24 enero 2016

LA OBSCENA DERECHA POLITICA



Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                 24/01/2016
Los Países de Latino América están en construcción hace 200 años. No terminan de fundar sus cimientos, porque el próximo régimen que reemplaza al anterior, demuele la estructura. Y a comenzar de nuevo la tarea. Sus fronteras se han movido de acuerdo a determinados intereses, principalmente externos. Las burguesías locales algún papel han jugado en ese teje y maneje. Ecuador no puede ser ninguna estrella ajena.
Después  del último ciclón que demolió las débiles Instituciones que patulecamente funcionaban; León Febres Cordero Ribadeneira fue su dinamitero. Los escombros que quedaron, hoy,  son túmulos en su tumba. A veces, pocas muertes son tan bien venidas. Como dijo Mario Benedetti en un poema a la muerte de Pinochet. “Los canallas viven mucho pero algún día se mueren”.
La presencia de Rafael Correa Delgado en la Presidencia de la República boceteó un Estado-nación con rasgos de modernidad y recuperó lentamente la institucionalidad. La tarea es inmensa, ingrata y de largo plazo. Exige la concurrencia de todas las fuerzas: políticas, económicas y sociales.
  Más, cuando Rafael Correa, de líder se había convertido en conductor, patea el tablero y abandona la empresa de construir, por fin, un País; y anuncia retirarse a sus cuarteles de invierno en Europa, con un deleznable rosario de cuentas domesticas. Cuando estaba en la cúspide de su popularidad y aceptación se pensó en el conductor de la multitud,  que eligió liderar para siempre. Para esa tarea no hay plazos, treguas, descanso, rutina familiar. El reposo del guerrero es solo para rearmar sus baterías de combate. Han existido y existirán siempre  líderes y conductores de los pueblos. Para los que admiran a los Estados Unidos; Franklin Delano Roosevelt debió enfrentar La Gran Depresión, fraguada por  lobos de Wall Street; y conducir el fragor de las batallas en la Segunda Guerra Mundial; aunque su cuerpo era un despojo, jamás abandonó la trinchera, y en ella murió. Eloy Alfaro nunca dedicó un instante a sus domesticidades ni sus negocios; peor a retiradas de los combates, con sus triunfos y derrotas; dejando lo conquistado en manos de sus mendaces enemigos; pagó con su vida el precio de sus principios. Hugo Chávez juró que moriría en la lucha por su revolución; así sucedió. Evo Morales, tiene un proyecto de vida con su pueblo; nadie duda que su vida será el precio de sus ideales. Fidel Castro es otra figura señera, inclaudicable e irreductible en la convicción de sus sueños. Nietzsche llama a estos seres: aristócratas de la ética y el valor.
La tarea del líder es histórica en el ejercicio pleno de su libertad: trascender eternamente; o volverse simplemente un párroco motivador de su feligresía, lo cual no significa más que bondad. La tarea del líder está preñada fundamentalmente de una elevada moral. Es la clorofila que nutre la más lejana nervadura de la hoja del árbol de la vida, con su verde color. La moral es la absorción de energía luminosa en el fenómeno de la fotosíntesis.
Schopenhauer acota, “…que uno quiere tal o cual cosa porque tiene ese carácter determinado, inmutable y preexistente a cualquier acción concreta, que se va descubriendo a medida que actuamos; pero sostiene que esto no quita en modo alguno responsabilidad a nuestras concretas opciones de cada momento, pues cada cual quiere tener el carácter que tiene, quiere ser lo que es, puesto que en último término no es más que lo que quiere: su voluntad es su esencia. Nadie puede no querer lo que quiere: aunque uno pudiera no se libre para hacer lo que quiere, siempre lo es para hacer lo que quiere”.
Para comprender a plenitud la dimensión moral del ser, Nietzsche llama “la gran política del futuro”: una aristocracia de hombres decididos a conservar y potenciar la dignidad de lo humano, a luchar sin exaltación ni ambición contra el abandono, contra la flojera y la irregularidad en que chapotea la vida de tantos seres, hombres en fin capaces de crear valores nuevos y de renovar los clásicos. La misión irreductible del aristócrata es despertar el ímpetu de nobleza que hay en cada hombre y para ello fomentar la insumisión, pues los hombres están domesticados para atreverse a ser nobles. La diferencia entre el héroe y el conductor es que el líder: guía a su pueblo, y éste lo sigue. En cambio al héroe se lo amará eterna e infinitamente. M. Bakunín desafía: al héroe se lo debe fusilar en la plaza pública, al día siguiente del triunfo de la revolución.
Evidentemente que éste marco semántico de nobleza y aristocracia en medio siglo de historia social y política en el Ecuador de nuestras angustias, no es imaginable. Las élites y la dominación extranjera sólo producen incertidumbre, desesperanza, parias y plebeyos morales. La presencia de Rafael Correa provocó aliento en unos y odio en otros. Esto no es inexplicable, más bien es deseable que así sea, porque aquello es la expresión de la lucha de clases. En esa lucha nacen los líderes y también los héroes. El hipócrita discurso de la burguesía que al País, Correa lo ha dividido, lo juzgan de peligroso. Son eufemismos para encubrir su cobardía y ocultar el pasado ¿Acaso el Ecuador ha sido una congregación de hermandad franciscana de mendicantes? Siempre ha sido, y así será hasta el día que se vire la torta: una perfecta pirámide social que se construye en el contexto de las formas y relaciones de producción.
Pero el destino de esta Patria, otra vez sin rumbo, agotó la clorofila moral de Correa, y se opacó su verde, se volvió gris. Como debió suceder. Su ancestral pasado, su pecado original, la tragedia griega de su niñez asomó como fantasma y el conductor retornó a una insípida cotidianidad doméstica, como el mismo lo ha explicado: su familia, la lejanía, su imprescindible presencia en el seno del hogar etc. etc. etc. Se debe aclarar, que mi señalamiento de su caída moral: es épica; no descifra la conducta de la gestión de su gobierno. No existe ningún Plan, se volverá simplemente: “EL GRAN AUSENTE”; como el mítico cinco veces Presidente. Cuyas empresas electorales lo traían del destierro y llevaban al poder por su magnética palabra.
El abandono de la lucha política y el auto-destierro, auto-exilio de Rafael Correa; como se lo llame, despertó la tradición obscena de la derecha ecuatoriana. Salieron de sus madrigueras a darse las manos, a unirse, a reclamar lo que por mucho tiempo, un académico pero desclasado, les arrebató el poder. Salieron a recuperar un País  escindido; los mismos que alguna vez diseñaron una balcanización del Ecuador: los social cristianos como libertarios. Prometen: “uno para todos, y todos para uno”.
La obscena fotografía que el diario El Telégrafo publicó el día 21 de este mes, es elocuente y tiene varias lecturas. Su obscenidad está contenida en una amplia gama de sinónimos: Impuro-sucio- procaz-lúbrico-pornográfico-lujurioso-deshonesto-indigno-miserable-vil- amoral-corrompido-guarro-falso-hipócrita-traidor y otros más. En ese concierto semiótico y semántico han trepidado los políticos de la obscena fotografía. Pero en la imagen de nuestro hallazgo, no están todos lo que son, ni son todos los que están. La fotografía tiene el empaque, escenario y perfil del departamento de Policía, cada quien con su ficha numerada en el pecho, su porte y su mirada. Sus rostros y poses encarnan su propio pasado y representan coreográficamente a los que por mil razones no asistieron al convite. Para desterrar cualquier sospecha de racismo y sexismo, convencieron a un par de indígenas: hombre y mujer para colorear el set.
Cada uno lleva a sus espaldas un prontuario político delictuoso. Son imputados por la ley, la moral y la ciudadanía. Se requiere un extenso y especializado lenguaje ético, jurídico, cívico para procesarlos. En alguna pasada época histórica, sus cabezas colgarían de los postes en la plaza pública. ¡Cuánto daño han hecho al pueblo ecuatoriano! Lo vil, es que se aprestan al retorno de sus andanzas.
La ficha técnica del las figuras cuya práctica han sido y son titulares en los medios, haremos de ellos una breve semblanza.
15.-Jaime Nebot, su pasado, antes de su prolongada alcaldía: es tenebroso. Esta debidamente documentado. La ciudad que administra desde hace años, es un urbanismo de dos ciudades: de ricos y cañadas de pobres. No existe un Plan Regulador; la pista del aeropuerto sistemáticamente la van cercando con inmobiliarias de franquicias norteamericanas. Trasladadas, finalmente, las instalaciones aeroportuarias se apoderarán de la pista con arquitecturas maiameras y dejaran un parterre para que meen los perros. La defensa de los intereses de clase, esta sobre cualquier criterio urbano de calidad. Con lisonjas y sonrisas forzadas compra conciencias a las masas. El Sillón que ocupa, lo usó siempre como trampolín electoral; pero cada salto ha sido al vacio, se ha estrellado con su triste realidad; pero le sirve también para el pastoreo partidario y negociador de intereses.
13.- Ramiro González. Si existiera un galardón para distinguir en unas olimpiadas de la felonía; este sujeto, estaría sin competidor en el podio Nº 1. La frase -es como su identidad- del comandante sandinista Tomás Borge: en los traidores siempre se debe confiar, nunca cambian. Su aprendizaje político lo realizó en las mejores academias del oportunismo y arribismo; la delación y la traición son los contenidos más importantes en esas escuelas. Carece de cualquier principio y su orfandad moral es lumpesca.
7.- Cynthia Viteri, de porte intelectual y moral enanos. Los episodios protagonizados por ella en las camorras que ha participado defendiendo migajas de poder para su patrocinador Febres cordero. Útil para cualquier mandado en las trifulcas de baja estofa. Ha testimoniado como alcahueta todos los golpes de Estado en los últimos gobiernos defenestrados. Su presencia y participación en la Asamblea tienen la impronta de una conducta guarra.
14.- Paúl Carrasco, pertenece a las mismas huestes de Ramiro González.  Hace alarde de la misma obscenidad. Sus ambiciones  no conocen fronteras: hoy estoy contigo, si me fallas serás mi peor enemigo; aquello sucedió con Correa inicialmente. Emulo perfecto de R. González. Es más, exhibe su impúdica conducta política con la agresividad de un burgués de alcurnia, o un gamonal hacendado. Debe tener algunos ancestros latifundistas. El mundo para él, es una indiada de siervos.
2.- Leonardo Viteri, es un pintoresco personaje de las orillas del mar, percibe el sonido de las olas con facilidad, pero de cerrazónicas fibras racionales para comprender los fenómenos de la realidad que lo rodea. Su tamaño e inteligencia, concuerda con la  de los paquidermos. A pesar que el elefante con frecuente adiestramiento adquiere ciertas destrezas. Eso lo vuelve divertido en el circo.
De los muchos que se muestran obscenamente en la foto, son pacientes de enfermedades morales contagiosas;  hay otros que, por odio incurable se sumaron al fichaje de los capo de tutti capi.
CONCLUSIÓN
Al iniciar el análisis, decía que hace 200 años estos pueblos se encuentran empeñados en construir: respetables Estado-nación. Pero la dialéctica de la historia lo niega, por la ley de las contradicciones de clase, los intereses oligárquicos, más los hegemónicos del Imperio. En consecuencia, nos volvemos una multitud condenados al Mito de Sísifo: Subir la roca hasta la cumbre de la montaña; pero el peso y la gravedad vence, y ella vuelve a su sitio. Debemos hacer esto lo mismo, por siglos de los siglos.
¿Qué alternativas reales de construir un verdadero País, tiene esta obscena derecha que hemos reseñado aquí? Ninguna. Negar los procesos que se han iniciado, descalificar las políticas en vigor; y odiar con el veneno más activo de las serpientes a los intentan cambiar esta abyecta realidad. Ese es el Plan, es la oferta para mañana.
A esto se suma, hay que decirlo, que hemos tenido la desdicha de elegir lideres de barro; que se derriten por nimiedades al acercarse al calor del combate. Otros decididamente amorales.
La Galería de Presidentes en las paredes de los salones de la Casa Presidencial, es un montón de rostros salidos de los garitos. No son rostros de hombres morales, de aristocracia gigante, que están por encima de pasajeros halagos.






15 enero 2016

Respuesta al Artículo que me dedicaste; escrito por ti en el Universo, el 20 de julio del 2015.

Estimado Julios Cesar:
Hacer un análisis  político, sociológico o ideológico por estos medios, es un alarde de posturas ideológicas antagónicas radicales, o de un sano debate; que no lo hicimos nunca en las aulas de la universidad ni en la madurez de nuestras vidas. Pero, debo confesarte que me distrae, y obliga a mi memoria a repasar y poner en orden las ideas. Con estos prolegómenos paso a lo medular.
El Siglo de las Luces, siglo XVII, iluminó los senderos de la razón, abriendo brechas que la oscura noche de la Edad Media había incubado, después de la caída y desaparición de la cultura clásica greco-romana. Abortar un pensamiento lúcido, y poner a la razón como guía de las  ideas y las acciones en el mundo que rodea al ser, después de vivir atrapado en una matriz religiosa y  supersticiones intolerantes, sin más explicación que la mística y metafísica idea de la fé en un gran hacedor de todas las cosas; la incapacidad racional para explicar el mundo sensorial que le informan al ser; sin considerar los fenómenos no perceptibles a los sentidos sin comprensión ni explicación alguna, y que hasta hoy todavía son mezquinos para aparecer a la razón humana – la ciencia-; requiere exigentes y denodados esfuerzos para extirpar de la conciencia semejantes engendros que la historia humana concibe periódicamente. La religión católica en Europa fue, lo es aún menos, con tendencia a ser reemplazada por otras creencias y dioses: como el consumismo, una barrera intelectual y moral, beneficiaria y compartida con otros poderes: políticos, económicos, sociales… en fin. Nada ha tenido, ni hoy lo tiene, algo que justifique su existencia ideológica tan prolongada; los modos y las relaciones de producción han cambiado radicalmente; se ha licuefactado la modernidad, según Z. Bauman.  Cada cultura ha creado, sus Dioses y Titanes,  Olimpos e Inframundos. Pero han tenido el destino que la historia les han asignado: hacerse a un lado y abrir el camino a la razón. Pero, a veces, son reemplazadas por otras religiones más cerrazónicas.
La humanidad, le debe entonces a la Ilustración la ruptura con el pasado plagado de supercherías. A esto, también, en el mundo de la pugna de poderes religiosos, Martin Lutero hace lo suyo: con la Reforma Protestante. Y pone la cereza en el pastel –dígase Biblia, y escribe una, a su saber y entender-.
Las revoluciones se inician cuando ha madurado el pensamiento racional; entonces, la inteligencia y el conocimiento se cultivan por doquier. Hay frutos: La Independencia de los Estados Unidos, la Revolución francesa, la Revolución rusa, la Revolución industrial, y la que nos ha tocado vivir algunas hilachas: la Revolución del conocimiento; adjetivada por la maldita palabra que cabe todo y justifica todo: la globalización.
Los estigmas que el neoliberalismo denostó contra Carlo Marx no han podido reemplazarlo por otro, que justifique el mundo real que vive hoy la Humanidad. Sus creadores: Friedrich Hayek y su evangelizador, Milton Friedman; hoy deberían estar avergonzados por el mundo, que en su nombre, los creadores del Nuevo Orden Mundial han puesto en práctica.
Marx hace dos descubrimientos primordiales. Por una parte, que el capitalista siempre obtiene una plusvalía o beneficio, con el que explota al obrero. Por otro, que en todas las épocas históricas ha existido esa explotación, y que los sistemas económicos y productivos en que se han asentado las distintas formas de explotación a través de los tiempos, son los que han generado las ideologías de las distintas épocas históricas. Estas ideologías o estructuras de pensamiento social, como es lógico, defienden y sustentan el sistema de explotación existente en cada sociedad.
Marx y Engels no condenan la explotación del hombre por el hombre porque la consideren injusta, moralmente mala, éticamente reprobable o por cualquier otra causa ideológica. Lo que les dicen a los trabajadores, es que deben oponerse a esta explotación, porque para ellos es material y económicamente lesiva. Por ello deben unirse, para defender con más fuerza sus intereses materiales. Tampoco, la iglesia se atormenta por la desigualdad social, y más bien crea una Iglesia para los ricos y otra para los pobres. -solucionando el problema teológico de la desigualdad social;  y el error de Dios en la desigual creación de los hombres-. El problema, está, en que la explicación es mezquina y mentirosa: “Así Dios nos creó, sufran con resignación; en el cielo habrá la recompensa. Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos” Etc. etc...  El Islam es más generoso y placentero para el “creyente”, previo a la carga explosiva que se ata a las tripas y se las vuela en nombre de Al-lahu-àkBar; para esta creatura, Alá le otorga el cielo, y un paraíso poblado de nínfulas y “lolitas” esperándolo para el placer eterno. Claro, hay otras creencias que ofrecen diferentes recompensas a la resignación y sacrificio. Las razones y fines son de este mundo, y de ninguna otra fantasía celestial.
Los cambios políticos a lo largo de la historia, no se originan simplemente porque la gente cambie de ideas políticas, sino porque los cambios económicos originan nuevas clases sociales o modifican las ya existentes, y estas nuevas clases sociales, que han surgido gracias a nuevos sistemas productivos y económicos, lógicamente, tienen ideas distintas a las anteriores. Se origina entonces una pugna, entre las ideas de la clase social dominante, asentada en su sistema económico de explotación, y las de la clase ascendente, asentadas en los nuevos sistemas económicos y productivos que la han creado. Estos continuos enfrentamientos entre clases sociales, con sus ideas políticas e ideológicas asentadas inconscientemente en sus intereses económicos, son la verdadera base y el único motor de la historia.
Transcribiré algunos párrafos del Manifiesto Comunista publicado por Marx y Engels en el año de 1848. La dialéctica de la sociedad sigue vigente, debe entenderse en el contexto de la realidad histórica que vivimos hoy. “El primero, es la revolución que ha llevado a cabo en toda la concepción de la historia universal. Hasta aquí, toda la concepción de la historia descansaba en el supuesto, de que las últimas causas de todas las transformaciones históricas, habían de buscarse en los cambios que se operan en las ideas de los hombres, y que de todos los cambios, los más importantes, los que regían toda la historia, eran los políticos. No se preguntaban, de dónde les vienen a los hombres las ideas, ni cuáles son las causas motrices de los cambios políticos... Pues bien, Marx demostró, que toda la historia de la humanidad, hasta hoy, es una historia de luchas de clases, que todas las luchas políticas, tan variadas y complejas, sólo giran en torno al poder social y político de unas u otras clases sociales; por parte de las clases viejas, para conservar el poder, y por parte de las clases nuevas ascendentes, para conquistarlo... Situándose en este punto de vista -siempre y cuando que se conozca suficientemente la situación económica de la sociedad en cada época, conocimientos de los que ciertamente, carecen totalmente nuestros historiadores profesionales- se explican del modo más sencillo todos los fenómenos históricos, y asimismo se explican con la mayor sencillez los conceptos y las ideas de cada período histórico, partiendo de las condiciones económicas de vida y de las relaciones sociales y políticas de ese período, condicionadas a su vez por aquéllas. Por primera vez, se erigía la historia sobre su verdadera base.”
La burguesía ha desempeñado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario. En donde ha conquistado el poder, ha destruido todas las relaciones feudales, patriarcales o idílicas. Desgarró implacablemente los abigarrados lazos feudales que unían al hombre con sus superiores naturales, y no dejó en pie más relación entre las personas, que el simple interés económico, el del dinero contante y sonante. Echó por encima del santo temor a dios, de la devoción mística y piadosa, del ardor caballeresco y de la tímida melancolía del buen burgués; el jarro de agua fría de sus intereses egoístas. Enterró la dignidad personal bajo el dinero. Redujo todos los innúmeros derechos del pasado, que hacía tiempo que se habían adquirido y que estaban bien escriturados, a una única libertad: la libertad ilimitada de comerciar.
La burguesía ha despojado de su halo de santidad, a todo lo que antes se tenía por venerable y digno de piadoso respeto. Ha convertido en sus servidores asalariados al médico, al jurista, al poeta, al sacerdote, al hombre de ciencia. La burguesía desgarró los velos emotivos y sentimentales que envolvían a la familia y puso al desnudo la realidad económica de las relaciones familiares. La burguesía ha demostrado que esos alardes de fuerza bruta de la edad media, que los reaccionarios tanto admiran, sólo tenían su sustento, en la más absoluta vagancia. Hasta que ella no nos lo reveló, no supimos cuánto podía dar de sí el trabajo del hombre. La burguesía ha producido maravillas mucho mayores que las pirámides de Egipto, que los acueductos romanos y que las catedrales góticas. Ha acometido movimientos de población, mucho mayores que las antiguas emigraciones de los pueblos o las cruzadas.
¿La historia de las ideas, no es una prueba evidente, de cómo cambia y se transforma la producción espiritual, con la material?  Las ideas imperantes en una época, han sido siempre las ideas propias de su clase dominante. Se habla de ideas que revolucionan a toda una sociedad; con ello, no se hace más que dar expresión al hecho, de que en el seno de la sociedad antigua, ya han germinado los elementos materiales necesarios para que se genere la nueva sociedad, y a la par que se esfuman o derrumban las antiguas condiciones de vida, se derrumban y esfuman las ideas antiguas.
  El Manifiesto Comunista se inicia así: Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo. Contra este fantasma se han conjurado en una santa jauría, todas las potencias de la vieja Europa, el papa y el zar, Metternich y Guizot , los radicales franceses y los polizontes alemanes. Este texto debe ser leído por cualquier motivo educativo o de ilustración. Dará razones para explicar o contradecir; o también, reaccionar, como lo hacen los que jamás lo han leído.
La época contemporánea lleva en su seno contradicciones ya descritas, más las que, el Sistema Mundo ha creado. Una superestructura económica y financiera que está destruyendo los Estados-nación, las sociedades, la familia y al individuo mismo. Este es un tema con categorías y variables propias. La no comprensión del momento actual, es razón de la negación de la dialéctica de la historia. Tampoco es sencillo la interpretación de ese supra mundo del dinero y las finanzas, que los poderes fácticos practican; y que sólo en esos divinos espacios se decide el destino del mundo: Wall Street, La City de Londres y el Banco Central Europeo, incluida gran parte de Asia. En esa geografía, el dinero no tiene patria, dios, reposo; circula por el ciber espacio, tal como se lo imaginaron lo sabios sacerdotes con la transfiguración y la transustanciación de las almas y la materia.
Te adjunto unos pensamientos del Papa Francisco, líder de la iglesia de tu feligresía.
Los comunistas nos han robado la bandera de los pobres
Cuando una familia no tiene ni para comer porque tiene que pagar el préstamo a los usureros, eso no es cristiano, es inhumano
Al mundo de hoy le falta llorar, lloran los marginados, lloran los que son dejados de lado, lloran los despreciados, pero aquellos que llevamos una vida más o menos sin necesidades no sabemos llorar
Sufro si las veo como servidumbre (sobre el papel de las mujeres en la Iglesia)
Hablando de paz, hablando de la inhumana crisis económica mundial, que es un síntoma grave de la falta de respeto por el hombre, no puedo no recordar con grande dolor las numerosas víctimas del ulterior trágico naufragio ocurrido este jueves en Lampedusa, que es una vergüenza
Para concluir, es de desear el uso adecuado de los conceptos, principalmente, ideológicos. Rafael Correa, no tiene nada que lo aproxime a socialista. Está más cerca de un piadoso conservador, que de un liberal clásico. Es inteligente y académico de altura, ninguna duda cabe. El Plan Maestro de Correa ha sido modernizar el Estado; Institucionalizar: la educación, la salud, la justicia y otras instancias de la vida cotidiana de los individuos; y que sus actividades se desarrollen en una infraestructura moderna y productiva; estabilizar  la política. Y exponer su carisma y juventud a las masas; a la gran burguesía le tiene asignado otros espacios y otras gracias. Los críticos y odiadores que ha ganado, y que son muchos, indudablemente añoran como viudas plañideras a los que exhibían su mediocridad sin escrúpulos, sojuzgaban al País y nada construían. La lista es larga, puedes empezar por Jaime Nebot. Juzgar a Correa de socialista solo expresa una postura reaccionaria conventual. O, como lo dije la vez anterior, un discurso panfletario de mala calidad.
 Saludos. Tu amigo
 Vicente
Guayaquil, 15 de enero  2016

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04 enero 2016

LA FARSA DEL 11-S


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                             03/01/2016
El genocidio y aterrorizante espectáculo en vivo que la humanidad presenció; planeado en los cubículos del infierno del imperio, contra su propia Patria y su mismo pueblo, el 11 de septiembre del 2001 en una mañana radiante; perseguirá a sus autores hasta el fin se los siglos y hasta la última memoria que sobreviva al apocalipsis que, con este acto, anunciaban el fin del historia y de la vida.
 La insignificancia intelectual y moral, que el maldito destino  había puesto al frente de semejantes designios, a George W. Bush y su equipo de halcones, jamás podrán justificar ni arrepentirse con la destrucción, muerte, miedo, pánico y una amenaza global que quedó pendiente en el alma de la humanidad entera.
El estrellamiento de dos aviones y sus secuenciales caídas de las Torres Gemelas y un Edificio del Gobierno que se demolió controladamente cinco horas después, sin que ningún avión lo haya rosado, en el corazón de la ciudad de Nueva York. La destrucción con un misil de un flanco del Pentágono; y un guion de terror sobre supuestas amenazas de aviones secuestrados, cual enjambre de langostas volaban por el aire en busca de presas. Todo esto manejado por manos divinas que habían condenado a Sodoma y Gomorra al infierno. Los ángeles con las espadas flamígeras eran  TERRORISTAS, incendiando cuanto estaba a su paso: La Casa Blanca, El Congreso, y no sé cuantos réprobos debían pagar sus culpas. Se iniciaba así la guerra total que el Imperio exige para su dominio mundial.
Conocemos demasiado ya, la trayectoria seguida por el fuego que escupen las armas de los Estados Unidos en el mundo entero. Conocemos la agenda de guerra que tienen las potencias. La destrucción de varias naciones y las amenazas sobre otras.
A pesar de todo esto resulta extraño, que no haya una Nación, Jefe de Estado; o, el mismo pueblo de los Estados Unidos que  despojen momentáneamente el consumismo de su embrutecido cerebro; y diluciden, se enteren, reconozcan lo que sus gobernantes hacen en nombre del poder y el dinero.
El 31 de diciembre del año que enterramos recién, en la ciudad de Dubái sucedió una conflagración de infernales proporciones, en el llamado Hotel Address Downtown. A continuación se detallan algunos aspectos relevantes de los dos casos: Las Torres Gemelas y el Hotel de Dubái.
Altura del edificio del Hotel, 302 m. Pisos 63. Horas de Fuego alimentado por una tormenta de arena –mucho oxigeno- 10 horas, residuos de fuego y rescoldos: 10 horas. Su estructura no falló, en consecuencia no colapsó el edificio. A pesar que, en el mundo no existen materiales estructurales ignífugos, incombustibles ni indestructibles. Según sus propietarios el edificio renacerá de las cenizas, será remodelado y se convertirá en vanguardia arquitectónica de la ciudad.
Las históricas Torres Gemelas cuya altura superaban los 450 metros; según los ingenieros, los edificios estaban calculados para resistir la embestida de un avión; un incendio de grandes proporciones; siempre que no haya explosivos de alto poder de calor; y las otras fuerzas naturales propias de ese diseño: esfuerzos horizontales, cargas verticales, sismos y más. No de un misil. Peor aún de cargas de pentolita: explosivo de potente capacidad destructiva con elevadísimas temperaturas 2000 ºC, usado solo por armamento militar, colocadas en los ejes estructurales vitales del edificio: pilares y vigas, y en el mismo cuerpo central que estabilizaba el conjunto arquitectónico: de hormigón armado.
La caída libre de las Torres fue después de 102 minutos de incendio. Se ha probado hasta la saciedad, por científicos en todas las aéreas del fenómeno que nos preocupa: que el impacto del los aviones, el combustible, ni el fuego, NO fueron las causas de la demolición de las Torres. Fue una demolición controlada. Parangonando a Galileo Galilei, con su experimento en la Torre de Pisa en Florencia. Si lanzas al vacio dos cuerpos de diferente densidad, ambos caerán al mismo tiempo, es decir emplearán los mismos segundos en tocar el piso. Cada Torre cayó en menos tiempo que la gravedad tenía prevista para estas moles: “siete segundos”; mientras una manzana lo habría hecho en “diez segundos”.
Más tarde, seis horas después, el Edificio 7 de cincuenta pisos, se derrumbó igual que las Torres Gemelas, semejante a una torta de chocolate derretida por el calor. Aquí funcionaba gran parte del aparato del Estado y sus Agencias siniestras. No lo tocó una camareta, una bengala, estrellamiento de un tren. Nada.
Sobre este crimen de lesa humanidad, frente a millones de ojos, cuerpos escalofriantes, impotencias delirantes; entretenidos y engañados como en un cine de terror; el acto se sumó a los que la sociedad del espectáculo nos tiene acostumbrados. Los autores: constructores del Nuevo Orden Mundial creen que la inteligencia de los demás, permanecería impávida y presas del miedo, y que nadie investigaría lo que en realidad sucedió. Falso. Por último les importó un carajo.

Hoy está esclarecido hasta el más mínimo detalle, existen documentos y pruebas que aquello fue un vil auto atentado que  infringió la irracionalidad del Sistema a la inteligencia y sensibilidad humana, encabezado por la más obtuso cerebro que haya ocupado las habitaciones de la Casa Blanca, G. W. Bush, y que gobernó a Estados Unidos por dos periodos consecutivos. Las consecuencias del éxito apocalíptico lo estamos testimoniando a nivel planetario. Vendrán nuevas y más devastadoras destrucciones, movidos por la mano invisible y malévola de dios, como dice el fascismo; destruyendo el mal y sembrando el bien.

23 diciembre 2015

¡RENACERÁ ESPAÑA!


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                                          22/12/15
La presencia de España no ha estado alejada históricamente de nuestras regiones.  Acostumbrados a  conocer semblanzas de los conquistadores, colonos y curas. La Iglesia Católica como mantra presente en la cotidianidad de nuestras vidas, repartiendo –léase vendiendo- bendiciones e indulgencias; a cambio de metales preciosos que provocaban placeres y bienestar en la Península; y también, como aparato ideológico reproductor del poder político.
Después de la independencia,  las elites locales no encontraban en la metrópoli imperial ninguna identificación con el pensamiento moderno. El referente intelectual,  cultural y de placer se trasladó a Paris. Hoy, para esas clases sociales es Miami; no precisamente culta e intelectual, esa ciudad es basurero moral de la región y gran parte del mundo.
Sin embargo debe reconocerse que la Guerra Civil española, expulsó por el mundo: guerreros por la libertad, filósofos, científicos, artistas y pensadores que contribuyeron a elevar la estima de algunos Países donde se radicaron. En la posmodernidad no ha cambiado mucho, a pesar que no existen espejitos ni abalorios; hoy deambulan por estos lares, políticos de pequeña estatura, conspicuos usuarios de las puertas giratorias, que se bajan del poder y entran a la nómina de las trasnacionales a ejecutar su influencia para corromper a gobiernos de países dependientes. Felipe González, Aznar entre otros,  son invitados  a divulgar democracia, libertad, derechos humanos y otras monsergas. Es de  fácil deducción la calidad de estadistas de estos esperpentos que gobernaron España por largos periodos. Feli-pillo en la cumbre de su racionalidad comparó a Pinochet como un monje trapense, frente al fascista y asesino de Nicolás Maduro. Aznar es otra triste figura de vergonzoso papel: lacayo de George W. Bush y Tony Blair en la aventura genocida en Irak.
España siempre vivió lejos de Europa. Ha existido un enorme deseo y frustrados proyectos de compartir el desarrollo científico-técnico, la capacidad industrial y financiera de las grandes metrópolis de la centralidad europea. Pero sus rémoras medievales  subsisten hasta hoy. El parangón fatal que existe entre México y España es patético. Ambas naciones con pasados esplendidos, en el devenir les correspondió vecinos de otras dimensiones: Estados Unidos y Europa, en uno y otro caso. Ninguno asimiló ni por osmosis como fenómeno químico o por contagio como peste, el impetuoso desarrollo de las Naciones de Norte.
La transición de la muerte, a la vida. De la negra tiranía, a la libertad. Del miedo, al valor. De la dictadura a la democracia. Del retraso, al progreso. De la esperpéntica vida política, al orden y respeto al poder. La sociedad española y el mundo estuvieron pendientes, como si fueran sus propios destinos. Pero un País pobre, dependiente, condenado por primigenios destinos, no podía aspirar a otro cosa que, las potencias le brindarían: un nuevo gobierno fraguado en cenáculos de las elites del capitalismo global, y lo que el Club Bilderberg diseñaran. Felipe González salió seleccionado para encarar el suigeneris orden jurídico-político de la democracia española: monarquía a la carta y gobierno parlamentario. Debía ser “socialista”, era preciso borrar las pisadas de la bestia.
Este engendro ha pervivido cuarenta años. Europa integró a España a su seno, algunas cosas cambiaron con el impulso de las naciones del norte. Pero en lo esencial nada cambió. Las elites patrimonialistas y rentistas se modernizaron; los caminos fáciles de enriquecimiento se pavimentaron con nuevos billetes; el Estado siguió siendo una cantera para extraer riquezas personales; la aristocracia siempre cerril a los cambios, jamás comprendió que se vivía en otra época; la Iglesia, ¡Ah la Iglesia! Con todo su boato púrpura  oleando al poder político de las burguesías. Hasta que un día todos los jardines colgantes de Babilonia se desprendieron. Volvió la realidad lacerante, despertando a todos de un sueño, que habían vivido en un “País de Jauja”.
La cuestionada Primavera Árabe, también pisó tierra en la Península. Además pocas diferencias existen con los países donde se inició. Aunque la aristocracia española se rascaba el trasero, porque el fenómeno, según ellos, no era igual de desgraciado de los otros pueblos del Mediterráneo. A pesar, que las características socio-económico y político tenían los mismos rasgos. Tal vez la indignación de los “indignados” del 15M, fue más creativa e intelectual. Menos contagiada por manos perversas del imperio, y ajena a los fanatismos religiosos; cosa que en los pueblos árabes la consigna era: el islam y la presencia de fuerzas oscuras extranjeras.
El punto de quiebre de esa bastardía de una España caricaturesca, es que la multitud se tomó los lugares públicos en diferentes ciudades; y se asentaron por largos periodos de tiempo. La multitud es plural; se compone de innumerables diferencias internas que nunca podrán reducirse a una unidad, ni una identidad única. Hay diferencias de cultura, raza, etnicidad, genero, sexualidad, formas diversas de trabajo, de vivir, de ver el mundo y diferentes deseos. La multitud de esas acampadas, luego se propagan al otro lado del mar: a Occupy Wall Street. Es una multiplicidad de tales diferencias singulares. Es importante señalar este fenómeno posmoderno porque de aquí saldrán diferentes escenarios y actores políticos. Podemos en España, Syriza en Grecia, guerras y destrucción fanática en Medio Oriente. En América Latina hay algo de esto con nuevas formas de ejercer el poder del Estado y su relación desde la multitud. Multitud no es masa, ni el ambiguo pueblo.
El verdadero rostro de España lo desvelaron los indignados -la multitud-. Sin embrago no es fácilmente comprensible, que habiendo conmovido los cimientos del poder, y su sistema jurídico político, tres meses más tarde, en un proceso electoral regular como tantos del pasado; la historia se repita con toda su sorna tragicómica. Eligieron abrumadoramente al Partido Popular -PP-. Alguien en un twitter me respondió que los habían traicionado; que su programa de campaña decía una cosa y en el poder estaban haciendo otra. Yo, le respondí que los traidores fueron los electores, porque los elegidos estaban para eso: Traicionar.
Han transcurrido cuatro años -2011/ 2015- desde que los protagonistas de la transición y herederos de Franco, en compañía de una monarquía patuleca y corrupta concluyeran la tarea iniciada por otro partido político de la misma ralea: el PSOE. Descoyuntaron la Nación, atracaron sin pudor los dineros de las gentes, los echaron de sus casas, se acabó el empleo, cada quien debió tomar el mejor camino que tenía por delante. Rajoy, no es que no sea decente, como le dijera Pedro Sánchez; es que, es un canalla y ladrón. En una sociedad organizada, este rufián no merecía permanecer una semana más en la dirección del Gobierno; porque además, junto a él, hacían fila mensualmente otros funcionarios, recibiendo  cohechos de los contratistas. Es antológica la cara de sinvergüenza saludando y dando la mano a otros mandatarios de la región escarnizando, de ese modo, al pueblo español. Se ha burlado de todos. Miente que el País está saliendo de la crisis por las medidas implementadas por su gobierno. El jamás diseñó ninguna medida social o económica, todas vinieron del Banco Central Europeo, del Fondo Monetario Internacional, y el ajuste fiscal de la Comunidad Económica Europea. Su gestión en el gobierno, desmanteló cualquier asomo de dignidad y soberanía, y está a punto de saltar por los aires la integridad territorial con las aspiraciones secesionistas de varias regiones.
Para ratificar la incomprensión sobre la voluntad de la gente de votar por esos especímenes: PP y PSOE; hoy vuelven a ser las estructuras políticas más aceptadas en las elecciones del domingo 20 de este mes. Pero esta vez, apareció un detalle: PODEMOS. Será la tercera vía. Será el comienzo del ALBA europeo.
 Esto ratifica lo que sostengo desde hace tiempo: España tiene un pie en su pasado medieval geocéntrico; y el otro, en la sepultura de Franco. Al pueblo la monarquía le otorga nobleza; y la Iglesia Católica miedo al infierno. Los murales de la Capilla Sixtina están poblados imaginariamente por españoles. Muchos se ven reflejados en esos colores celestiales.  Los réprobos, incrédulos e iconoclastas blasfeman a escondidas

14 diciembre 2015

“ESPAÑA, APARTA DE MÍ ESTE CÁLIZ”


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                               Mayo, 24 del  2011
“Los toros, la siesta, el ajo, el aceite y el odio entre hermanos, todo muy pintoresco, muy español”. Es una expresión narrativa en la estupenda novela de María Dueñas: “El tiempo entre costuras”, que delata como los extranjeros percibían la España previa a la guerra civil 1939; y hasta, con cierta ironía sobrellevaban la tensión entre derechas e izquierdas, la influencia total que la iglesia católica tenía sobre el Estado y la sociedad en general. Más aún, cuando se instauró la República destronando la monarquía, el papel de los curas fue decisivo para agudizar las contradicciones. Esta visión desde el mundo hacia España y los españoles, en la actualidad, poco ha cambiado.
Pocos pueblos de Europa soportaron la influencia musulmana, como lo hiciera España; 800 años, ni un día más, como diría un gallego. Simultáneamente a su liberación de los moros, se encontraron un continente, que luego depredarían: la raza y sus riquezas, por 300 años, a la vez.
Cuando Europa se iluminaba con la ILUSTRACION Y LA RACIONALIDAD, los españoles holgazaneaban con la riqueza encontrada en América; no la producían, solamente la recogían rufianes, la transportaban rufianes y la disfrutaban holgazanes. Mientras los enciclopedistas franceses se esforzaban por acopiar el conocimiento, la sabiduría de la humanidad; los españoles se empeñaban en perfeccionar, en nombre, siempre, de dios y la virgen santísima: la Santa Inquisición. Es decir marchar en sentido opuesto de la luz, adentrándose, siempre, en la oscuridad de la caverna.
Tampoco la revolución industrial del norte de Europa, modificó los paisajes y sus ancestrales campiñas de viñedos y olivares. No tenían urgencias para reemplazar la yunta de bueyes en el arado por una máquina para roturar la tierra. Por supuesto, tampoco, les importaba ninguna diletencia ontológica -su leitmotiv ha sido eternamente teológico- inventar, investigar, etc. La vida contemplativa plagada por la religión y la molicie, les consumía los sesos. Salvo unos pocos pensadores de menor cuantía y artistas -especialmente de la plástica- que han aportado al acervo universal.
En mayo de 1968, el mundo bullía en rebeldía, especialmente la juventud, porque los sistemas sociales y económicos de ese entonces, lo mismo que ahora, no daba abasto a un pensamiento  sin límites que se había abierto a la posmodernidad. Esta vez, España, tampoco estaba presente. Los españoles seguían bajo la férula de Franco, Caudillo por la gracia de dios,  regresándolos al Medioevo y los sojuzgándolos 40 años ¡Qué resistencia!... Ya lo demostraron con los moros.
Cuando la gran Europa decide mancomunarse, debe, obligadamente incorporar a España. No es bueno tener un vecino haraposo, mientras los otros visten futremente; para lo cual inyectan ingentes  recursos económicos para mejorar la vestimenta del vecino pobre. Eh ahí, su falso esplendor económico. Eh ahí, su moderno pasado histórico. Hemos repasado su trayectoria, no ha estado, no está, ni lo estará en el tren de los vencedores de la pobreza, tampoco en el vagón del desarrollo científico- técnico.

España tiene un extraño parangón con México. México es a Estados Unidos, lo que España es a la gran Europa. Si alguna relevancia tuvo en el pasado, el uno, con su enorme civilización mesoamericana; el otro, con sus aportes al imperio romano y algún otro rasgo en la conformación de los Estados en Europa; en la modernidad, ni por ósmosis percibieron el avance arrollador de sus vecinos de arriba de sus fronteras. En el un caso, Europa caminó impetuosamente hacia delante sin regresar a ver. De ahí, el decir: que África empieza al sur de los Pirineos, tiene su razón. Peor papel harían los mexicanos con su vecino, también del norte, que los absorbió hasta el exangüe. Lo curioso del parangón es que, México y España persisten en su incapacidad de asimilar la civilización de ningún tipo de sus desarrollados vecinos. Esto, los conduce a la paradoja de mahoma y la montaña. Como no han podido traer a sus naciones la ciencia, la tecnología, el bienestar etc.; emigran, mejor, a esos paraísos. Así lo han hecho históricamente. Y lo seguirán haciendo.
En la era global las estructuras económicas, políticas y militares adquirieron nuevas formas de organización geopolíticas y de dominación. Hoy mismo -27 de mayo- Barak Obama, representante militar del imperio, en su visita a una parte de sus aliados en Europa, ha expresado que las iniciativas del liderazgo mundial les pertenecen, y que no han delegado a ninguna potencia sus dominios. El cambio de fichas en el tablero político de los países árabes, es la tarea inmediata, acompañada del sambenito del terrorismo; justificación que les permite la intervención militar en cualquier lugar del planeta. Es decir: “en el mundo se hace, lo que nosotros diseñamos de acuerdo a nuestros intereses”. Este  panorama de diagnostico reservado para los países en la zaga, como España, Portugal, Grecia, Irlanda y otros, poca esperanza de autonomía económica y política les queda. La consecuencia de esa dependencia, es la incompatibilidad del poder jurídico-político de los Estados con el poder corporativo y financiero mundial. El nuevo orden económico planetario ni siquiera requiere de los Estados para organizar las sociedades grandes o pequeñas, ricas o pobres. Los gobiernos actuales son los encomenderos del sistema global, son los que intermedian a través de sus naciones el capital financiero, bancario, el mercado y el consumidor. No existe el ciudadano. El contenido de la sociedad no es ontológico. Es mercado y consumidor. Toda esta macabra parafernalia, organiza, independiente de la voluntad de los individuos y los gobiernos, el peldaño último, que remata en la cúspide de la pirámide: el bíopoder. Antiguo derecho de vida y muerte que el soberano –hoy el mercado- detenta, convirtiendo la vida en objeto administrable por parte del poder. Frente a este acorazado global, poco pueden hacer indefensos países atravesados por una historia decadente, sin iniciativas científico-técnicas, corruptos, domeñados por creencias religiosas alienantes y poblados por políticos de baja catadura.
“España, aparta de mí este cáliz”…, dice César Vallejo en su desgarrador poema, frente a la amenaza fascista de la falange  de la extrema derecha cavernaria. Y, como aquél mito del cristo en el Gólgota, con el miedo al sufrimiento y la muerte, no desea saborear el desastre futuro de la madre patria. Pero, una madre, es una madre. …“y si cae España, -digo, es un decir-, /salid, niños del mundo, id a buscarla”. Termina el poema invocando en su lamento el futuro inmediato de España.
Eso es, lo que la juventud española esta haciendo desde el 15M en la plaza, La Puerta del Sol en Madrid y demás lugares de otros pueblos; buscando una España, que, cuando nacieron les dijeron que les pertenecía. Más, cuando crecieron, la habían secuestrado cuatro tunantes: los políticos, los banqueros  -¡cuándo no! y ¡dónde no!- la santa madre iglesia católica -siempre tan santa- y el imperio.

Los españoles no son árabes, eso esta claro; aunque los últimos, demasiadas huellas dejaron. Pero España, no tiene marcadas diferencias con los musulmanes, no solo por su pasado colonial, sino porque tampoco, ninguno, ha podido construir estables y prosperas sociedades, ni naciones. Que los árabes están patológicamente enfermos con la plaga islámica, llevado esto a verdad suprema, ninguna duda cabe, lo mismo que los españoles lo están con la religión católica que asumen tener el único dios. Aunque la actual generación perdida española, es bastante refractaria a la tradición religiosa, pero tampoco tiene plena conciencia filosófica. Resulta paradójico que algunos estamentos de la sociedad española: prensa burguesa, algunos intelectuales trasnochados así como cierta aristocracia enmohecida, reniegan de sus semejanzas con los países árabes; marcando distancias y diferencias con las protestas de Egipto, Tunes, Libia y otras naciones que se encuentran empeñadas en demoler esas viejas estructuras. A la juventud árabe la mueve exactamente, las mismas frustraciones que los plantones de Madrid y Barcelona: falta de una verdadera democracia, participación plena en las decisiones del Estado, educación pública de calidad, oportunidades en las dinámicas productivas. En fin, un rosario de atrasos negados por sus estructuras de poder patrimonialistas y rentistas. Los panegiristas del voto electoral, reducen la democracia a la papeleta que se introduce en un cubo, de metal, cartón o acrílico. Mientras las protestas de hoy rechazan ese reduccionismo de la democracia, porque sabido es, que, ese es precisamente el modelo por donde se cuelan los políticos oportunistas, corruptos y vendedores de ilusiones.
La juventud tiene identificado plenamente quienes son los causantes de la tragedia global: los políticos de baja estofa, la banca y los banqueros, las corporaciones sin patria, las religiones teístas y las consumistas –la misma cosa son: alienantes-. Párrafo aparte merece la genética nobleza enraizada en la cultura histórica. Realeza e iglesia. La lengua es diacrónica por eso el habla en esos contextos es útil hasta para la blasfemia: “me cago en diez –eufemismo de dios-; me cago en la hostia… Y en uso, un grueso diccionario del argot monárquico y eclesiástico.
Las elecciones del domingo 22 de mayo, fueron la espita que permitió aflorar el sentimiento trágico de una generación sin horizonte y de una sociedad que se consume sin esperanza. El auto convocatorio de la multitud que lograron aglutinar alrededor de un sueño, se convirtió en eso. Nada más. Sin un marco ideológico  y doctrinario como combustible para incendiar la lucha, no irá muy lejos ese sueño. El altruismo sincero y quijote no basta. Eso es, domar la fiera para que se la coman las siempre carroñeras hienas.
PD. Han transcurrido cuatro años desde que fue escrito este texto y colgado en el Blog.     El pueblo español eligió al Partido Popular para un mandato, que fenece ahora en diciembre. No repetiré lo que el mundo conoce. Una España del tercer mundo. Un gobierno líder en corrupción. Más de cinco millones de parados, el 50% de la juventud sin esperanza. La monarquía semejante a los sátrapas africanos: decadente, parasita, rufianesca. ¡Qué más puede caber en un País sin horizontes, a punto de despedazarse en pequeños territorios; y una memoria feudal y fascista! Pero lo infame de los pueblos adocenados, es que, el partido político que se burlado de sus esperanzas, en función de la elites –la casta la llaman Podemos- sea nuevamente gobierno. Cada cual tiene lo que merece.




Tomado del Blog, http//: vargasludena.blogspot.com ANACORETA

10 diciembre 2015

UN PIE EN EL ESTRIBO


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                             09/12/2015
La apabullante victoria electoral parlamentaria de la derecha política en Venezuela, es sencillamente inédita, inesperada, y desconcertante para sus mismos patrocinadores.  Humillante para el Gobierno del Presidente Maduro. No es fácil a priori un diagnóstico de dicho fenómeno. Se requiere el manejo de varias categorías y especialidades: sociológicas, políticas, marketing, comunicacionales, semióticas y hasta de inteligencia. Hay indicios de circulación de dinero por el voto. Los simplones, oficiosos y baldíos mentales de la política y del mundo que les rodea, concluirán ingenuamente: que el comunismo, el socialismo –como los zafios confunden y mezclan en alarde estigmatizador- están desapareciendo y que los pueblos prefiere el pasado conocido, al presente opresor sin libertad. Claro está, para aquellos, sus conocimientos del mundo exterior lo abrevan de la única fuente: la mass media. Sin embargo, en un galimatías ultramontano, algunos se atreven a sostener que en Estados Unidos existe un régimen socialista; razón del apocalipsis de los pueblos. Y que los refugiados de los conflictos regionales son inútiles y mendigos trashumantes del  mundo.
Aplicando un proverbio chino, intentemos ilustrar los dilemas que este fenómeno político nos presenta: “Si uno no entra en la guarida del tigre ¿Cómo podrá apoderarse de sus cachorros?” Esta sabiduría oriental expresa con claridad el camino para el conocimiento de la verdad: fundamentado en la práctica, las categorías y los conceptos teóricos; en los sucesos electorales que nos preocupa.
 La lucha política en Venezuela tiene un marcado carácter de clase. La lucha de clases en pleno apogeo y vigor; las contradicciones de la sociedad en toda su magnitud. Las oligarquías y sus herederos aupados incondicionalmente por resortes imperiales del Norte y Europa en feroz batalla por regresar al pasado de sus ancestros históricos; y al edén de sus devaneos y festines interminables con la riqueza de la Nación. Por  otro lado, el Gobierno y sus integrantes como expresión de clase marginal de cualquier poder: económico, social o político; que deberá dirimir el conflicto en las calles, porque jamás tuvieron otros espacios para el logro de sus objetivos. Los que ignoran el marxismo, -que son multitud de palurdos; o los que lo reniegan de él, verán hoy más que en otro momento y lugar contemporáneo el enfrenamiento por el poder. Estaremos ante una Comuna de Paris 1871; un Kérensky menchevique y Lenin; o el Chile de Allende y el gorilismo pinochetista. O, las guerras de Liberación de la segunda mitad del siglo pasado. Si acaso el Gobierno de Maduro y las masas están dispuestos a desafiar al fascismo internacional y dar batalla de cualquier magnitud.
 El proceso de cambios y transformaciones que Hugo Chávez emprendió, chocaron con duras vicisitudes, atentados, golpes; y una oligarquía que jamás resignó sus privilegios y su poder  en la inmensidad de la riqueza petrolera; de ahí su carácter patrimonialista y rentista de esa casta.
 La visión ideológico política, en el manejo gubernamental por  parte de Chávez, nunca estuvieron muy claros los senderos hacia la construcción de una moderna y revolucionaria Venezuela. El aparato burocrático pendulaba entre la planificación y la improvisación. La administración orbitaba verdaderos agujeros negros: la seguridad ciudadana; la contemplación con el desclasado moral que su miseria lo precipita al delito, el sistema carcelario y sus sucedáneos: la justicia, la policía; el manejo indiscriminado de los subsidios; se alimentaba con ligereza la plaga de la posmodernidad: el consumismo y fomentaba el hedonismo caribeño, en un País donde la banalidad y la frivolidad es la ideología dominante que reemplaza valores trascendentes; la nunca salida del rentismo petrolero; la omnipresencia del estado benefactor sin ninguna capacidad de conciencia de clase del beneficiario; la incomprensión de la amenaza delincuencial colombiana, azuzada por refinados personajes amorales -Álvaro Uribe y su combo de narco paramilitares, por ejemplo-. Y otros errores están fracturando el presente, con serias amenazas de una cruenta salida.
Sin embargo es paradigmático el papel de Hugo Chávez en una nueva concepción del Estado frente a las desigualdades sociales y económicas. Luchó con ahínco para reducirlas, aunque desde una perspectiva paternalista. De ahí que los enemigos lo calificaran de populista. La inclusión de las fuerzas armadas a los quehaceres ciudadanos en mancomunidad cívico militar alertaba y asustaba a los inmovilistas. Las energías que consumió hasta el ultimo día de su vida en la integración Regional no tiene parangón en Latino América y el Caribe, salvo en los sueños de Bolívar. Ese solo pergamino es suficiente para competir y compartir con las tabletas de arcilla de la colosal Babilonia.
Hoy, Venezuela entró en un túnel sin tiempo con el triunfo electoral de la extrema derecha para la Asamblea Nacional. Ya lo demostraron en las pocas horas que fueron gobierno el 11 de abril de 2002, tras el Golpe de  Estado encabezado por el comerciante Carmona Estanga, fue similar a “La Noche de los cuchillos largos” ideada por Hitler y ejecutados por sus hordas nazis. Desataron todos los demonios ocultos en sus entrañas persiguiendo hasta los fantasmas del chavismo. A Diosdado Cabello lo condenaron a comerse hasta la alfombras, porque el cerco que le tendieron en la Embajada de Cuba, era para matarlo de inanición.
Durante años, estos personajes de compleja descripción por su mediocridad, estructura mental fascista, negados a cualquier iniciativa creadora; han acariciado y a veces poseído migajas de poder, han pasado por alcaldías, gobernaciones sin lograr trascendencia alguna, además a ellos no les interesaban los  gobiernos locales, no se conformaban con pequeñas presas, solo  poseyendo  a la bestia viva,  saciarían su hambre  -como decía un personajillo ecuatoriano de arrabales políticos en ese entonces del CFP, sobre las troncha en el mantel  y las migajas en el suelo -. Hoy tienen “un pie en el estribo del poder total. De él no se bajaran, hasta no desmontar del corcel a Maduro. Tampoco les será fácil. Pero, ya conocen el olor de la sangre, y la fiera cuando huele ese fluido afila sus garras. 
Lo extrañamente miserable es que el túnel, este sí con tiempo histórico, que esta casta de burgueses han construido desde las guerras de la independencia, solo han generado un País para unos. Llanuras y montañas para otros. Ciudadanos los unos, cimarrones, aborígenes y emigrados los demás. El mismo modelo de todo Hispano América. Pero la Venezuela que se edifica desde la década del cincuenta del siglo pasado, es la apoteosis de la riqueza y el poder de las élites. Caracas es el ombligo de la región, la arquitectura adquiere niveles de vanguardia porque se construye la metrópoli del esplendor. Emigran arquitectos de escuelas reputadas y profesionales de todos los conocimientos. Así mismo va apareciendo el desclasado, la mano de obra, el emigrante, y toda la composición social que organiza la cultura de la pobreza, como la llaman algunos antropólogos, el lumpen proletariado en lenguaje de los sociólogos que construye el tugurio –barrio miseria o como quiera denominárselo- más grande de Latino América que se llama Petare. Las mismas elites que ahora ofrecen un futuro de luces son las que, en conjuro con las transnacionales del Norte despojaron la dignidad y la miserable supervivencia que el pueblo se forjó. El Caracazo fue una explosión de rabia y rebeldía.
Un sector de la Venezuela pre-chavista, era, sigue siendo, nada ha cambiado, un remedo grosero y vulgar del american wife of life. La cultura de ricos y famosos trasladada en su más conspicua Fashion week. En consecuencia la frivolidad y la banalidad como súmmum de la cultura en general. Y por qué no, en ideología. Los padres engendran reinas de belleza, no hijas; peor ciudadanas. Hollywood vive en la atmósfera del jet set. La evocación envidiable y babosa de la chusma de la idílica vida de esas estrellas.

Sintetizando, la gran burguesía ha herido de muerte al proyecto de Hugo Chávez, apoderándose de la Asamblea aplastantemente en las elecciones. Ellos no están ahí, para legislar o fiscalizar a los otros poderes. Están para demoler lo que el chavismo ha construido.  Si en actos pasados la derecha derrochaba violencia, creo que desde el chavismo el vuelto será mayor. No es imaginable que se dejen arrebatar el poder en aras de falsas banderas de paz. Estas no han existido jamás. 

25 noviembre 2015

RUIDO DE SABLES


PORQUÉ CALLAR, SI NACÍ GRITANDO

Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                 24/11/15
Algún día, alguien  dedicará sus capacidades intelectuales para escribir los procesos militares y políticos que caracterizaron históricas épocas en Latino América. Hoy, solo existen breves semblanzas de las pretéritas fuerzas armadas. Más bien, de la época contemporánea, por su cercanía temporal tenemos en la memoria  los recuerdos más sombríos en el hemisferio hispano: plagaron de satrapías militares el Continente. Desde las guerras de  independencia, hasta inicios del siglo XX,  nos han contado de épicas batallas y héroes helenos, buena parte de esos relatos fueron quimeras o mitos. Claro que hubo combates, vencedores y vencidos, vidas cegadas y esperanzas rotas. Pero, también hubo beneficiarios.
Las fuerzas armadas y sus miembros han estado omnipresentes en la vida de las sociedades; siempre como una estructura del poder y como aparato represivo de los Estados. Esta característica es la más controvertida en la historia. Independiente de su implícita función parasitaria en el seno de las naciones.
Estas cualidades exhibieron hace pocos días militares activos ecuatorianos del alto mando con todas sus galas  en una audiencia judicial pública que se juzga a ex militares implicados en crímenes de lesa humanidad; y el más rancio, y patético sector de efectivos retirados; rezagos escolares de la Escuela de las Américas, pupilos de sabios maestros en estrategias antisubversivas de Estados Unidos. Rostros y retóricas sedientas de patriotismo, dignidad, civismo, heroísmo y otras monsergas  propias del lenguaje militar. Valores que según ellos, son consustanciales, solo en la vida militar.
Este ruido de sables nos despierta y anuncia que el gorilismo made in USA no está muerto. Lo singular del fenómeno es que los miembros activos, presentes en el acto, fueron para la época de los crímenes que se juzgan, a lo mejor, solo bachilleres; y los carcamales, que periódicamente protestan carecen de autoridad moral para solidarizarse en públicos reclamos en los momentos actuales. La motivación era otra, en la exhibición de doradas charreteras y filosos sables: la reelección de Rafael Correa.
La reelección de Correa es una amenaza continental, sin que tenga el más remoto rasgo de bolchevique ni musulmán. Pero por razones regionales es necesario desmigajar esos gobiernos progresistas.
Sin embargo surge de pronto imponderables, y el asediado aspirante a la reelección patea el fichero de candidaturas y propone un galimatías político electoral de difícil interpretación; y deja al cotarro desconcertado. Las especulaciones ante esa espesa neblina reelectiva son múltiples, como lo son, los posibles escenarios de corto, mediano y largo plazo. Así mismo, hasta el momento existen más preguntas que respuestas.
¿El miedo se convirtió en pánico ante las acechanzas internas y externas de la derecha?
La crisis económica del País o el Leviatán financiero mundial lo arrinconaron contra las cuerdas y amenazan con el manejo del dólar como patrimonio del imperio. A pesar que a éste le conviene. Sin embargo sin moneda el Ecuador se consumiría en brazas ardientes.
¿Se volvió inmanejable el circulo de felones y corruptos, como le sucedió al Papa anterior, que prefirió retirarse a los claustros a rezar por los pecadores?
¿El ruido de espuelas y sables le infundió otra variedad de pánico?
¿Se agotó el discurso revolucionario y soberano de este siglo?
¿Apareció el desencanto y el cansancio?
Correa no comprende que si la derecha recupera el poder, como lo están haciendo en otros Países, él será la primera víctima propiciatoria. O, es que, ya está negociada la huída a los cuarteles de invierno y cubierta la retirada. Porque algunos lobos hambrientos lo tienen en su menú.
¿El problema existencial y ontológico, no le es compatible con una sólida y verdadera ideología para transitar y trascender por el poder?
¿Se consumió el marketing y desaparecieron los estrategas de imagen?
Acaso están sobredimensionando y confundiendo la imagen, con la devoción de las masas a las imágenes de las Vírgenes que se veneran y peregrinan en el País. Los pueblos no logran diferenciar las características intrínsecas de los modelos políticos, y se descarrían con facilidad por donde la mercadotecnia los arrastra. Precisamente la orfandad cultural y la manipulación de la derecha despolitiza y desideologiza a las masas, concluyendo: todos son iguales.
Lenin Moreno, es la carta que el movimiento gobernante tiene para este naipe marcado, dicen vocerías oficiales. El ex Vicepresidente Moreno, es la expresión vivida de un hombre bueno. Nada más. Si Correa es un heterodoxo ideológico, un Splenda  que endulza pero sin calorías. Lenin Moreno es más radical, como los ángeles, sin sexo: negado ideológicamente. No existe el poder sin una estructura política apuntalada  con ética y doctrina. Alianza País dice que dispone de otros cuadros para enfrentar una presidenciable, son sueños de medio día dormido de pie en cualquier esquina. La derecha con el ejército de mediocres y rufianes que abundan en sus cuadros les gana la elección presidencial.  Los social cristianos desempolvan de sus prontuarios y maquillan las “fichas”, con los que han llenado históricamente el Parlamento, y con esos granujas repletan la Asamblea.
Alianza País no tiene una estructura política, en consecuencia carece de cuadros políticos. Se negaron a la formación de una organización política. Ojo, no señalo partido. El movimiento político existente es una muchedumbre amorfa, que entran empujándose unos a otros. Tiene recursos humanos técnicos, pero no políticos. El mismo Correa está adquiriendo un titulo de tercer nivel político desde el poder y en la calle, lo que antes no lo hizo. En la etapa estudiantil balbuceaba políticamente en los pasillos del claustro universitario. Y eso, era solo asomarse a la ventana del mundo de la política. Es importante ser académico, inteligente, activista; pero en el poder ser político es supremamente importante. El Presidente Putin de Rusia está dando lecciones del manejo político global en una coyuntura peligrosa, enfrentándose al imperio. Y con sabias posturas maneja hasta los límites al fascismo  que intenta devorar al planeta.
Evo Morales es un paradigma, en este momento crucial para América Latina. Sin los recursos  y especulaciones teóricas, académicas, financieras y más, ha montado una estructura política de gran envergadura y sólidos principios ideológicos. El conoce por dónde debe conducir a esa Nación, Bolivia. A pesar de tener como compañero un  Vicepresidente de elevada estatura moral, política e intelectual: Álvaro García Linera, aún no lo exhibe como su potencial reemplazo. Analogía que no existe en Ecuador. Es el mismo Evo, que se lanza nuevamente en busca de lo que está iniciado y no lo puede abandonar. Tampoco nadie debe reemplazarlo, no hay razones para ello. Evo es la efigie contemporánea de milenarias y ciclópeas arquitecturas  humanas.
No se requiere de disquisiciones teoréticas, filosóficas o metafísicas para saber lo que acontecerá de aquí en adelante en la pugna por la primera magistratura. La derecha ha vencido en sus propósitos: orillar a Rafael Correa como candidato, lo cual, su camino se vuelve llano para transitar a la meta. La seudo izquierda, como siempre, será el cancerbero mientras las oligarquías festinan la Patria. Amén.