31 mayo 2016

BRASIL, Y SU ORGIA PERPETUA


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                            
Inicialmente surgió la idea de tratar simultáneamente estos temas: ¡TRUMP ANTISISTEMA! - BRASIL, Y SU ORGÍA PERPETUA - LOS PAPELES DE PANAMÁ Y VENEZUELA EN SU LABERINTO. En el desarrollo del DOSSIER, que es, como se titularía el texto; la importancia de esos acontecimientos me obligó a separarlos por su extensión para ser colgados en el BLOG, independientemente. Parte del título de este artículo es prestado; corresponde al profundo ensayo de Vargas Llosa sobre Madame Bovary. 
 Estos acontecimientos se desarrollan en línea geográfica vertical de norte a sur, en el hemisferio. Son trascendentes en la esfera global de la humanidad. Las vertiginosas narrativas económicas, sociales y políticas modifican rápidamente la aparente y apacible cotidianidad Son trascendentes en la esfera global de la humanidad. Las vertiginosas narrativas económicas, sociales y políticas modifican rápidamente la aparente y apacible cotidianidad. La interpretación de esos relatos no es de fácil aprehensión porque la esencia de los modelos apenas muestra un vago boceto. Están refundidos en las catacumbas de los que diseñan el nuevo orden mundial. Es la moderna cristiandad que modificará la visión de una nueva humanidad.
Las hegemonías que alientan un mundo diferente, según sus propias teorías, traen la impronta de un mandato divino. La  estratificación de la sociedad que la historia nos ha mostrado; los sacerdotes del nuevo antropocentrismo pergeñan una pirámide más “chata”. Son los albores del moderno esclavismo: amos y esclavos. El segmento medianero no tiene ubicación entre el poder y el súbdito.
El título es pertinente dadas las características de las orgias políticas, sectarias y morales que vive actualmente Brasil. Lo que nos conduce a concluir que el País perdió el rumbo. Que la sociedad misma se devora entre la ira y la esperanza. Los marginados que son millones se acercaron un momento al banquete pero la realidad los despertó, y debieron volver a su oscuro y despiadado mundo. La favela no es solo el espacio físico donde se encumbran los desclasados, es una interpretación del mundo desviado, y un estilo de vida.
Igual que el resto de América Latina, Brasil, es el producto de un coloniaje patrimonialista. Portugal  no era diferente, inclusive 500 años después, de la España colonialista de profundas y arraigadas estructuras feudales. Los conquistadores llegaron para rapiñar y evangelizar; a pesar que en la región descubierta no existieron etnias con rasgos culturales significativos. De cualquier manera la iglesia santificaba el exterminio y enriquecía su alforja. Doscientos años de esclavismo expresan por si solo el dominio de la economía primaria; sustentada en la explotación agrícola de la tierra y otros productos de extracción minera de gran valor y demanda en la Europa que emergía a la modernidad.
Los países del Atlántico latino americano crecieron pujantes por la demanda de mano de obra calificada para la época, la que promovió una interminable y variada inmigración desde Europa y Asia. Los grandes terratenientes y mercaderes les urgía crear imperios económicos para compartir con las monarquías; y estas a su vez, otorgarles reconocimientos apergaminados de aristocrática realeza. Brasil llegó tarde y mal a los rescoldos del capitalismo periférico.
En la posmodernidad ese continente, contenido en Sur América de variada composición étnica y cultural, con la población de descendencia negra más densa del Brasil del hemisferio; la multiculturalidad condujo a la construcción de estereotipos que vendieron por el mundo: y el País se convirtió en icono del fútbol; del milagro económico-industrial brasileño  -como los milagros no existen volvió a su cruda realidad-; del carnaval y sus desenfrenos; la multiplicación de las religiones y las sectas que aparecieron para aplacar las iras de la inequidad, y las de “dios” por los desenfrenos de Sodoma y Gomorra. Las oligarquías y sus relaciones imperiales alimentaban el circo. No había quien alimente los estómagos. En eso apareció Lula.
Las elites para constituir un Estado-nación, necesitaban acuerdos de los más variados: políticos, ideológicos, económicos, inscribirse en las relaciones de poder internacional, etc. Todas esas necesarias relaciones y consensos debían sucumbir en el fangal de la descomposición moral: la corrupción seria el norte. Se impondría Darwin con su ley del más apto para depredar y montar los imperios necesarios del poder y la riqueza a cualquier precio.
El golpe de Estado que desplazó a Dilma del poder, ha sido ampliamente analizado, explicado y documentado: una gavilla gansteril se coaligaron con todas las fuerzas internacionales –léase Embajada de los Estaos Unidos- y asaltaron la Presidencia de la República. El espectáculo en ambas Cámaras de legisladores que sus integrantes ofrecieron al mundo, fue el equivalente a una orgia surrealista de ritos satánicos, sexo, sadismo real e imaginario, cuadros oníricos al estilo Chirico en esa arquitectura planetaria –Brasilia-, mágicas y fantásticas realidades; todos danzando y embriagados alrededor de la víctima. En el bacanal invocaban el más asqueroso basural de divinidades, ídolos y afectos de seres lumpescos. Estos granujas que volvieron un carnaval el impeachment invocaron en el momento del voto a todo lo imaginable que el realismo mágico lo permitía. La mayoría lo hicieron por “dios”. A la madre que los parió. A las amantes que los quieren. A sus hijos y esposas que los esperan. Por los evangelios. Para evitar que los niños aprendan sexo en las escuelas. Para que dejen de dar dinero a los desocupados. Por lo militares que torturaron a Dilma. Para que se acabe el comunismo. Por un País evangélico. Con el voto contra su víctima que tenían en el cadalso, consagraron su odio y demostraron la más variopinta estupidez que sus genialidades les permitía.
 El fenómeno religioso tiene el mismo carácter abyecto que los negros estadounidenses le imprimen a sus creencias. Al esclavo le quitaron las físicas cadenas, pero, lo volvieron a encadenar con la biblia bajo el brazo; la diferencia es que, en el primer caso, el amo debía  alimentarlo, ahora el liberto tenía que buscar su sustento. Estas prácticas de catequización devienen de un megaproyecto de dominación elaborado y puesto en práctica por los tutores del nuevo orden mundial: la fundación Rockefeller.
Las organizaciones sectarias de la fe, en Brasil, son de la más variada y elaborada estructura: protestantes, bautistas, mormones, la iglesia universal y un largo etcétera de creencias mágico-hechiceras. Claro está, con la omnipresencia de “santa madre” iglesia católica. Mientras en Europa y gran parte del mundo desarrollado las sociedades se alejan más de estas aberraciones metafísicas, en el hemisferio siguen siendo funcionales  ideológico-políticas para el sistema. Todas las sectas actualmente, como en su apogeo la iglesia católica subastaba en metálico y en físico las indulgencias –garantía inequívoca de un pase al paraíso- acumulando su inmensa riqueza, aquellas sin ningún pudor se vuelven poderosas económicamente sobre las espaldas de millones de almas desvalidas y cerebros agusanados. Los empresarios promotores de la Iglesia Universal se abastecen en los supermercados de pacas de algodón, tanques de aceite inocuo, envasan agua del grifo; y venden a los ingenuos y balurdos creyentes, advocándolas de reliquias sagradas traídas desde Jerusalén.
En Brasil se constituido un sistema paralelo: la política, la religión y la economía aderezados por la corrupción sin límites ni fronteras. No se explica de otra manera que los acusadores de Dilma de actos irregulares, los dos tercios de estos angelitos –porque desde ya, pertenecen al ejército de ángeles y arcángeles que moran en el cielo- tienen copiosos prontuarios de sus fechorías.

 Aquí vale una digresión: un aristócrata de la Capital ecuatoriana, que siempre  ha creído tener rezagos de aristócrata, se engola cuando pontifica,  de apellido Gándara, mediocre burócrata diplomático en varios gobiernos oprobiosos y lacayos, hace una apología al tapetazo legislativo que le dieron a Dilma en Brasil; argumentando que fue constitucional. Su postura resume hipocresía y odio reaccionario. En Ecuador el parlamento se convirtió varias veces en único y ultimo juez; y defenestró varios presidentes, en los cuales ascendía a “momia coctelera” . Lo mismo sucedió en Paraguay, Honduras y en Venezuela la Asamblea afila las uñas para golpear el “gong” de la batalla final. Este sujeto en el ocaso de sus devaneos justifica vanamente el marco constitucional, con la ilegitimidad. Para el reaccionario todo lo que no está en sus referencias cerebrales y los esquemas del imperio, no existe.

30 mayo 2016

¡TRUMP ANTISISTEMA!


Arq. Vicente Vargas Ludeña 
Inicialmente surgió la idea de tratar simultáneamente estos temas: ¡TRUMP ANTISISTEMA! - BRASIL, Y SU ORGÍA PERPETUA - LOS PAPELES DE PANAMÁ Y VENEZUELA EN SU LABERINTO. En el desarrollo del DOSSIER, que es, como se titularía el texto,  la importancia de los temas se extendió el análisis, lo que obligó a separarlos para ser colgados en el BLOG, independientemente.
 Estos acontecimientos se desarrollan en línea geográfica vertical de norte a sur, en el hemisferio. Son trascendentes en la esfera global de la humanidad. Las vertiginosas narrativas económicas, sociales y políticas modifican rápidamente la aparente y apacible cotidianidad. La interpretación de esos relatos no es de fácil aprehensión porque la esencia de los modelos apenas muestra un vago boceto. Están refundidos en las catacumbas de los que diseñan el nuevo orden mundial. Es la moderna cristiandad, sin cristo, es el dinero el poder y la riqueza lo que modificará la visión de una nueva humanidad.
Las hegemonías que alientan un mundo diferente, según sus propias teorías, traen la impronta de un mandato divino. La  estratificación de la sociedad que la historia nos ha mostrado; los sacerdotes del nuevo antropocentrismo pergeñan una pirámide más “chata”. Son los albores del moderno esclavismo: amos y esclavos. El segmento medianero no tiene ubicación entre el poder y el súbdito.
Donald Trump, salido del fastuoso mundo del dinero, experto multiplicador y adorador de la riqueza, rompe a hachazos el stablishment de la política y su práctica secular. Es el arquetipo posmoderno del político estadounidense. Reagan y W. Bush, de los contemporáneos, lo paragonan por su aparente estulticia. Trump los supera. Ha montado una estruendosa ópera bufa; pues carece de cualquier asomo de un antecedente de gestión pública por voto popular, o de un polémico y político tertuliano. Pero los aventaja con el universal leitmotiv de la cultura y entretenimiento de la sociedad en que vive y conoce desde las candilejas. Desde los negocios de la calle, primero, y más luego desde los lobbies, de los portafolios del dinero licito e ilícito. Y, por supuesto desde sus vecindades con los duros del poder y la política.
La ventaja de ser Trump, es que registró su marca, como cualquier producto de consumo masivo. En los laboratorios del marketing solo es necesaria la imaginación y la fantasía, porque, aquí, todo está permitido. La política en la sociedad de consumo conserva las propiedades para transformar la basura en pastel de mesa.
Trump, repito, conoce bien el mundo en que vive. Mundo poblado de élites y consumidores voraces, sabedores de los misterios del más allá y karmas esotéricos de dioses y luciferes; pero ramplonamente desconocedores e indiferentes del “contrato social” que toda sociedad lleva implícito en su ADN. La cultura y educación política de la sociedad estadounidense riñe ominosamente con el apogeo de la ciencia, la tecnología y los cenáculos del pensamiento que ha construido: sus universidades. Es el sistema que privilegia la alienación con toda su parafernalia: el cine, la televisión, el individualismo y el chagrillo de sectas religiosas -verdaderas organizaciones hamponiles y embrutecedoras-. Es la tierra fértil abonada por los clanes del poder, donde siembran a placer: la ignorancia política que da magníficos frutos: mantener las cúpulas intocables, invariables; desde donde organizan, construyen y destruyen el mundo de acuerdo a sus intereses.
Trump está hecho a su esa medida. Sin poseer pergaminos académicos comprende de que esta hecho el mundo, aunque no conozca cómo construirlo a su medida. En el trajinar de la campaña por la nominación ha demostrado en su retórica, que el sistema que ordena su nación se encuentra en decadencia y ha contado sus verdades, que antes ni ahora, nadie lo ha hecho. Los semovientes de la política profesional sienten temor, rabia e impotencia frente a un extraño en el paraíso. Las corporaciones, que son la que cortan el jamón, están satisfechas con este nuevo ícono de la seudo política. Se presenta como un retrato de postín, sus fastos de la riqueza los exhibe como lo hace sin pudor su megalomanía –con un gato e la cabeza, por su pelaje-, cuando las circunstancias mafiosas lo han obligado a conservar la fortuna, varias veces se ha declarado en quiebra. En los misceláneos de sus emprendimientos el juego de azar es uno de sus filones; sin asomo de moralina de mi parte, en el juego subyacen otras prácticas irremediablemente mafiosas –drogas, prostitución, lavado de dinero y otras travesuras-. Los creadores de imágenes, los que venden personas, postularon un Trump antisistema, es decir un  hijo extraviado en el stablishment político, los capos del partido republicano se negaban en público aceptar un enigma en sus filas, cuando en realidad bajo los portales de Wall Street y la poderosa banca, lo asimilaron como el hombre ideal. Una réplica de la entretenida y mordaz serie de televisión: House of cards.
La candidata contendora demócrata  Hilary Clinton, verdadera “zorra” cuando está cerca, o en el poder. Lo demostró en su papel de primera Dama, “mojándose el ojo” en los coitos interruptos de su marido con las pasantes en los aposentos de la Casa Blanca. También, cuando ejercía el cargo de Comisaria planetaria designada por el Negro Nobel; emulando a Julio Cesar, mientras testimoniaba por televisión el asesinato en vivo de Muamar el Gadafi, lanzó la sentencia del romano: veni, vidi vici. Consumación de su magna obra.

No existen diferencias cualitativas, salvo el sexo, con el magnate inmobiliario. Sin embargo sus pulsiones políticas las ha sentido desde las experiencias de su marido en el ejercicio de funciones de Gobernador en el Estado de sus orígenes; donde vivió los vericuetos del poder.  Hasta la época actual, es mucho tiempo en la vida de cualquier persona. Eso es, lo que precisamente la vuelve “zorra”. La trama de la serie de televisión House of cards, retrata fielmente los meandros que han recorrido marido y mujer con aviesos  objetivos por el poder; de ambiciones sin límites, ni escrúpulos, que se van presentando episódicamente en sus vidas desde la alcoba hasta la Oficina Oval, donde finalmente comparten los Underwood, Francis y su esposa Claire. Nada, absolutamente nada, será distinto en el gobierno de esta demócrata, al modelo del poder ejercido por W. Bush u Obama. Si el Nobel, con su indiscutible talento, la sociedad racista le cerró cualquier esperanza; en el mismo contexto, ahora machista, la “zorra” no alcanzará las uvas. “Que dios proteja a los EE. UU.”

28 abril 2016

ALCALDE CADUCADO


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                     27/04/16
El terremoto del sábado 16 del mes en curso, removió toda la materia de la superficie terrena que alcanzó la onda expansiva desde su epicentro; hasta las emociones y sentimientos más hondos, especialmente, porque la muerte acompasó la tragedia y el miedo. El reino animal alertó sus instintos y los hizo decidir en instantes ante el peligro de sus vidas. Ellos, generalmente, no sucumben a las fuerzas de la naturaleza, porque sus arquitecturas devienen de las propias leyes de ella. La naturaleza inerte expuso su estabilidad dinámica de acuerdo a su propia estructura interna de la materia.
Los espacios arquitectónicos y otras obras que el hombre construye, están sometidos irremediablemente a una serie de fenómenos externos que van desde la silenciosa pátina del tiempo; la lenta pero indeclinable oxidación de los materiales; hasta los cataclismos que sucumben los sueños de los hombres.
A fuerza del error y el acierto –etapa empírica-; la acumulación de la experiencia y luego la presencia de la ciencia, la humanidad desafía parcialmente las desatadas fuerzas de la violencia destructora que amenaza la vida misma.
La historia de la arquitectura, es la historia de la humanidad. Las estructuras milenarias que hoy testimoniamos revelan el pleno conocimiento de determinadas leyes físicas que organizan esas creaciones de las civilizaciones que las levantaron. Los monumentos arquitectónicos históricos nos evidencian que sus autores tuvieron dominio de determinados fenómenos  físicos; conocimiento de las cualidades intrínsecas de los materiales: la piedra como principal elemento; funciones que cumplirían las obras; y potencialidad de sus conocimientos en la búsqueda de más audaces, bellos y perecederos monumentos. Las Pirámides de Egipto son íconos de esa eternidad de la piedra. En Palmira restos arqueológicos de una deslumbrante ciudad, hoy Patrimonio de la  Humanidad, en la República Árabe de  Siria, acaba de suceder algo demencial: adocenados –como todos los basurales de las religiones- en nombre de alá dinamitaron, y a martillazos se empeñaron en demoler las ruinas de un complejo romano de dos mil años de antigüedad. Sin embargo muchos elementos se resistieron a terminar su función ahora histórica y estética en el suelo, ante la estupidez de alienados islamistas.
El terremoto que afectó a una región del Ecuador que causó el derrumbe y desquiciamiento de las construcciones existentes; tiene varias explicaciones. Básicamente se fundamentan en reproducciones de determinadas tipologías arquitectónicas y estructurales, que empíricamente comprueban que funcionan, parecen agradables a muchos y son relativamente fáciles de hacer. Carecen por completo de estudios del suelo y función estructural. En definitiva son arquitecturas sin arquitectos e ingenierías sin ingenieros. Son la inspiración y sudor del maestro de obra y su equipo de albañiles y otros oficios; mas la presencia del propietario agregando sus novedades estéticas y funcionales. A esto se debe agregar el crecimiento espontaneo horizontal y vertical de la construcción. Esos son los prolegómenos de las edificaciones que se levantan en las ciudades. El tejido de las urbes se realiza a espaldas de los gobiernos locales. A veces las mismas autoridades son socios y cómplices de la miseria por venir.
Pero, lo que es inadmisible, es que el alcalde de Guayaquil con fresco cinismo pregone que el viaducto ubicado en una arteria vital para la movilidad de la ciudad, se venga al suelo; y consuele a la comunidad con un burdo argumento: que ya cumplió su vida útil. Que sus años de uso caducaron a los 34 años de existencia.
Esa obra fue mal diseñada y mal construida en el año 1982, por el mentor del actual alcalde: León Febres Cordero. Era una obra para un pueblo que jamás había visto una vía vehicular elevada; y el lerdo peregrino ufanaría su chovinismo, que a sus polvorientas calles había llegado la civilización. El alcalde debe saber que una estructura de hormigón armado sometida a las normas de construcción universal, el hormigón adquiere propiedades más resistentes con el transcurso del tiempo. Lo demostramos en los antecedentes de esta reflexión. Una construcción anti técnica no  mejorará con mantenimiento; esto puede resultar más costoso que la obra misma. Simplemente su demolición oportuna es la solución.
 Aquí surgen inquietudes ciudadanas: la gran prensa escrita y de las otras, a más de una crónica laxa y gráfica no han dimensionado la mediocridad de los gestores. Pero  habrían convertido en una metáfora el colapso del régimen, si aquello fuera una obra del Gobierno de Correa. Siempre la doble vía, la hipocresía alcahuete; a pesar que hubo personas muertas.
Los socialcristianos se enquistaron en el poder municipal hace 24 años. Febres Cordero fue el patriarca de la derecha más reaccionaria, después de su fracaso en  la Presidencia de la República, diseñaron para Guayaquil un estilo de gobierno en el marco de sus visiones políticas y principalmente económicas. No diseñaron una ciudad en el tiempo, ni para el tiempo. Ella sigue su propia dinámica hasta volverse un amorfo conglomerado humano, que ni los arquitectos “maiameros” traídos desde los Estados Unidos para darle a Guayaquil ese glamur, que  tan rentable resulta para el capital inmobiliario; no han comprendido que clase de ciudad exige esta geografía social. Las elites guayaquileñas requieren el manejo del Municipio como epicentro del poder político oligárquico; mantener sus privilegios económicos y hacer negocios; adoptar posturas genuflexas ante la Embajada para que coadyuve a la recuperación del poder total; y botarle presas al mercado. Sálvese quien pueda. El actual alcalde con posturas de menor tamaño, pero con la misma prepotencia e incapacidad, tienen adormecida a la gente con el “spot publicitario de la ciudad regenerada”. Su verdadero objetivo lo oculta y espera que algo suceda para saltar desde los hombros de los enanos que lo rodean, al poder de la República.
La vida útil del señor Nebot, caducó. A mas de sus posturas gamonales ¿Qué otro valor posee? ¿Académico? ¿Intelectual? ¿Teórico de alguna doctrina? ¿Propulsor de una ciudad del futuro? ¿Indique sus diferencias cualitativas con un alcalde de cualquier ciudad? ¿Político tertuliano con bagaje? ¿Escribano de algún episodio de su vida? ¿Gestor de mega proyectos urbanos? Las competencias que constitucionalmente le corresponden a su gobierno las diluye en unidades rentables para los empresarios aliados. Desempeñar funciones edilicias en la ciudad más poblada del País no le otorga ningún merito si no lo ha cualificado. Repito, son 24 años de vueltas a la noria. La masa informe recibe algunas migajas, a cambio de aplausos en cada vuelta que da.
APOSTILLAS
DEL ODIO A LA GENIALIDAD
Un columnista del diario El Universo propone una genial idea: utilizar los trabajos preliminares –movimiento de tierra- en el Aromo,  Manabí, para reemplazar la función de la Refinería de Petróleo, que se encuentra en proceso de construcción; por una ciudad satélite que albergaría a los damnificados del terremoto reciente. Algunos aplauden la “genial y original sugerencia”. A Estos personajes del pasado les importa un carajo el País y su gente. Son la médula pensante socialcristiana.
Es de preguntarse, porqué no  han sugerido alguna de sus genialidades al alcalde Nebot, para que cambie la función de una estructura iniciada y abandonada para un Casino –sala de juegos de azar-  en el Malecón Simón Bolívar; por otra más prosaica.
Yo, en ese bastardo submundo del odio genial, me aventuro a sugerir al Alcalde que lo reemplace por un Prostíbulo. El juego de azar está prohibido en la Constitución. La prostitución, no. Se la tolera. ¡No les parece genial! Juego y putería son actividades gemelas en el bajo mundo. Le podríamos añadir otra función extremadamente rentable: un kiosco anexo al complejo para ventas al detalle de una variada gama de drogas. Todas tienen los mismos genes morales en las invisibles fuerzas del mercado.
Nota: Estas Apostillas fueron publicadas en Facebook. Recomiendo la lectura de un texto en el BLOG sobre la Ciudad. “Guayaquil, Paisaje y Paradoja”



15 abril 2016

JUICIO FINAL


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                                       13/04/16
La omnipotencia, omnipresencia, omnisapiensa y la justicia infinita: mitad humana- mitad divina, han convertido a los Estados Unido de Norte América en el Júpiter imperial reinante en este mundo capitalista que nos tocado vivirlo, y a su vez, testificar su indefectible declive. Mientras eso deviene, debemos pasar por el principio y fin de las cosas: El juicio Final.
 Luego aparecerán otros Olimpos con otros dioses. La imagen de ese evento apocalíptico, todas las creencias de fenómenos sobrenaturales, metafísicos son la maldición que la humanidad debe someterse para premiar el bien, con el Edén; y al mal con el infierno, o inframundo en la mitología griega, como castigo eterno. La humanidad debe pasar por esta irremediable circunstancia sin opción a elección alguna.
Las dinámicas del imperio capitalista, los Estados Unidos, desde la caída de la URSS, y especialmente después del crimen infringido a su propio pueblo: el 11/S, se desarrollan vertiginosamente acciones provocadas, con una enorme dosis de sangre, sufrimiento y hambre en varias regiones del planeta.  Toda esta tragedia diseñada y puesta en escena desde los centros de poder: Washington en complicidad con otras metrópolis.
En menos de una década se han producido acontecimientos que configuran un diagnóstico de guerra mundial. Porque no queda rincón ni sobresalto a donde no lleguen los ecos de los tambores y los olores de la pólvora. Lo singular, es que existe una mixtura de resonancia de cañones y  angustia existencial de los conflictos globales, acicateada por las urgencias del derrumbamiento del Imperio.
Primero, las guerras del Medio Oriente en pleno desarrollo. Segundo, la debacle inducida, del sistema financiero y bancario del 2008. Tercero, la intervención de la justicia infinita imperial en la FIFA. Y, lo ultimo creado por fuerzas oscuras, los Papeles de Panamá. 
La película “La Gran Apuesta”, sin mayores exquisiteces estéticas, retóricas; en fin filosóficas, tal como es el cine hollywoodense; relata el monstruoso atraco financiero y bancario en los Estados Unidos, fraguado en varios años hasta que revienta en el 2008. Con sus respectivos coletazos al planeta entero. El supramundo del dinero con sedes territoriales precisas: Wall Street y demás geografías mundiales; cual agujeros negros se tragaron la riqueza que pueblos enteros se deslomaron para crearla y que el 1 % se la birló. Jamás se conocerán las cifras, los efectos sistémicos en la economía, en la sociedad y en la parafernalia geopolítica. Los audaces protagonistas de la película,  olfatearon que existía carroña, y que ellos podrían llegar aunque tarde al festín. La gran bestia ya había sido devorada por los dinosaurios  llenos de codicia; artífices  que juegan con papales en el mundo del dinero invisible y sus derivados en los cenáculos creados para multiplicar la riqueza: las Bolsas de Valores. No podría ser otro el desenlace de los audaces Jupies. La angustia de esa tragicomedia había terminado. Su final fue, como debía suceder: no alcanzaron, la carroña, se había consumido. Alguna piltrafa encontraron. Uno de ellos debió pagar caro su codicia con frutados desencantos. Los demás marcharon por distintos senderos.
La inducida quiebra económica de una nación entera de repercusiones planetarias; de proporciones siderales (en el submundo del silencio mediático se puso una cifra para distraer al ingenuo pueblo: 700 mil millones) sin embargo, lo real, no será conocido por los siglos de los siglos. El inventario de la crisis cíclica –como la justifican los neoliberales- es inconmensurable: superan los 5.000 suicidios; millones de ciudadanos quedaron en la miseria y bajo el cielo como su techo; ningún banquero, ni siquiera por cortesía, fue llamado por la justicia para que cuente su verdad, al contrario exigieron suculentas indemnizaciones; los grandes capos permanecen en sus sillones; las cárceles siguen llenas de miserables, pero ningún genial ejecutivo pisó nunca una. El derrumbe del monumento al poder del dinero: el banco Lehman Brothers, su principal ejecutivo, lo único que recibió, fue una sonora bofetada que un ciudadano en un gimnasio lo identificó.
Para completar el cuadro del poder omnipotente que el capitalismo administra y su justicia infinita, una película desarrolla el tema del deporte más cotizado en los Estados Unidos: el Futball Americano. No existe relación alguna con el affaire de la FIFA, que hablaremos más adelante. Pero por ser deporte la práctica, y rielar por los mismos mundos del dinero, se justifica su presencia en este recorrido. La elocuente película “La Verdad Oculta” ilustra la eficacia del sistema  y el fin  último de la especie humana moderna: el dinero. Es la expresión del desprecio a la vida de los individuos, en cualquier rol que el destino les haya asignado. Aquí, en la narrativa fílmica, con raíces verdaderas, la vida fulgurante de momentos exitosos y diestros jugadores de las estrellas del futbol americano, poco, o casi nada importan en la dialéctica de la acumulación del capital. Un Patólogo, inmigrante nigeriano en la Meca del entretenimiento del futbol, Pittsburg, se encuentra en su rutina profesional con casos singulares en las autopsias de estos héroes de la canchas del futbol. Son muertes prematuras, misteriosas; después de caer en profundos agujeros depresivos. Para el establishment la muerte es la rutina de la vida. Sus estrellas simplemente se han apagado. Nada más. Siempre habrá otra que irradie esplendor en el espectáculo que rinde enormes cantidades de dinero. El patólogo después de conocer los detalles de la brutalidad de esa práctica deportiva, se inquieta y recurre a lo que algún maestro le enseñó, que la ciencia puede rasgar determinados telones que los escenarios de la vida cubre. Contra viento y marea, aguza su ojo en el microscopio y encuentra las respuestas que a priori conjeturaba. Había un síndrome que destruía el cerebro de los jugadores: “la encefalopatía traumática crónica”. En consecuencia la vida de las estrellas se apagaba prontamente. Para completar esta crítica. Ver las estadísticas: "En las pruebas de inteligencia, cerca del 50% tuvo problemas importantes en sus funciones ejecutivas, 45% en aprendizaje o memoria, 42% en atención y concentración". El 43% de los jugadores terminan sus vidas con severos traumas cerebrales.
Fue inútil la demostración científica de las pruebas del Profesional frente a la FNL. Ágilmente contabilizaron el debe y el haber; y cuanta riqueza dejarían de ganar si el patólogo tenía razón. Por supuesto que el Forense debió emigrar, se había convertido en una amenaza y un peligro al establishment mafioso. Eran demenciales las cuentas de capital que paralizarían  la ciudad. Para reforzar y justificar aquello los beneficiarios serían los niños, los menesterosos, la economía de la ciudad, etc. En fin vendría la quiebra moral de la ciudadanía. Los muertos seguirán desfilando después de haber divertido y enriquecido a la mafia que sostiene aquello. Justicia no habrá. Culpables tampoco. Los fenómenos van paralelos, es lo mismo que la quiebra del 2008. Es la moderna Fuente Ovejuna: ¿Quién mató al comendador? Fuenteovejuna señor, todos a una.
La quiebra, esta vez moral, de la Federación Internacional de Fútbol, organismo que regula la práctica de este deporte-espectáculo a nivel mundial; la Justicia estadounidense, preocupada, como siempre, de la moral pública universal, -la de su País, no, en el Olimpo los dioses son impolutos e inmortales- descubrió que la estructura orgánica que maneja las urdimbres planetarias del futbol, estaban corrompidas, de la cabeza a los pies. Este tipo de fútbol en los Estados unidos no tiene el carácter masivo de otras naciones. Pero como hasta aquí, la sede imperial, todos deben rendir cuentas de sus vidas y sus actos; levantó un fichero de prontuarios e imputados de todas los Países. Nadie escapó al largo brazo de la justica made in USA. Desde dirigentes, jugadores, promotores, masajistas,  pasabolas y naranjeros. Cada cual debió poner a buen recaudo lo robado, lavar en cuanto sea posible su pasado, y otros, entregarse a ley en sus países. Hasta ser extraditados los capos.
El futbol-espectáculo  ha provocado una estructura económica de dimensiones imperiales. Se dice, que si fuera un País, sería la quinta economía del mundo. Con estos actos intervencionistas de los Estados Unidos en actividades ajenas a su realidad, realizados por personas de diferentes nacionalidades, de variadas características; son sometidas al mismo tratamiento y al mismo esquema judicial. Lo que se proponen los creadores de este  engendro de juicio al delito, no es la moral pública, tampoco el bienestar de las naciones que han sometido a su fuero. Es la aplicación de los esquemas de guerra de quinta generación. Debilitar, desmoralizar a los pueblos, restarles soberanía, autocritica y autoestima; erosionar sus Instituciones, caotizar a sus gobiernos; estigmatizar ideológicamente a sus opuestos; atraer a los ingenuos y admiradores de su sistema; apuntalar los medios a su favor. Finalmente asumir el control de las instancias del poder global. El Juicio Final saldrá de la espada flamígera de los ángeles del Pentágono. Previo al escarnio de los pueblos sometidos a los decálogos del nuevo orden mundial.
El próximo campeonato de futbol mundial será en Rusia que a su vez se encuentra en el eje del mal. Rusia ya no es solamente objeto de sanciones económicas y políticas, es irremediablemente un objetivo militar. Dejo  de ser un Estado comunista, pero temen que retome los designios de otro sistema diferente. Es una enorme roca en el camino del imperio que obstruye su avance.
Finalmente, los que determinan el nuevo orden mundial, revelan con nuevos evangelios la triste historia de la humanidad: “Los Papeles de Panamá”. Los imaginativos de este bodrio moral y político, han logrado parcialmente sus objetivos. Como decíamos arriba, desmoralizar a las sociedades, demostrarles que viven sobre miasmas morales, para luego domesticarlas contra sus propios designios. Es semejante a tirar una porción de piltrafa a una jauría de perros: la pelea, ladridos aturdidores en la forja de conseguir unas hilachas y el devore de lo conseguido. Consumida la presa, se acabo el jaleo. Mientras el carnicero se guarda la troncha para sus propios festines.
La canina metáfora expuesta, tiene múltiples y complejas lecturas. Sin embargo tiene el mismo perfil de la FIFA. Demostrar que existe una justicia infinita, y que hay un solo Júpiter que juzga y castiga. En la página del facebook, yo opinaba así: Los Papeles de Panamá no son otra cosa que agujeros negros y vacíos ontológicos en la vida de las naciones –de todas, sin excepción- que ni la ciencia más perversa puede camuflar. En el imperio la corrupción está en todas partes. Es la piedra angular y la clave de la dominación. Reside adoptando diferentes formas, en  el gobierno supremo del imperio y sus administraciones vasallas, en las fuerzas policiales administrativas más refinadas y las más corruptas, en los lobbies de las clases dirigentes, en las iglesias y las sectas, en los perpetradores y perseguidores del escándalo, en los grandes conglomerados financieros y las transacciones económicas de todos los días.
A través de la corrupción, el poder imperial extiende una pantalla de humo a lo largo del mundo y ejerce su dominio sobre la multitud en medio de una nube pútrida, en ausencia de la luz y la verdad.  Estamos sometidos a la política hegemónica ciega y muda. Lo verdadero que nos gobierna, es lo que no se ve, y tampoco se escucha. Esos agujeros negros que tragan la luz y el sonido están ubicados estratégicamente en todas las puntas de la rosa de los vientos. Por ahí pasan las 24 horas del día el dinero y todos los derivados que la teología del dios dinero y la riqueza han inventado. Wall Street, La City de Londres; los parquets de Paris, Frankfurt, Hong Kong, Tokyo y Panamá. Todos, excepto Panamá, son Estados-nación altamente desarrollados. Las ciudadelas del dinero y sus derivados en cada País, han construido su propia reserva urbana, donde los poderes de los Estados no los alcanza. En esos lugares el Poder Total es el Dinero. La Reina de Gran Bretaña debe usar determinados protocolos para pisar La City.
Panamá no es reserva urbana, es un territorio en una geografía creada con los “altruistas propósitos” que siempre ha cumplido. Nada más. Nunca fue un Estado-nación, es la reserva imperial geoestratégica, comercial, militar y financiera. Es el puerto seguro de tempestades fiscales y justicieras de otros Países que persiguen a piratas, bucaneros y filibusteros que se refugian para almacenar sus riquezas, con toda certeza, mal habidas. Panamá no es un País, es un negocio, dijo John le Carré. Existen más funcionarios bancarios que habitantes originarios. El único territorio Latino Americano donde hay más bancos que iglesias.
 Las cloacas de imperio son numerosas y muy poderosas. Las agencias de inteligencia regadas por doquier; el sistema financiero y bancario el más putrefacto; la negación de los derechos civiles y humanos a sus ciudadanos, que reclaman a otras naciones; el bío-poder que atenta con tomarse la vida global; la discriminación étnica y la supremacía blanca; los señores de la droga y su inmenso mundo del dinero; la estructura mafiosa cada vez más sofisticada, muy distante al mítico Al Capone; la poderosa industria militar ajena e independiente del gobierno; las milicias blancas de extrema derecha, cada vez más cerca al fascismo; la multiplicación de las sectas religiosas; las grandes corporaciones, verdaderos poderes dentro del poder; la brutalidad policial; la superestructura del sistema: el entretenimiento con altas dosis de violencia y banalidad; la garantía constitucional para caminar armado por donde quiera y como quiera. Es nauseabunda la cantidad y calidad de cloacas que garantizan la libertad y la democracia en el País más poderoso de la tierra.
Entonces, el destino de los pueblos esta determinado. Habrá un imperio para el Juicio Final. Si antes no es tragado por sus propias cloacas.







28 marzo 2016

CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE MEJOR

Recuerda el alma dormida
Avive el seso y despierte
Contemplando
Cómo se pasa la vida,
Cómo se viene la muerte
Tan callando
Cuán presto se va el placer,
Cómo, después de acordado,
Da dolor;
Cómo, a nuestro parecer,
Cualquiera tiempo pasado
Fue mejor.
Jorge Manrique

Arq. Vicente Vargas Ludeña
Es compleja la tarea decodificara de la estructura del tiempo histórico. Pero en un esfuerzo imaginario construyamos un pasado idílico que el maniqueísmo ecuatoriano transfigura, veladamente, con el presente. En consecuencia para este sector de nuestra sociedad, el Ecuador de hoy, son los prolegómenos del mañana apocalíptico. Porque jamás en los últimos años nada se construyó. Tampoco una mirada se merece. El hoy, es un oprobio.  Cualquier tiempo pasado que fue mejor. Es lo que añoran, como fatalidad de su incierto destino.

La decodificación que proponemos, es semejante al retro que podríamos verificar en un video de una persona que camina hacia atrás, hasta su punto inicial de partida. El video se reinicia y la secuencia relata su contenido.

El año de 1979, se inicia la luminosa vida política “democrática” en el Ecuador. Con entusiasmo y jolgorio asistimos a votar en el sistema electoral que la democracia vela nuestras vidas. Estábamos olvidando ese menester “cívico” tan complejo: decidir.

Ningún País de la Región tuvo una pléyade tan selecta de mandatarios, que surgieron en esa época. Para bien y gloria de nuestra Patria. Cada quien exhibía una mayestática figura de estadista y mandatario. Su nómina apergaminada, solo es merecedora de Majestuosos salones, de Góticos Claustros o Académicas Casonas. Recordemos esa lista: Jaime Roldós, Osvaldo Hurtado, León Febres Cordero, Rodrigo Borja, Sixto Duran, Abdala Bucaram,  Rosalía Arteaga -Ecuador feminista también-, Fabián Alarcón, Jamil Mahuad, Lucio Gutiérrez, Alfredo Palacio; y tres furtivos mandatarios.

Solo un espíritu mezquino y maniqueo puede negar la ambrosía, talento, decencia, aristocracia a esta corte casi celestial, otorgada por dios a este inmerecido pueblo.

Tampoco nunca, alguien se permitió dudar –especialmente el Departamento de Estado de los Estados Unidos- que en el ecuador no se gozaba de la más variopinta y dinámica alternabilidad de mandatarios en el poder. Eran tan veloces las alternancias que en una noche tuvimos tres gobernantes en Carondelet; y otro que vagaba por los cuarteles reclamando su cargo.

Es patológicamente sectario aquél que endilga tiranías, autoritarismos, o prepotencias en el ejercicio del poder. Todos los gobiernos, de esta nota, fueron dechados de virtudes tolerantes, dialogantes, consensuadores… Si algún Presidente usó una amonestación fuerte, fue en aras de la paz y tranquilidad que el pueblo merecía. Lo mismo si algún anarquista soñaba con transformar en otra cosa esta sociedad, él solo se consumiría en etéreos vapores, o se lanzaría a una laguna, y desaparecería físicamente. Las imágenes de León persiguiendo a sus presas como perro con hambre, eran nada más, metáforas de  Animal Planet para la televisión.

No es aceptable que aventurero alguno haya llegado al poder sin merecerlo. Los que equivocadamente presentaban un perfil sospechoso por su alcurnia, los otros meritos los abrumaban: Bucaram, Gutiérrez, Palacio, Alarcón y otros. Por ejemplo su impoluta honradez, su integridad moral, su elevada formación académica.

La composición moral de la sociedad es diversa y múltiple. Los hay, desde los santos varones cerca de los altares, como los soldados cruzados de nuestro álbum; hasta hampones de esquina que escalan por los muros del poder. Pero en el proceso decodificador del tiempo retro que nos preocupa; todos fueron la encarnación de la Madre Teresa de Calcuta –la menciono porque es lo más cercano que hay, de un ejemplo tan piadoso, bondadoso y de sacrificio; a pesar que hoy mismo, han cuestionado su integridad apostólica de los marginados y los enfermos. Deben ser otros maniqueos de los abundan por el mundo-.

Por último, en la galería de los Salones de Carondelet se puede apreciar fotografías de rostros adustos, pero satisfechos. Todos se caracterizaron por ser grandes constructores. ¿De qué? ¡No sé! De cualquier cosa. Alguna cancha deportiva, una capilla, una escuelita, unas baterías sanitarias. De sus propios sueños… ¡Qué sé yo!

Durante los 27 años que nos hemos propuesto decodificar, estuvo presente un sideral arco iris ideológico-político; cubrió todos los anhelos de las diferentes capas sociales. Desde la derecha fascista muy revival en el capitalismo globalizado; hasta la izquierda troglo…, que es muy proficua en el debate con piedras en la mano. Esta excepcionalidad y riqueza ideológica, propia de nuestra prosapia, como lo he repetido, ha permitido a cualquier “emprendedor” montar un kiosco con determinados colores, un símbolo de compleja semiología que denote toda la narrativa de la nueva Patria que sueña construir.

Las Instituciones públicas claves del desarrollo: salud y educación, fueron entregadas a los más preclaros líderes y especialistas. ¿Quiénes mejor sabían de salud? “Los enfermos, por supuesto”. A ellos les fue entregada. Los especialistas y los pacientes sabían cómo se debía morir en paz. El fenómeno de la educación era igual ¿Quién sabía mejor de educación? Los maestros, sin duda. Ellos manejaron con diligencia y talento la formación de la ciudadanía pobre, porque a la élite la educó la empresa privada. Podemos no equivocarnos, pero el Ecuador gozaba de buena salud y se desperdiciaban los sabios en las calles.

Otra conquista que enorgullece a lo maniqueos, es la tolerancia religiosa que ha vivido el País. Cualquier peregrino puede sentir el llamado del señor y montar su propio templo; o también ocupar un parque plebeyo para divulgar su “verdad revelada”. La Iglesia católica siempre atenta a evitar desviaciones desde el poder, porque el Ecuador está consagrado al Corazón de Jesús. No tiene otro dueño divino. Las masas devotas que son el 99.9 %, peregrinan por los cuatro puntos cardinales de la Patria en procesiones bíblicas. Estos trámites les asegura el reino de los cielos sin protocolos costosos. El 0.01 %, si debe comprar un pasaporte para desviar su ruta al paraíso.

Hasta aquí, el Ecuador  parece Jauja, un idílico País. La creación, que es, desde donde, dicen que vinimos -lo de Adán y Eva, y la sentencia fatal “ganarás el pan con el sudor de tu frente”-; el mundo se complicó. Desde entonces, es lo que hace el 99.9% de las personas. Mientras el 0.01 % se ganan el pan, de frente. Es decir no transpiran. En algún versículo la globalización ya se anunciaba, no por internet, lo hacían con las trompetas de Jericó que llegaban a todos los confines. Nuestros banqueros siempre pulcros y honrados, se quedaron de frente con el pan que ganaban los otros con sudor. Ellos, los ricos, no hicieron otra cosa que acatar la palabra revelada. Hubo nada más, un ajuste contable. Marx  explicó que eso no es así; que hay revelarse ante ese injusto designio. No ha tenido éxito.

Las categorías como la democracia, la libertad… los maniqueos concluyen que no hubo ningún período en el cual las libertades y la democracia vivieron sus momentos más esplendidos. Cualquiera podía decir lo quiera, pensar lo que quiera, escribir lo que quiera, y donde quiera. La pequeña dificultad era que, para hacer todo eso, se requiere montar maquinarias y equipos para divulgar lo que quiera. Lo cual exige mucho dinero. Muy simple. Porque si no tienes esos medios, nadie te escucha. Es decir la comunicación es un monopolio. Pero, como a la población le importa un bledo los sucesos, nadie persigue ni mata por decir o callar.
Simultáneamente el mundo, igualmente, para el maniqueísmo neoliberal era un remanso de paz, armonía, desarrollo, riqueza y prosperidad sin límites. Salvo pequeñas burbujas financieras que hacen PLOB, y que aparecen cíclicamente; pero con la presencia de los Estados, el supra mundo del dios dinero, los ricos vuelven a ser ricos. Y los pobres, lo que siempre deben ser: miserables. Eso pasa en las mejores familias, Ecuador ya la tuvo. El estado intervino y todos terminaron felices; salvo unos pocos que se apresuraron y acortaron su camino en este valle de lágrimas. Los banqueros, siguen ahí; y ahora hasta apuestan por la Presidencia, para volver rico al País.

Así mismo, dejó de existir la pesadilla del comunismo, como amenaza al establishment. Se redujo a ideas y conciencia. Claro a esa condición no le entran las balas, seguro que luego volverá por sus pasos. Al comunismo lo reemplazó el consumismo. Plaga para la cual no se requiere conciencia. Basta doblar el lomo, luego venderlo a los mercaderes en las catedrales del consumo. En la posmodernidad, ya no hay quien desaloje con fuete a estos mercachifles del templo. El mora ahí. ¿Quién? El mismo que condenó a los ricos al infierno, porque primero pasará un camello por el ojo de una aguja.

La dialéctica de la sociedad es inmanente a sus infinitas relaciones. Fundamentalmente la base material, que es desde donde arranca el homo habilis. Jamás dejará de producir lo indispensable, lo útil, y también lo inútil. Entre ese desaforado empeño de producir, están las armas con las que hay que defenderse, o agredir. El imperio inventó un nuevo enemigo que atenta a su seguridad: el terrorismo. Los pueblos que siempre fueron sus lacayos, también asumieron ese peligro; pero el terror latente de estas comarcas es que en el mañana, no haya que comer.

Sin embargo existen Países que están a tono con los decálogos del Imperio. Cosa singular, los maniqueos miran para otro lado, y no se fijan en esas lacras de naciones. Y más bien, los vuelven referentes de prosperidad, desarrollo, democracia y todas las monsergas. Son Estados incondicionales, como Argentina que recién que acaba de entrar al concierto de los reciben órdenes desde el Norte. Solo mencionemos algunas Naciones paradigmas del “éxito neoliberal”: México, Colombia. Centro América –no incluir Panamá, no es País, es un negocio- el Perú. Para los maniqueos esos pueblos rotan en otro sistema solar. No los mencionan, los ignoran; no por insignificantes. Sino porque sus contradicciones sociales, económicas, narco-Estados, son profundas. Más, sus indicadores económicos, sus carteras de portafolio financiero están en el primer mundo. Qué el narcotráfico y la violencia están presentes diariamente, si. Pero ese es el juego en el casino de la vida de esos pueblos. En el trasiego de la droga, también participa el trato de personas. En el intermitente intercambio, siempre caen migajas para los desarrapados, gatilleros, sicarios y una infinidad de mano de obra y funcionarios públicos. Mientras los caudales de dólares pasan por la línea del blanqueo; hasta que los billetes llegan limpios a los bolsillos de los magnates y políticos.

El modelo de naciones de esta reflexión, la pobreza la desigualdad, inequidad construyen urbanismos delirantes: por un lado, el esplendor en las ciudades satélites, amuralladas, ajenas a los intrusos, marcadamente diferenciadas. Pero de vez en cuando alguna acequia los separa, una colina; donde a su vez se asienta la miseria humana y material. Cuando aparece  algún reportero de un medio, se limitan a enviar un mensaje: no tenemos agua, la escuelita se derrumba, el transporte no llega por aquí…Guayaquil compite con esos urbanismos surgidos al conjuro de la inmigración, el deslumbrante y falso oropel. De pronto aparece el Alcalde lleno de bondad y comprensión, llega atraído por extrañas sensaciones. La gente lo rodea, lo toca, lo miran casi desde el suelo. Entonces sentencia: Ustedes son la fortaleza de la Patria, la esperanza, debemos estar atentos al mañana porque ahí está vuestro porvenir. Mañana enviaré unos tanqueros con agua. Sentencia. Y les dice: adiós.

EL GRAN HERMANO
La historia giró 180º, ahora, esta se encuentra en la antípoda del bien: en el mal. La visión maniquea que el pasado se cubría en el mantra de lo imaginablemente ideal; o, por lo menos subyacía en la conciencia sin tener presencia; ha quedado bastante decodificada la postura del ayer. Ahora debemos hablar del presente.

George Orwell escribió 1984, la obra más citada, para denostar contra el comunismo vigente en esa época: la Unión Soviética. Un Estado totalitario del partido dominante. El Gran Hermano, se constituye en el ojo invisible que domina todo el paisaje político, a la Nación entera, a las conciencias individuales. Nadie se escapa al trueno de la Tele Pantalla que le advierte al sujeto que no se admiten tránsfugas en sus dominios. En Oceanía, que es la Nación imaginaria de éste régimen, no existe estructura jurídico-política en ningún mundo. Las Instituciones y las relaciones de poder, desde el lenguaje adquieren nuevos significantes y sus respectivos significados. Vale aquí una disquisición con la posmodernidad. El arte es un reflejo de la realidad. La ficción orweliana advertía de la complejidad de las sociedades modernas. El sistema, el comunismo, que Orwell criticó desapareció. El Gran Hermano cambió de domicilio. Se trasladó al imperio capitalista. Glenn Greenwald en su libro “SIN UN LUGAR DONDE ESCONDERSE”, sobre el épico viaje de Edward Snowden, agente de una agencia de inteligencia, la NSA de los Estados Unidos para pasar información secreta que poseía; revela que hoy nadie está fuera de los alcances del Gran Hermano. Todos en el Planeta, tenemos encima un ángel de la guarda, que “guarda” nuestras cuitas para informarlas al imperio. La Tele Pantalla del régimen totalitario ha sido reemplazada por las Video Pantallas y todos los dispositivos inteligentes contra el “terrorismo mundial.” Somos terroristas espermáticos.

Pero el tema que nos preocupa y que nos ha obligado  a prolongados circunloquios, es el Gobierno del Presidente Rafael  Correa. En los diez años del régimen, como nunca antes el maniqueísmo, doctrina falaz de perversas raíces religiosas, ha sido implacable con el presente. Cualquier pasado fue mejor. Pregonan ellos. Todo lo que con sorna se describió en los párrafos anteriores, y los que añoran ese pasado no encuentran parangón con el presente. George Orwell es una vaga semblanza del gobierno actual ecuatoriano. Totalitario, represor, inquisidor con las libertades de palabra, de pensamiento, antidemocrático; Incapaz, demagogo, populista, craso. La lista de adjetivos se agota en la descalificación. Sobre todo suscitador de pasiones y sentimientos perversos: el odio, la revancha, el miedo… La corrupción, si acaso existió según ellos, de los gobiernos anteriores son robos infantiles de caramelos; comparados con las riquezas de monarcas, que se han llevado en este periodo.

Ha dilapidado las reservas, ha construido cuanto le ha provocado; carreteras, escuelas, colegios, centrales hidroeléctricas, ha modernizado la gestión pública rescatándola de la abyección. Todo esto, según sus detractores maniqueos, es inútil. Porque no lo merecemos. Nosotros pertenecemos al inframundo. De ahí no debemos salir. Un odiador renegaba por la tupida red de carreteras que ahora dispone el País, su preocupación y delirio era, que las muertes por accidentes de tránsito se quintuplicaran. Lo mismo apostrofan por las universidades de élite que están naciendo; o un brillante analista reprocha que haremos con tanta electricidad, porque esa no se almacena.

APOSTILLAS
El maniqueísmo que practican los odiadores del régimen de Rafael Correa, adquirió categorías epistemológicas. Han pretendido asignarle carácter científico a las bajas pasiones que practican, para tener instrumentos de crítica y repudio al Gobierno. Con sus posturas maniqueas ignoran el oprobioso pasado, que Ecuador vivió hasta la llegada de Correa al poder. Se niegan a mencionarlo sin darse cuenta que son esa actitud, a su vez, están negados moralmente a despreciar el presente.  Por eso añoran “cualquier tiempo pasado fue mejor”.



18 marzo 2016

LA PALABRA REVELADA

Yo digo que ambos somos ateos. Yo sólo creo en un dios menos que tu. Cuando entiendas porqué tu deshechas todos los otros posibles dioses, entonces entenderás porqué yo deshecho el tuyo.
Stephen F. Roberts

Las religiones u otras formas mágico-totémicas, serán siempre instrumentos eficaces del poder político. Desde las estructuras sociales más elementales  –el clan, la horda o la tribu-, hasta las complejas sociedades contemporáneas que vivimos. A mayor grado cerrazónico de dogmas religiosos mejor y más fluyen los sistemas. El esplendor histórico de este principio, Europa y Medio Oriente, lo vivieron en la Edad Media.
 El capitalismo para sustentar su base material, ha multiplicado por mil las formas de espiritualidad. Aquí caben las religiones, sectas, consumismo, sexo, e infinidad de formas de alienación de las masas. El sistema se consolida sobre el mantra metafísico, creador de infiernos y paraísos, premios y castigos etc. Justificando de esa manera, caminos empedrados de éxitos y fortunas. O, lo mismo da, de desigualdades, inequidades, desolación y muerte.
La invocación a dios para justificar un mundo de oprobios y sin razones se fundamenta en narrativas fragmentadas y recopiladas en el tiempo, para dar cierta unidad y lógica a un relato, que, de acuerdo a la época reflejaban las nociones y valores del conjunto que rodeaba a determinada sociedad.
Esos relatos narrados en la más diversa lógica, ética y estética –pilares  filosóficos inmanentes de la humanidad- se convierten por obra y gracia de unos personajes, nada tontos, más bien inteligentes y listos, en la “palabra de dios”. De ahí surgen compilaciones de variopinto origen, pero que apuntan al mismo fin: crear organizaciones de poder político, económico y social; asentadas en explicaciones supra racionales, etéreas... Este es el origen de la Biblia, el Corán y el Talmud. Manuales que se utilizarán para explicar lo inexplicable e incomprensible: la existencia de dios. Y, Para hacer cumplir a sangre y fuego los principios del Supremo; lleno de: omnisciencia, omnipotencia, omnipresencia, omnibenevolencia, omnijusticia… Más todos los imaginables poderes: desde la creación de la materia, hasta la destrucción de su obra, en el juicio final; cuando se colme la bondad del hacedor, con los que amenazará a la humanidad -per secula seculorum- al incumplimiento de su palabra.
Para comprobar la magnitud de barbaridades que estos mamotretos ha lapidado en la conciencia de los creyentes: la Biblia, el Corán y el Talmud;  solo hagamos referencias a la visión que cada uno tiene de la mujer.
LA BIBLIA
Tertuliano

“Tú eres la puerta del diablo. Tú persuadiste a aquel a quien el diablo no se atrevía a atacar de frente. Por tu culpa tuvo que morir el Hijo de Dios. Deberías ir siempre vestida de luto y harapos”.

San Jerónimo
                                                
"Si la mujer no se somete al hombre, que es su cabeza, se hace culpable del mismo pecado que un hombre que no se somete a Cristo". “Nada más impuro que una mujer este menstruando. Todo lo que toca lo convierte en impuro”
“La mujer es la puerta del diablo, la senda de la iniquidad, la picadura de la serpiente, en una palabra un objeto peligroso”

San Juan Crisóstomo
"Que otra cosa es la mujer sino una enemiga de la amistad, un castigo inevitable, un mal necesario, un tentación natural, una calamidad deseable, un peligro doméstico, un detrimento deleitoso, una naturaleza ruda pintada con bellos colores".
"Las mujeres están hechas esencialmente para satisfacer la lujuria de los hombres".
Agustín de Hipona
“Nada rebaja tanto a la mente varonil de su altura como acariciar mujeres y esos contactos corporales que pertenecen al estado del matrimonio."
"Es Eva, la tentadora, de quien debemos cuidarnos en toda mujer... No alcanzo a ver qué utilidad puede servir la mujer para el hombre, si se excluye la función de concebir niños."
"Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones."
 “La mujer es la puerta del diablo, la senda de la iniquidad, la picadura de la serpiente, en una palabra un objeto peligroso”
"La mujer es un ser inferior y no está hecha a imagen y semejanza de Dios. “Corresponde, pues, a la justicia así como al orden natural de la humanidad que las mujeres sirvan a los hombres... el orden justo sólo se da cuando el hombre manda y la mujer obedece".
San Ambrosio
"Que otra cosa es la mujer sino una enemiga de la amistad, un castigo inevitable, un mal necesario, un tentación natural, una calamidad deseable, un peligro doméstico, un detrimento deleitoso, una naturaleza ruda pintada con bellos colores".
"Las mujeres están hechas esencialmente para satisfacer la lujuria de los hombres".
Erasmo de Rotterdam
"La mujer es, reconozcámoslo, un animal inepto y estúpido aunque agradable y gracioso"
Martin Lutero
"las niñas empiezan a caminar y a hablar antes que los niños porque la maleza crece siempre más rápido que las buenas semillas"
Monjes dominicos Inquisidores
“La mujer es un enemigo adulador y secreto. Y si decimos que es más peligrosa que una trampa, no queremos decir una trampa de cazadores sino diabólica (...) Y cuando se dice que su corazón es una red, se está hablando de la malicia insondable que impera en ella...”
Pat Robertson
Este rufián demandaba el asesinato de Hugo Chávez, por así convenir a EE. UU.
"Sé que a las damas les duele oír esto, pero si se casan, han aceptado el liderazgo de un hombre, su esposo. Cristo es la cabeza del hogar, y el esposo es la cabeza de la esposa, y así es como son las cosas, punto."
Sobre el feminismo afirmó que es:
"Un movimiento socialista contrario a la familia, que estimula a las mujeres a abandonar a sus maridos, matar a sus hijos, practicar la brujería, destruir el capitalismo”

EL CORÁN
 “Los hombres son responsables del cuidado de las mujeres en virtud de lo que Dios les ha concedido en mayor abundancia a ellos que a ellas,  y de lo que ellos gastan de sus bienes. Y las mujeres virtuosas son las verdaderamente devotas, que guardan la intimidad que Dios ha [ordenado] que se guarde”.  
“Pero a aquellas cuya animadversión  temáis, amonestadlas [primero]luego dejadlas solas en el lecho; luego pegadles;  pero si entonces os obedecen, no tratéis de hacerles daño. ¡Ciertamente, Dios es en verdad excelso, grande.”
  “Y si teméis que se produzca una ruptura entre ambos [esposos], nombrad un árbitro de la familia de él y otro de la familia de ella; si ambos desean un arreglo, Dios propiciará su reconciliación. Ciertamente, Dios es en verdad omnisciente, está bien informado”.
“Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Allah ha dado a unos sobre otros y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Allah manda que cuiden”. ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen no os metáis más con ellas. 
“Vuestras mujeres son campo labrado para vosotros. ¡Venid, pues, a vuestro campo como queráis!”
¡Hay que pegar a las mujeres, sí, pero hay maneras y maneras de hacerlo: a la que es  delgada, con un bastón; a la robusta, con el  puño; a la gordita, y sólo a ella, con la mano  bien abierta…, de modo que uno no se haga  daño a sí mismo!

EL TALMUD
“Se permite tener relaciones sexuales con una niña de tres años y un día de edad.” –Sanhedrín. (Es importante saber que esta perversa doctrina, claramente desaprobada por Ezequiel, es muy frecuente en el Talmud. Para que el lector pueda investigar más, enlistamos ahora los pasajes en los que se permiten claramente las relaciones sexuales con niñas de tres años de edad.
“Si un hombre comete sodomía con un niño menor de nueve años, no son culpables de sodomía.”
“A los judíos les ordena la ley rabínica tener el acto sexual solamente en la oscuridad.”  
“Un varón judío debe dar gracias a Elohim por no haberlo hecho mujer o gentil.” (Esto nos recuerda la historia que contó Yeshúa
 “A los judíos les ordena la ley rabínica tener el acto sexual solamente en la oscuridad.”
“Los judíos son llamados humanos de condición, pero los no judíos no son humanos. Ellos son bestias.”
 “El no judío es una basura; un excremento”.
“Todos los niños gentiles son animales”
“Si un judío tiene un sirviente o criado no judío que muere, no se le debe dar el pésame al judío, sino que debe decírsele: ‘Dios reemplazará tu pérdida como si uno de tus bueyes o asnos hubiese muerto”.
“Jehová creó al no judío en forma humana para que el judío no sea servido por bestias. Por lo tanto, el no judío es un animal en forma humana, condenado a servir al judío de día y de noche”