol del bien y del mal posee múltiples ramales. Tomemos dos: la corrupción, y la prostitución, profesión de bíblicas prácticas. Pero la cerrazónica derecha facha, por algún pudor cristiano no maldice, condena o combate esa práctica inherente a la condición humana, tan vergonzosa como la corrupción política. También muy practicada en las cumbres del poder. No se les –falta poco- ocurre decir: que la putería del presente en el País tiene las dimensiones de Sodoma y Gomorra. Simple. Eso no agrega nada a sus ambiciones de poder. Las putas de la 18 –con sus permisos- pueden vivir por siglos de los siglos en esas condiciones. Las castas, a lo mejor se polvean por ahí, con todo su deleite. Pero el poder no se mezcla con nada que no sea lo político.
El atraco bancario del 98 realizado por los patricios firmantes de ese mamotreto, jamás pasaron por los tribunales de justicia, peor pagaron penas carcelarias. Muchos huyeron a tiempo. Ese atraco fue el fin de muchas vidas y el lastre del País. Sin embargo, aquello no fue un acto de corrupción: fue “UNA CRISIS”. En el mundo financiero y bancario la diferencia entre crisis y corrupción es: que lo primero viene desde los cielos, es un castigo; por lo cual no hay culpables. Las fortunas se amasan en lugares sacrosantos. La corrupción es un acto voluntario, sigiloso y cabrón; el dinero se lo camufla en “caletas”, colchones y un sinfín de espacios mimetizados. Para ambas circunstancias dios testimonia y también perdona.

Los personajes firmantes, todos –unos más, otros menos- componen una interminable lista de mediocres, hampones, narcos y malandros. Sus pendones gastados y descoloridos ya no les sirven. El País es otro. Cambió. Si Lenin les ofreció el vuelto, o la vuelta al pasado; se equivocan, y él pagará caro su felonía.  
Esta reflexión, ni de lejos intenta exculpar a nadie de sus actos que lo condenen. No se puede aceptar que las oligarquías cebadas en los golpes de Estado, como siempre lo hicieron, construyan un ambiente propicio para desterrar el Proyecto Político y a su líder iniciado hace diez años. Con defectos, sí, pero nada parecido al pasado.

05 agosto 2017

DOS PODERES PARALELOS


Arq. Vicente Vargas Ludeña
Era poco imaginable para la sociedad ecuatoriana, la que sigue cotidianamente el desarrollo de los acontecimientos políticos; y para la gran masa, indiferente y desconocedora de su realidad, peor aún: la implosión política en el epicentro del poder de la República; con características de cataclismo.
El triunfo Moreno-Glas fue inobjetable. Los derrotados –Lasso a la cabeza- portadores del neoliberalismo acedo, se arrinconaron a rumiar su derrota. Pero a la vez iban mordiendo los hilos de la venganza con ayuda del Departamento de Estado de los Estados Unidos. En el menor tiempo calculado por sus pensadores empezó a dar fruto sus empeños: retorcer lo alcanzado hasta hoy, y cambiar de rumbo y destino del País. Apoderarse de lo que les faltaba para el goce pleno de su enriquecimiento infinito.
El corsi e ricorsi de Giambattita Vico se aplica en este fenómeno, con refinada pureza. Las esperanzas deshechas de los pueblos y el desvelo de algunos patriotas, se ven grotescamente reeditados por aventureros y oportunistas.
Estos dos personajes que intentaré fotografiar desde sus originarios rostros. Son dos gemelos desde las entrañas de sus mismas regiones, y a lo mejor, también de sus ancestros: Lucio Gutiérrez y Lenin Moreno.
Ambos llegan a la Presidencia de la República. El uno alega que transformará al País desde la visión opuesta de la derecha. Reniega del stablisment político, social y económico. Abandona el uniforme militar entrega su arma y se lanza a la conquista del poder. El otro, desde lo humanamente bueno y cristianamente practicante, lo invitan a la lucha política. Igualmente desde la  orilla izquierda. Él no desea lo alcanzado, se lo piden, lo conminan –según sus confesiones-. Para Moreno la Presidencia no es un sueño.
En los planes  y campañas electorales están: los Programas, las alianzas, las metas, las ideologías, las estrategias. En fin, toda la parafernalia necesaria para ir al encuentro del enemigo,  con sus ejércitos de simpatizantes y militantes. Las alianzas son el súmmum de la lucha política, con ellos se acuerdan mingas de ideas, de manos, andanzas y ofrecimientos. La ética, la moral pública no consta en las agendas. De nadie. Según unos, está implícita en la práctica y personalidad de cada quien.
Lucio Gutiérrez –está confirmado por sus excoidearios- en la Primera Vuelta electoral, ya traicionó a sus aliados: Pachakutik, MPD, y otros crédulos que caímos en la trampa. Se convirtió en vivo retrato del bíblico judas: traidor. Pateó el tablero programático, rasgó los párrafos escritos de lo que sería su gobierno. Y se convirtió en el mejor aliado de los Estados Unidos y de las burguesías locales.
Lenin Moreno, rompe el récord en su giro a la derecha. En 60 días -no patea el tablero- atropella y arrolla las esperanzas de los compañeros de ruta. Y provoca un cisma implosivo en el corazón de la organización que lo llevó al triunfo. El drama tiene el sabor amargo de la traición y la felonía. Confirma contundentemente que en su expresión y semblanza de hombre bueno, estaba oculta la ninguna ideología que jamás esgrimió. Además lo dice: que la ideología no es indispensable. Que ésta se irá corporizando en las acciones que deberán realizarse. Ahí, está el detalle. El Presidente carece de ideología. Es como los ángeles, están exentos de sexo. Con la soberanía no se come sentenció otro ilustre analfabeto político: Gustavo Noboa Bejarano; claro que éste si conoce dónde el linaje lo parió: en la burguesía.
Lucio Gutiérrez poseía el mismo talante: ni de izquierda, ni de derecha. Yo, no sabría decir, por las nociones políticas que exponen, si intelectualmente se encuentran se encuentran en el mismo baremo del IQ.
Hemos mencionado las contradicciones que los caracterizan: las felonías, ruptura con sus aliados, sumisión a la Embajada yanqui y a la plutocracia. Pero lo singular de estas mafiosas hazañas, es que regresan al basurero del espectro político nacional y seleccionan lo más corrompido y putrefacto: el lumpen bucaramista, los social cristianos y alguno que otro prioste que los aplauda en la fiesta santoral. “Se comprometen cogobernar en el más amplio escenario partidista y pluralista, defendiendo los intereses de los pobres”.
Gutiérrez pagó caro su felonía y traición, porque sus nuevos aliados no estaban para emprender la construcción de un verdadero país. Ellos mismos se vuelven mercenarios tirándole piedras en el techo de vidrio de la Presidencia. El lamentable final del militar de marras, convertido en político y del País igualmente, fue la replicada des institucionalidad del Estado. Igual que en el pasado.
Las acciones caóticas, con amargos sabores de Patria descuartizada tempranamente, realizadas por el flamante Presidente Lenin Moreno; han dejado estupefactos a nacionales y extranjeros. Con el pretexto del diálogo, reconciliación, unidad, y otras monsergas; estrecha lazos con nuevos aliados de la peor calaña, crápulas de marca por sus cuatro costados y fósiles de la vieja partidocracia. Existe un enigmático y sombrío episodio, de una delegación que viaja a Panamá, jardín del Edén del adalid de la podredumbre política y moral. Parece que de ahí sale y se plasma la conformación de una verdadera pandilla. El resultado es inmediato: el Sistema Eléctrico del país se lo entregan para sus futuros festines.
Preguntas sobran frente a semejante y brutal bofetada lanzada a la cara del pueblo ecuatoriano ¿Qué aportes esperaba de este grupo rufianesco en el desarrollo del Programa de Gobierno del nuevo Mandatario? ¿Qué elementos ideológicos los vinculaba para ese maridaje? ¿Cuántos ejecutivos brillantes, académicos con liderazgo traían la tribu beduina? ¿Cuánta lucidez, sólida ética y moral, patriótica poseen las fichas de esa estructura prontuariada? ¿Cuánta muchedumbre, aunque sea lumpesca pueden aportarle al nuevo líder Moreno? ¿Qué exquisitez de gobernanza, o relaciones internacionales son capaces de suministrar al poder de Lenin Moreno?
Todas estas preguntas se quedan flotando. Más bien será el cortejo, como el de Lucio Gutiérrez que lapidará la mansedumbre del hombre bueno. La conclusión sin reparos: es que Lenin Moreno carece de personalidad. Su pasado como instructor de Motivación y Superación de los que han caído en el foso, y también de los que aspiran y esperan la cima del éxito, para lo cual recurre con frecuencia a lo axiológico, en la ejercicio de lo político no funciona. Las variables son múltiples, diversas y no olvide Señor Presidente, que aunque,  su idealismo lo niegue: la lucha de clases existe independiente de su conciencia o la mía. Los valores no se enseñan, se practican y en el proceso se modela el hombre nuevo.

La crítica tiene un solo propósito. Denostar la puesta en práctica ambigua, socarrona y desleal en el ejercicio del poder del Nuevo Presidente. No intento eludir acusaciones corruptas a funcionarios del régimen anterior. Eso tiene otro cauce, otras epistemologías, y otras semióticas. A las que condenó. Pero  reprocho al Presidente su falta de liderazgo para conducir esos hechos. Cayendo ingenuamente en manos de la voraz oligarquía que necesitan su puesto para depredar como siempre lo hicieron. Y Usted Señor Presidente será el sacristán de este Te Deum. Que también, como Gutiérrez, lo rezará y se mortificará con silicios en la intimidad irremediable de su casa. 

02 agosto 2017

DESPERTAR DE LA ANOMIA A LA CCNG


Arq. Vicente Vargas Ludeña
La novela negra diseñada y vivida en el proceso electoral, reciente, en la Casa de La Cultura Núcleo del Guayas; sería un Juez de los Tribunales de Justicia quien le escriba un capítulo más a los vericuetos, que intereses pequeños, pero arteros, la precipitaron. ¿Qué vendrá después? Es parte del desenlace de la trama novelesca escrita por las “inteligencias preclaras”, “los cultos y los artistas”.
El camino  a las elecciones quedó sombrío y marcado por la incertidumbre. Se debió recorrer  atestados pasillos donde  vive la justicia para someterse al “Proceso kafkiano”: misterioso y enigmático. Todo un escenario gótico. Se asombraban. No era la ley que perseguía a alguien. Era alguien que perseguía a la ley.
Aquello debe convertirse –aunque en Guayaquil es sistémica la lucha por migajas de poder- en una lección ejemplar, que nada funcionará si pequeños grupos, anhelan pequeños deseos. La Institución es un fantasma desde tiempos pretéritos. El nuevo marco jurídico y ámbito de sus competencias, puede parecer proletarizador, ya que en el pasado asomaba como reducto de las elites y los intelectuales. Y, ¡ahí está el problema!
El candidato que se elija para dirigir la cultura y el arte tiene un horizonte huracanado; en una mole arquitectónica prostituida de su diseño original, y ubicada en un cruce de rutas que caracterizan a la ciudad. Pero aquél edificio tiene tufo a un húmedo y viejo libro, y a un cuadro de pintura desvanecida.
El nuevo mandatario requiere: talento desbordante, energía volcánica y todo su tiempo deberá volcarlo para despertar en la ciudadanía, lo opuesto a la vulgar materialidad consumista, que logra una sociedad pujante: cuando se mira en lo sublime que le despierta su CULTURA Y SU ARTE.
Fernando Naranjo se ha empeñado terca y ferozmente en alcanzar ese Sillón. Lo conozco desde las aulas de la Universidad. Vive sumergido en el abstracto, mimético –en la pintura, escritura y todo aquello que desafíe la creatividad- y complejo mundo que lo rodea: se empeña en probar que el espíritu puede superar la cosificación que el modelo, sistema social y económico nos han impuesto.