29 enero 2018

TERRORISMO DE ESTADO


Arq. Vicente Vargas Ludeña
El Cuántico  no tiene límites. Confirma el síndrome del baldado físicamente: lleno de resentimientos, bajas pasiones, envidia y odio hacia los otros. Su íntima misión, destruir a Rafael Correa. Comparte las mismas emociones y sentimientos de los “odiadores genéticos” pequeños burgueses. Para que desde el exterior, lo regresen a ver; monta una fechoría, propia de un Narco Estado. Colombia poseedor de esas cualidades, son el pan del día.
Estallar un carro bomba en portal de un edificio abandonado o en construcción; y atribuirles a los narcotraficantes es una grosera y estúpida –como todo lo que hasta aquí ha demostrado- estrategia, para advertir del miedo que dejó la “década perdida”, en la sociedad ecuatoriana. Pronto tendremos agentes de la DEA, ayuda de los expertos colombianos y una Base militar para protegernos.
El Ecuador no tiene sedes de carteles de la droga. Tiene PEONES. Estos son: los obreros de una parte de la industria y transporte de la droga. Hasta ahí, su engranaje. El sistema financiero y las masas de dinero que produce el negocio se ventila en la Grandes Torres de la Capitales mundiales, de la más brillante arquitectura tech: y en los lobbies de los centros de poder político.
Si, con estos petardos, el Cuántico sueña afirmar su autoridad, atemorizar a la población, cambiar el curso de la Consulta. Es que se confirma, lo que ya la ciudadanía se percató: que su estructura psicosomática están en un indetenible deterioro.

23 enero 2018

PASADO Y PRESENTE DE LA ESTAMPA


Arq. Vicente Vargas Ludeña
Esta fotografía es reveladora. No merece mayores detalles, lo hemos presenciado y lo seguimos viviendo. Pero esta imagen trepida en el hoy y mañana en las raíces del País. La leyenda del pie de foto sintetiza el pasado craso y montonero  de los jornaleros de la politiquería. Formaban escuadrones de desocupados, con un sexto sentido del arribismo y oportunismo, arrimándose lo más cerca posible al Gran Jefazo; para ver y ser vistos por el ojo avizor del líder.
Los rostros de la imagen reflejan como espejos la angustia de sus futuras vidas. Detrás de ellos, indudablemente, hay necesidades y hambres que satisfacer. Ellos están ahí para eso, silenciar el grito y llanto de la tristeza, y afincarse un mendrugo seguro. En adelante si las estrategias marrulleras funcionan con EL JEFE, vendrá el sosiego. Si, ellos están ahí para satisfacer lo inmediato, pero hay otros sueños y otras cumbres que aspiran llegar. La constancia permitirá encontrar los escalones para ascender, no importa si es por los muros del poder ¿Con que herramientas? ¿Con que ideología? ¿Con qué bagaje? ¿Con que acerbo? No importa. Ya se irán matizando los sistemas y los procesos de acuerdo a las circunstancias.
Gustavo Larrea, ubicado en el primer plano del cuadro. Tiene su feeling, hereda algo de la visión política. Leí a su padre, de buena pluma, era. Eso no define al hijo. Más bien parece que jamás estuvo a su altura. Un verdadero bribón y agencioso de otras trapacías. Es el monitor del desfile de guerreros que iban a la conquista del poder con un ex militar aventurero.
 El rostro de mirada mezquina de la persona que se ubica detrás de la barrera de entusiastas marchantes, es patética. Mirada perdida con el cuello alzado buscando algo en la nada. Para ese entonces, no lo habían desvertebrado. De postura enhiesta. Estaba en lo que todos los arribistas practican: estar en el montón con alguna esperanza. Si no es ahora será más tarde. Si no es con este, será con otro y otro… hasta calar en la ventanilla donde va y viene el dinero.  Su lánguida incertidumbre lo dibuja al ser que sueña con timidez, porque lo cotidiano no da tregua: los hijos, la familia el mañana. Ese rostro también desafía la suerte. ¡Mañana quién sabe lo que sucederá!
Si la vida lo postró con plomo. Del plomo hizo una cuchara. Con la cuchara aprendió a motivarse y contagiar a los amigos, compinches, y la gallada. Las perplejidades del pasado iban cambiando de senda, hasta que, siendo mitad se volvió unidad: Poder.

La historia pasada, del rostro huraño y desconcertado de la fotografía, la conocemos en el gobierno de Rafael Correa. Lo que nos está conturbando hasta el delirio, es que jamás, nadie imaginó, ni en la mente más complicada y afiebrada podía predecir que la sólida estructura heredada del gobierno anterior, esté convirtiéndose en una babilonia, derrumbándose en nuestras presencias, inclusive siendo nosotros mismos cómplices coadyuvantes de los perversos fines del hombre de la efigie fotográfica. Alguien con el manejo de algunos epistemes, a lo mejor podría desentrañar en esa efigie pétrea de la foto, los alcances de un Efialtes o similares en la rotundez de la traición.

05 enero 2018

¿LEALTAD O IGNOMINIA?


Arq. Vicente Vargas Ludeña
La Canciller María F. Espinosa argumenta que Guillaume Long, delegado a la ONU, ha tenido siete meses y no reaccionó ante el cataclismo ético-político, que ahora, su Esperpento líder estaba provocando en el País. Otros, con el mismo razonamiento, le endilgan a ella y la cohorte de funcionarios que se arrellanaron en sus escritorios aplaudiendo el nuevo curso de la historia política ecuatoriana. Fueron diez años, se debe recordar, que se sumergieron en el gobierno anterior. Y fueron exitosos y felices.
Seamos sensatos. Los diez años les valieron mucho, demasiado.  Pero luego, decidieron entrar en contubernio con lo más retrógrado de la derecha, otros politiqueros y el lumpen bucaramista. Para dar esos pasos se requería: 1.- adormecer la conciencia; Y, 2.- apalear los principios. Elegir el camino de la felonía y la traición; negar el pasado, volverse un reaccionario y sobretodo falaz.

El delegado ante la ONU le requirió siete meses para dimensionar la patraña, describirla, condenarla, y obedecer a su conciencia: “RENUNCIAR CON DIGNIDAD Y LEALTAD” al estropicio que amenazaba llevárselo a la ignominia. Hay una abismal diferencia: temporal, cualitativa y cuantitativa.

30 diciembre 2017

POBREZA Y SOLEDAD DEL PODER


Arq. Vicente Vargas Ludeña
La realidad totalizadora que nos envuelve desde hace siete meses, es sombría y trepidante, cual fenómeno telúrico. En consecuencia el futuro del País es desconcertante y pletórico de incertidumbre. Creo que nadie es indiferente, porque  el “crack” es sistémico. A todos nos llega de cualquier forma los efectos de la onda expansiva. La perplejidad es el denominador reactivo del ciudadano que eligió a alguien de gobernante, y le negó el voto al otro. Tampoco alcanzamos a descifrar al singular personaje que elevamos a la Magistratura del País. Sería de desear que alguien describa con fundamentos académicos la personalidad de esta figura, que está cada vez más cerca de lo esperpéntico, que de un político, no de fuste, pero que tenga una cosmovisión medianamente comprensible, coherente y éticamente practicante. Porque todo eso, hasta ahora le está negado. Como lo expresé alguna vez: su bonhomía encubría sombrías, peligrosas actitudes y emociones.
No puede pasar desapercibido ¿Cómo, en tan poco tiempo el País se desmigajó? Los protagonistas están a la vista: el Jefe del Estado y su cohorte de funcionarios salidos por las hendijas del gobierno anterior, es el núcleo central. Luego rodean al gobierno: los odiadores incurables; la derecha de todo pelaje; el gremialismo degenerado –profesionales, maestros, sindicalismo…-; los medios de comunicación privados, y hoy acolitados con la misma vocería, los medios públicos; todo acompasado por la Embajada de Estados Unidos. Diseñaron un guión para condenar y estigmatizar el autoritarismo de Rafael Correa, como causa y razón de la polarización de la sociedad ecuatoriana. Negando la dialéctica de la historia ¿Acaso el Ecuador tuvo históricamente alguna traza de equidad, solidaridad? ¿Menos aún igualdad? Obviamente, es la inveterada postura reaccionaria: negar la lucha de clases. La hipócrita tesis del diálogo, no era otra cosa que sumar aliados en la cruzada que venía advertida desde el imperio: deshacerse de todo régimen que no  se someta incondicionalmente a sus designios.
El Gobierno actual es como una insignificante nuez en suelo, vista desde la altura. Es un círculo de funcionarios que juegan como los niños a la “gallinita ciega” –a pesar que debo reconocerlo, la mayoría son de indudable talento-, carecen de liderazgo que guíe sus acciones; se protegen bajo las ruedas de la silla rodante del Jefe; ideológicamente son una babilonia, su único dialecto: es el oportunismo y arribismo pequeño burgués y una deleznable conducta antiética. Su Presidente desconoce el horizonte, la hoja de ruta y el puerto de llegada. Políticamente todos ellos no son nada, ni nadie. Para colorear el paisaje y rematar la singularidad del régimen, la consorte del Jefe está regando tintas en las páginas de las Fashion Week, reclamando un espacio en la escala social. El estrato de casta está distante; por acaso allá quieran llegar.
En síntesis el Gobierno que hemos elegido, es una barca navegando procelosos mares infestados de escualos que no perdonan la vida -Recordar como el dueño del País disponía de los huéspedes de Carondelet-. El verdadero poder está en los perversos círculos –descritos anteriormente- que mortalmente abrazan al émulo de gobierno hospedado en la casa presidencial. Estos poderes y el Departamento de Estado yanqui, son lo que tienen la agenda, programas, proyectos del nuevo Ecuador sin la sombra de Rafael correa. Deseo que durante diez años lo añoraran. Hoy, sin lanzar una bomba lacrimógena, ni herir a nadie en las calles lo tienen todo a su alcance.
Sin embargo no todo está dicho. El esperpéntico gobierno podría quedarse sin sus ruedas; y los que empujaban el vehículo se podrían quedar sin el transporte de sus anhelos y sus sueños.

Tenemos un Gobierno sin poder, débil y frágil por sus cuatro costados. Las argucias, triquiñuelas y más satrapías compadreadas con lo más ruin, corrupto y cobarde en los últimos cincuenta años: como el bucaramato, el tal Villavicencio… y demás, hoy comensales del Palacio ahondan la vergüenza de la gente. Esta simbiosis degenerada y pútrida desalienta la moral ciudadana, se plaga de pesimismo el futuro y se ha retornado al pasado como una maldición. Se condena y otorga como patrimonio, que eso es, lo que le corresponde a este Pueblo: la tragedia. 

24 noviembre 2017

PERPLEGIDADES


Arq.  Vicente Vargas Ludeña
En la vida política ecuatoriana, no nos es extraño, tener o vivir impresiones intensas; o algo que nos deja especialmente asombrados. En el pasado partidocrático se vivieron tiempos de contradicciones intrínsecas a las relaciones de poder, agudas lucha de clases, pasados administrativos incestuosos, etc. Pero con grandes esfuerzos e inéditos personajes apareció un sol que iluminaba los caminos y calentaba las esperanzas, superadas por un fuerte liderazgo. El horizonte  antes proceloso, esos tiempos se volvieron calmos, prometedores y esperanzadores... No es panegírico, es un reconocimiento que trascendió las fronteras.
 Cuando esas condiciones vividas súbitamente estallan, decimos que estamos frente a un fenómeno emocional de perplejidad, asombro, no fácil de interpretar, peor aún de explicar: primero a nosotros mismos, luego poder compartir con los demás. La perplejidad también es artera, paralizadora porque nos limita las acciones y las reacciones.
La presencia en el poder del actual Presidente de la República, en seis meses de accionar, cambió el imaginario colectivo; la semiótica del poder, la política, las relaciones entre sociedad y estado, la ética y la estética. En fin. Cuando se sumergió en la ética política trastocó las propiedades y atribuciones del delito y del delincuente: el corruptor y el corrupto. Y los límites que le impuso a éste fenómeno fueron solo el dinero. Esta práctica se volvió totémica. Y leitmotiv para elaborar un constructo del pasado que hunda en las profundidades de lo ignoto al protagonista principal: Rafael Correa. Su conducta, la de Lenin Moreno, según él no riñe con lo moral. LA TRAICIÓN –con mayúsculas- no es acto delictual y corrupto; súmale a eso su postura de un hipócrita renegado, porque se arrepiente del pasado que compartió; engañando, no a pocos, a multitudes como hoy, torpemente intenta burlarse del ciudadano.
Lleva seis meses luchando contra molinos de viento, sin saber a dónde llegar. En el camino va dejando desgarradoras huellas de un Caronte en el inframundo protegido de una jauría de Cancerberos que cuidan, aplauden, no se avergüenzan de su pasado; y dinamitan lo que presenciaron, y algunos también ladrillos levantaron.
Hablar de felonía y traición, aquí ya no cabe, se ha dicho mucho, lo siguen haciendo y gritándole los que van saliendo de la perplejidad. Yo, he realizado parangones fotográficos de zafios de personajes con este perfil: Alvarito es una réplica de Guillermo Lasso. Estos son radicalmente ricos, tontos y crédulos. Los amazónicos –Lucio Gutiérrez y Lenin Moreno- son decididamente felones y traidores, y de un mediocre baremo intelectivo. Se han envestido de Presidentes de la República, y jamás comprendieron donde estaba ubicado el centro de gravedad del poder. Lenin Moreno peregrina evangelizando al pueblo; que aprendió de predicador, cuando su mundo se derrumbó por el plomo que un “Juanito  Alimaña” –según su versión- le descoyuntó su armadura esquelética: motivador para los que tienen el mundo de su yo, mil metros bajo la tierra. Eso es lo es lo que es. Un atesorador de rencores y odios, consigo mismo, primero; luego encona con las personas que nunca alcanzará su estatura. Todos nos equivocamos cuando aceptamos el rostro oculto de un personaje ruin, hábil para urdir los más arteros y bajos sentimientos.  
No todo está perdido, la ciudadanía que discierne el momento político, y discrimina a los actores principales que lideraran, la nueva era; se sumarán en un proyecto de corto, mediano y largo plazo. Nadie duda de la capacidad de convocatoria y liderazgo de Rafael Correa.
1.- Alianza País dejó de existir, Efialtes Amazónico y su ejército de traidores mataron al Movimiento y su Proyecto político. Lenín Moreno se lo tragó cual gigantesca pitón. Esa era su misión. El mismo no ha enviado un solo gesto de reconocimiento al Movimiento. Más bien lo ha denostado a gritos. SE REQUIERE“CREAR” UNA NUEVA ESTRUCTURA POLÍTICA CON TODA SU PARAFERNALIA SEMIÓTICA.
2.- Desplegará a lo largo y ancho de la Patria brigadas para incorporarlas al nuevo amanecer. Combatir sin tregua ni piedad la Consulta-inconsulta de la derecha.
3.- Organizar y movilizar a la ciudadanía consciente la recolección de firmas, para la Convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente.
4.- La Constituyente nos salvará destituyendo a un gobierno aberrante, traidor, ignaro, y con salud y fuerzas físicas que durarán días contados.

Todo esto previo inventario de los mercenarios del Efialtes Amazónico, y su respectiva fumigación de todo corrupto y traidor.

14 noviembre 2017

CRÓNICA DEL RETROCESO POLÍTICO ECUATORIANO DEBIDO A LA FELONÍA DE UN IMPOSTOR

Este texto es tomado del medio CRONICÒN el Observatorio Latinoamericano
POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ 
Un exmandatario colombiano estrechamente vinculado a Ecuador, con su ironía característica, señalaba en alguna oportunidad que la política en el mundo se divide en dos: la política como tal y la política ecuatoriana por su singularidad, complejidad, lo pintoresco y ductilidad de sus protagonistas. Pues bien, la actitud despreciable y ruin que ha asumido el presidente Lenín Moreno Garcés desde que asumió el poder en el Palacio de Carondelet el pasado 24 de mayo no solo confirma ese comentario sino que llama a escándalo porque no es más que la felonía, el desprecio y la ingratitud con un proyecto político progresista y emancipador sustentado en el movimiento Alianza País que durante la última década logró sacar a este país andino de la ruina moral y económica, liberándolo de la mafiosa y criminal partidocracia derechista ecuatoriana que lo sumió en esa profunda crisis, gracias al talante, energía y total entrega de su líder, Rafael Correa Delgado.
Si hay algo sorprendente en este Lenin Moreno que, en mala hora lleva de nombre el seudónimo de ese genio excepcional de la política de inicios del siglo XX, Vladimir Ilich Ulianov, que tanto odia la supuesta “democracia liberal” de occidente y sus partidos de derecha, es su capacidad expedita de traicionar un proyecto político que lo hizo Presidente de la República. Tan solo a dos días de que fuera elegido, el 4 de abril de 2017, inició conversaciones con el propósito de buscar una inexplicable alianza política con un personaje no solo de ingrata recordación para los ecuatorianos sino alguien que caracteriza lo más prosaico y ruin de lo que es el ejercicio público, como es el excéntrico expresidente Abdalá Bucaram Ortiz, hasta hace poco exiliado en Panamá, por sus delitos más que comprobados en desarrollo de los seis meses que durante 1997 malgobernó el Ecuador.
Ni siquiera guardó las apariencias sino que, con la disculpa de poner en práctica un hipócrita “diálogo nacional”, el nuevo mandatario de manera artera y rápida entró en tratativas con los líderes de la derecha ecuatoriana, caracterizada por su conducta mafiosa y su visión neoliberal que durante 28 años, en el lapso comprendido entre 1979 y 2007, sumió a esa nación en una de las peores crisis sociales, económicas e institucionales que registre su historia, como consecuencia de haber aplicado una criminal fórmula de acumulación por desposesión, para usar la frase del geógrafo inglés David Harvey, que consistió, entre otros desafueros, en la convertibilidad por parte del gobierno de Osvaldo Hurtado Larrea (1981-1984) de la deuda privada de dólares a sucres (cuando el país contaba aún con soberanía monetaria) para favorecer a determinados grupos y familias de la decadente oligarquía del país, lo que significó una pérdida de aproximadamente 3 mil millones de dólares para el Estado; y un feriado bancario decretado por el presidente Jamil Mahuad (1998-2000) con el propósito de devolverles los favores de aportes económicos a su campaña a los especuladores financieros que lo apoyaron, el cual significó la desaparición de 8000 millones de dólares que fueron sustraídos de las cuentas de los ahorradores, en una operación gansteril que debió de asumir el erario.
Cabe anotar, además, que durante los gobiernos de la denominada partidocracia de derecha, el Estado ecuatoriano fue desmantelado, la mayor parte de sus activos públicos fueron privatizados; la inversión en un sector tan importante como la educación se redujo del 30% al 12%, el servicio de la deuda se incrementó del 16% a más del 40%, y perdió su autonomía monetaria al adoptar el dólar como su moneda oficial.
Al asumir Rafael Correa la Presidencia el 15 de enero de 2007 se juega la vida y su prestigio en refundar el Ecuador que los mafiosos partidos de derecha liderados por mandatarios que avergüenzan la historia de ese país como Osvaldo Hurtado, León Febres Cordero, Sixto Durán-Ballén, Abdalá Bucaram, Fabián Alarcón, Jamil Mahuad, Gustavo Noboa, Lucio Gutiérrez y Alfredo Palacio, dejaron en la ruina total, lo que originó que en la primera década del 2000 haya emigrado más de 2 millones de ecuatorianos.
Correa durante los diez años de su exitosa administración que denominó Revolución Ciudadana generó no solo una nueva arquitectura institucional mediante un proceso constituyente sino que cambió la matriz productiva, multiplicó la inversión pública, redujo históricamente los niveles de pobreza, desarrolló planes de vialidad que convierten al Ecuador en uno de los mejores países de América Latina en infraestructura física, dignificó el trabajo, elevó significativamente la calidad de la educación y de atención en salud, modernizó el Estado, construyó hidroeléctricas y ejecutó varios proyectos multipropósito. En definitiva, elevó la vida de los ecuatorianos como nunca antes se había visto. Pero sobre todo, logró modificar la correlación de fuerzas y por ello la furia y el odio que desató en sus opositores, tanto de derecha como de la seudo izquierda sustentada con recursos tanto de Washington como de Europa.
RESTAURACIÓN CONSERVADORA EN ALIANZA CON LOS MÁS CORRUPTOS
Durante los últimos dos años se ha venido presentando un cambio de signo político en América Latina para lo cual ha movido sus hilos, como ha sido tradicional en la política de este hemisferio, el poder hegemónico de Washington. Paulatinamente los gobiernos denominados progresistas han sido derrotados vía elecciones como el caso argentino o mediante golpes parlamentarios como sucedió en Brasil con la presidenta Dilma Rousseff. Si bien Ecuador es un país pequeño sin mayor peso en la geopolítica de la región, cuenta con recursos naturales, principalmente energéticos, que lo hacen atractivo para el expolio del capital especulativo transnacional y el imperio no iba a dejar que el gobierno de Moreno Garcés siguiera siendo una piedra en el zapato para sus intereses y continuara además haciendo parte del eje Venezuela-Bolivia.
El hecho de que Moreno Garcés sea un político de bajo perfil, carente de liderazgo, sin consistencia política alguna y sin una sólida formación académica, que lo sacó del anonimato Rafael Correa para hacerlo su vicepresidente durante sus primeros seis años de gobierno, posibilitó que Washington y sus lacayos de la derecha en Ecuador, lo hayan cooptado rápidamente.
Lo único rescatable de Moreno que le ha permitido tener figuración pública es su condición de discapacidad, y como tal haber liderado desde la Vicepresidencia la exitosa Misión Solidaria Manuela Espejo que logró atender a millares de ecuatorianos con alguna limitación física gracias a la realización de una investigación social y clínica para hacerles seguimiento y registrarlos georreferencialmente y de esta manera, además, asignarles un bono económico.
La Misión Manuela Espejo, que el entonces presidente Correa le encomendó a Moreno para que ejecutará desde la Vicepresidencia, fue una iniciativa promovida por el comandante Hugo Chávez, quien la había creado como una de las tantas Misiones venezolanas. Su nombre original fue “Misión José Gregorio Hernández”. El bono también fue creación del presidente Chávez y Moreno le dio la denominación de “Joaquín Gallegos Lara”.
Al carecer de consistencia política y de ética, adolecer de principios, visión estratégica y demostrar debilidad de carácter, la derecha le lanzó algunos cantos de sirena y Moreno se ha creído el cuento según el cual él tiene las condiciones políticas y el liderazgo para “unir” a la sociedad ecuatoriana, reducir ostensiblemente la polarización, y hacer un gobierno con todos. Como si la política no fuera un campo de batalla en el que se disputan intereses.
Este Tartufo de la mezquina política ecuatoriana que engañó a Correa, a Alianza País y por supuesto a su electorado, está abonando el terreno para la restauración conservadora en el país andino concretando acuerdos secretos y haciendo alianzas con lo más corrupto de los partidos de la ultraderecha, mediante la entrega de sectores estratégicos como la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) a la inescrupulosa familia Bucaram y Aduanas al Partido Social Cristiano del cuestionado alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, como cuotas burocráticas y reparto de botín.
LA MANO DE LA EMBAJADA Y DE LA CIA
En la actitud traidora de Moreno con su electorado y el movimiento Alianza País, aparece la mano de la embajada gringa y la omnipresente CIA. En efecto, recién elegido como mandatario, designó como asesores a los hermanos Gustavo y Marcelo Larrea Carrera, dos seudo izquierdistas que terminaron de feroces opositores de Rafael Correa, no obstante que el primero fue su ministro de Gobierno. Ambos fueron descubiertos hace algunos años de ser informantes de la Embajada norteamericana en Quito y colaboradores de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Antes de posesionarse Moreno como Presidente, los Larrea hicieron contactos con líderes de la mafiosa derecha ecuatoriana para, según ellos, garantizarle “gobernabilidad” al nuevo mandatario, comenzando por el candidato perdedor, el impresentable banquero Guillermo Lasso, quien logró enriquecerse de manera superlativa gracias al aprovechamiento que hizo del feriado bancario durante el gobierno de Mahuad, del cual fue superministro de Economía.
El plan de estos hermanos colaboradores de la CIA consiste fundamentalmente en dividir a Alianza País, iniciar una campaña de desprestigio contra el expresidente Rafael Correa, defenestrar de la Vicepresidencia de la República a Jorge Glas, utilizar al presidente de la Asamblea legislativa, José Serrano para cooptar a diputados del oficialismo, y buscar un mecanismo popular como un referéndum para derogar legislación clave de la Revolución Ciudadana como las Leyes de Comunicaciones, de Herencias, Paraísos Fiscales y Reelección Popular.
Además, lograron designar como director del diario El Telégrafo, el principal medio público impreso, a un chileno, Fernando Larenas, difamador profesional de ultraderecha, seguidor de la ideología de Pinochet, que se hace llamar “periodista” y que hasta hace poco fue asesor del banquero y excandidato Lasso.
AHORA, EL GOBIERNO DE CORREA RESULTÓ SER “UNA MAFIA DE INÚTILES”
Aunque Moreno hizo parte en su calidad de vicepresidente durante seis años del gobierno de Correa, ahora, siguiendo el libreto diseñado por la embajada gringa y sus adláteres de la derecha, se ha ido lanza en ristre contra la obra de la Revolución Ciudadana.
Según sus últimos pronunciamientos, todo lo que dejó la administración de Correa es malo. Dijo que recibió un país sobre-endeudado; que todas las obras de infraestructura fueron mal hechas; que el manejo del gasto público fue irresponsable; que las escuelas del milenio fueron mal proyectadas. Y para completar, dio a entender que el de Correa fue un gobierno de mafiosos e inútiles.
Ante semejante dislates, Correa publicó en sus cuentas de las redes sociales un video en el que muestra a un Lenín Moreno hablando maravillas del exmandatario y a renglón seguido envío el siguiente mensaje: “Mientras me necesitaba era ‘el mejor presidente de la historia’. Ahora somos una ‘mafia de inútiles’. Nadie debe confiar en alguien así”.
Además, el expresidente preguntó: ¿por qué no denunció Moreno en su calidad de vicepresidente los supuestos actos de corrupción del gobierno del que hizo parte y lo hace ahora cuando se ha aliado con la ultraderecha?
Paulatinamente, Moreno Garcés ejecuta al pie de la letra el plan de la embajada para entregarse a los criminales intereses neoliberales. Comenzó por quitarle las funciones al vicepresidente Glas, quien viene siendo víctima de una malintencionada campaña de desprestigio por parte de la canalla mediática para vincularlo con casos de corrupción ligados con los sobornos de la empresa brasileña Odebrecht, sin que hasta el momento se haya sacado a relucir prueba alguna en su contra. El siguiente paso es arreciar sus críticas contra Correa, y muy seguramente el próximo será concretar la escisión de Alianza País, mediante la cooptación de diputados para tener la disculpa de entregarse por completo a las fauces de los sectores de la derecha que tienen asiento en la Asamblea Nacional.
En el ámbito de las relaciones internacionales, el mandatario ecuatoriano cada vez busca adoptar el libreto de los gobiernos de derecha de América Latina para satanizar y aislar a Venezuela.
UN TRAIDOR QUE HACE ENROJECER LA HISTORIA ECUATORIANA
Definitivamente, Moreno Garcés, quien resultó ser un impostor profesional, es un caricaturesco personaje de la pequeña política del Ecuador, como Juan José Flores, Osvaldo Hurtado, Febres Cordero, Abdalá Bucaram, o Lucio Gutiérrez, que hace enrojecer la triste historia de ese país. Podría señalársele como “Lenín el breve”, para significar la rapidez con que traicionó a su mentor y al movimiento político que lo llevaron a Carondelet. Es que no tuvo el más mínimo rubor para ejecutar su vil traición. Por lo menos Lucio Gutiérrez (2003-2005) dejó esperar algunos meses hasta que en forma pública confesó abiertamente que se entregaba a los dictados del gobierno de George W. Bush, tras una audiencia que éste le concedió en el salón Oval de la Casa Blanca.
Y en el caso colombiano, Juan Manuel Santos traicionó a su mentor Álvaro Uribe Vélez, luego de haber pasado tres años de su primer gobierno, no obstante que tienen el mismo pensamiento conservador en lo económico y político, lo hizo al menos por una causa noble como es la búsqueda de la paz con la insurgencia de las Farc.
Qué oportunas las palabras que en alguna ocasión escribió el verdadero Lenin refiriéndose a un dirigente ruso, las cuales perfectamente se pueden transpolar para referirse al felón de la actual coyuntura política ecuatoriana: “Se revuelve, estafa, posa a la izquierda y ayuda a la derecha”.
O como bien lo señaló recientemente la cantautora y escritora ecuatoriana Marisol Bowen en su cuenta de Facebook: “Es grave cuando el pueblo se equivoca eligiendo a un traidor, pero es más grave ¡que un traidor se equivoque con el pueblo!”

19 octubre 2017

EL LABERINTO DE LA TRAICIÓN


Arq. Vicente Vargas Ludeña
El laberinto es una estructura inextricable a simple vista. Es necesario poseer una serie de percepciones sensoriales, topogenéticas que nos remita al origen del lugar y a la naturaleza del mismo. La topogénesis en arquitectura es un episteme imprescindible para la comprensión, construcción y ubicación del sujeto en el objeto arquitectónico. Pero aquí no hablaremos de los laberintos diseñados y construidos por diversos motivos y razones: regularmente para entretenimiento. Tampoco nos referiremos al laberinto que el vértigo termina convulsionando el cerebro, hasta dejar a la víctima del tiempo y espacio, fuera del lugar. Aunque algo de lugar y de caos mental trataremos con el síndrome que el sujeto que nos gobierna nos ha envuelto a todos los ecuatorianos.
Del traidor y la traición ya poco se puede agregar. La humanidad conoce hasta la saciedad, y está plagada de esta endemia moral. La frase del Comandante Borges lapida al traidor: “Siempre se debe confiar en el traidor. Es puntual, nunca cambia”.
El Gobernante que hemos elegido, actualmente vive su propio laberinto factual y existencial. Afirma que la Presidencia de la República, jamás estuvo en su destino. Nunca fue su anhelo o aspiración. Vivió diez años en las entrañas del Leviatán de T. Hobbes, y no llegó a comprender los dédalos del poder.
 Inmediatamente acercó su silla de ruedas al eje del mando; el mundo lo trastocó en un laberinto –la duda cabe si aquello estaba en su cosmovisión-. Todo lo que había creído, disfrutado, valorado, actuado, percibido, se convirtió en su contraria y sombra maldita. Nada del pasado vivido era: sano, moral, bueno, funcional, eficientemente esperanzador. Parece que volvió a su pasado traumático que lo postró, salido luego, por pertinaces y prolongadas sesiones de motivación y superación grupal.
Sus congéneres, con los que había compartido errores y aciertos; dejaron de ser filiales amigos, compañeros, camaradas etc. Su Bonhomía la transformó en un pequeño Nerón. Los que creíamos que el País empujaba hacia adelante, el cuántico Presidente nos despierta, y nos devuelve a la cruel y pasada realidad: que hemos estado viviendo en una PENDEJA REVOLUCIÓN. Y que aparte de ovejunos, somos PENDEJOS.
Su laberinto encefálico le trastocó los tiempos y los espacios. La ética y la moral, bandera y escarapela en su pecho la blandió como trofeo inmarcesible de su yo intransferible. Mientras sus áulicos ya tenían compartidas las tajadas del poder ¿Cómo explicar que lo mas despreciable, abyecto y lumpesco de la política ecuatoriana que asolaron los mandatos que el pueblo les otorgó –el Municipio de Guayaquil, la Presidencia de la República y todo lo que por sus cleptómanas manos pasa, atracan y destruyen? hasta con la dignidad ciudadana limpian sus alcantarillas morales. En el surrealismo, lo insólito, es la clave; la negación de lo real, pero sigue siendo real: un famoso imputado y prontuariado, encarcelado en Latacunga, desde su calabozo distribuye prebendas. Está acusado de cómplice de un truculento crimen. Sus loas y alabanzas al cuántico, ya lo devolverán a las calles.
La geometría del laberinto del Presidente cuántico, ahora expresada en otro síndrome; el ayer de los Binomios. Ahora, Trinomios. Se había creído que eran los estigmas políticos del pasado. En aquella época los candidatos elegidos se volvían caimanes del mismo pantano. Velasco-Arosemena; Febres Cordero-Serrucho Peñaherrera; Gutiérrez-Palacios; Mahuad-Noboa….Hoy se reedita de la manera más insolente, caótica y desquiciada. El Presidente entrante, en  el epicentro de su propio y exclusivo laberinto; revuelve las aguas que la sociedad ecuatoriana, las creía tranquilas y transparentes. El Vicepresidente, urdido, también, en una malla de incompetencias contractuales se ha lanzado a la arena de los leones. No juzgo la culpa o inocencia. Ya solo girones quedan de él. Pero hay un tercer actor, el Líder de un proceso más odiado, después de Alfaro o Velasco Ibarra. No mencionaremos ya, la estirpe de carroñeros. Yo, los he identificado en varias ocasiones. El Líder es la presa. Todos los pertrechos de caza lo buscan para desaparecerlo; no solo del espectro político sino del mundanal ruido. El manual del Departamento de Estado de los Estados Unidos, se viene aplicando rigurosamente: Porque  agentes, informantes y traidores es el activo que más cuenta en la guerra contra gobiernos soberanos. El cuántico traidor está presto para cualquier mandado. Aunque hoy lo niegue, mañana lo reniegue, o pasado los desmienta. Satisfacer a dios y al diablo es la misión del habitante del laberinto del poder y de su propia tragedia: traidor de sus camaradas y del pueblo que se dejó vencer en el mundo de las emociones. Su síndrome de Quasimodo conducía a esa dramática frustración del pueblo.

La troupe de colaboradores del régimen cuántico, y que fueron funcionarios del pasado Gobierno, son la otra parte del laberinto que vivimos, y es una noria en la cabeza del cuántico. Una miscelánea de tendencias: los llaman “los ideólogos y los pragmáticos”. Si hay diez soldados ideológicos armados con convicciones y principios, en el seno del caos que ha urdido el cuántico, podríamos esperar que el cambio de época sobreviva. Caso contrario habremos retornado a la ignominia del pasado. Los oportunistas, arribistas y traidores  que calientan el sillón y desfilan por los portales de los Ministerios, son aquellos que miran al otro lado cuando escuchan renegar de los diez años de cambios. Sin embargo mi optimismo me obliga a gritar –si nací gritando- NO VOLVERÁN.