04 septiembre 2015

OCULTAS REALIDADES


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                             02/09/2015
El desborde impetuoso de aguas contenidas por falsas murallas, débiles diques despiertan los sentidos topológicos,  y los sujetos pierden la noción del espacio propio y ajeno; de la legalidad, legitimidad y todo lo que al ser lo caracteriza, especialmente: su pertenencia del lugar. La cotidianidad se altera, de pronto la noche se tragó la luz del día, y el horizonte se oscureció frente a nuestros ojos. Las condiciones de desamparo, precariedad, marginalidad, ilegalidad son asimiladas sin modificar en absoluto la particularidad de cada persona. Esta tragedia es el producto de vivir en el borde de los abismos. Las Naciones están separadas virtualmente, pero esas líneas imaginarias, son precipicios objetivos que de repente nos diferencian, nos acercan pero cuando nos separan son trampas mortales y campos de batalla. En Medio Oriente, en África sucede diariamente; ahora en Hispanoamérica; sin contar las traicioneras aguas del Rio Grande y su muralla de hierro y muerte que separan México y Estados Unidos. Y los otros muros que diariamente se levantan entre países, todos llevan el mismo signo: tragedia humana.
La frontera caliente de Venezuela y Colombia, hoy nos devela con crudeza la realidad de cada País. En cada uno existe una visión diferente de su propia historia y opuesta del modelo social, político y económico que guie su  futuro.
Venezuela está empeñada en revisar su historia, reconstruir sus glorias, reivindicar sus héroes y construir una Nación moderna y socialmente incluyente. Tarea descomunal y titánica, porque ello obliga a demoler lo caduco y echar a los basurales el pasado obsceno y a sus lugartenientes. Pero también es razón suficiente para plagarse de enemigos internos y externos. Actualmente, si existiera alguna Nación infame y gobiernos atrabiliarios, no tendrían  los detractores que tiene el Gobierno de Venezuela. Se ha constituido un complot hemisférico contra el Presidente Maduro, y a todos los gobiernos que se le parezcan en la región; que las inequidades  e injusticias de otros Estados en Latino América son patio de recreo y verbena báquica, comparándolos con el Proyecto Bolivariano tiránico, despótico, antidemocrático y un infinito etc.

Las debilidades e ingenuidades de Venezuela, por mucho tiempo, rompieron los diques económicos, exacción alimentaria, tráfico ilegal de combustibles, sicariato, paramilitares, criminales de alto bajo rango y hasta intentos de magnicidio; todo diseñado y armado en Colombia como cabeza de playa para futuras acciones militares, en alianzas estratégicas, financieras, logísticas y mediáticas de Europa y Estados Unidos. La presencia de Colombia en este proceso desestabilizador lo desenmascara e irremediablemente aflora como la grasa sobre la superficie del agua, la triste y secular historia de ese Estado Fallido o Narco-Estado como se desee llamarlo. Sin embargo los patriarcas contemporáneos de ese País: Gaviria, Pastrana, Uribe y una extensa pléyade de plutócratas y oligarcas transforman sus rostros gesticulando improperios y casi maldiciendo la hitlerianna tiranía de  Venezuela contra los pobres colombianos, victimas ahora de la injusticia al ser expulsados del País donde no debían estar; y fueron echados de sus casitas, separados de sus hijitos, destruidas sus cositas, y lanzados al incierto mundo de donde provenían. Las burguesías piensan y actúan lo mismo en Ecuador, Colombia o Perú: a la pobreza la simplifican y hasta la sublimizan en su afán demagogo y protagónico con diminutivos, y una hipócrita solidaridad para expresar compasión y pena; a la vez rabia y patriotismo. Retiradas las cámaras y micrófonos vuelven con ademan cínico al disfrute de sus incesantes placeres.
El escritor y poeta colombiano Willam Ospina en 217 páginas, PA QUE SE ACABE LA VAINA de fina tesitura literaria, relata la historia de su País desde que intenta constituirse en Estado-nación, aspiración, que hasta hoy no ha logrado. La estructura feudal como enseña del establecimiento con la que los españoles llegaron a este continente se mantuvo intacta hasta la mitad del siglo pasado. La casta oligárquica en el poder, la Iglesia y las bayonetas fueron y son el factótum; los negros, los indios y los mestizos son el relleno de una nación en ciernes.
 La aparente rivalidad ideológica entre liberales y conservadores fue el leitmotiv de odios, guerras sin enemigos declarados y tampoco sin vencedores ni vencidos que perduraron hasta que el combustible de sus guerras se terminó y Colombia se apagó el 9 de abril de 1948, con el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán. Renació la violencia, se ramificó como el árbol del mal: bandolerismo, rencores insalvables, crimen abominable, narcotráfico, paramilitarismo, guerrillas y una plétora de infames formas de convivencia; contagiando a los países vecinos –Venezuela, Ecuador, Panamá y otros- expulsando de sus fronteras a gente de toda ralea, también personas buenas que si las hay, y creo que son la mayoría. Desde ahí, todo se derrumbó, hasta el día de hoy que busca la paz sin conocerse que clase de paz. Porque en los doscientos años de vida de ese País, de noche no se matan porque duermen; pero se despiertan al amanecer con los truenos del plomo.
El lenguaje también fue instrumento de los apestados que el poder no los admitía y rechazaba; sin embargo José María Vargas Vila tenía que ser leído bajo las sabanas, según W. Ospina. Colombia era capaz de apreciar los libros pero no de ayudar a escribirlos. Un artista estaba abandonado a su serte, y lo mas probable es que no se abriera camino, porque lo devoraba la lucha contra la adversidad; lo que apagó el genio de muchas inteligencias y los demás debían buscar un lugar en el mundo para luchar contra sus fantasmas escribiendo los sueños de su tierra perdida. Todos, absolutamente todos los escritores, escribieron sus obras fuera de Colombia. México fue refugio de los más brillantes hijos: Vargas Vila,  Barba Jacob, Germán Pardo García, Álvaro Mutis, Gabriel García Márquez y Fernando Vallejo. Colombia empezó a soportar y hacer posible una vida literaria solo a partir del momento en el que el gran Gabo obtuvo el Premio Nobel de Literatura.  
 En la siguiente sinopsis de W. Ospina nos ubica en la línea del tiempo. “ Es importante saber que el liberalismo fue perdiendo su proyecto histórico desde finales del siglo XIX, para que entendamos de que manera los dirigentes que oficialmente se llamaron liberales desde entonces siempre negaron sus principios en algún momento decisivo de la historia: renunciaron a la reforma agraria que ellos mismos habían propuesto en 1930, dejaron la riqueza en manos de la petroleras norteamericanas, e impidieron el triunfo de Gaitán en las elecciones de 1946, se negaron a acompañar a las muchedumbres rebeldes en 1948, renunciaron a la contiende lectoral en 1950 cuando solo participar podía salvar al país de la violencia, patrocinaron la violencia de los años cincuenta y más tarde abandonaron a los humildes campesinos a los que habían armado, celebraron con  los conservadores un pacto antidemocrático en 1958 para repartirse el poder por dieciséis años, renunciaron al deber de llevar por fin a Colombia al democracia y a la pluralidad de partidos en 1974 –cuando debía terminar l Frente Nacional-,desmontaron a partir del año 1990 las pocas instituciones que habían demostrado funcionar para le república bipartidista, ahondaron el viejo habito de entregarle la economía del país sin protección y sin escrúpulos al mercado mundial, y se fueron convirtiendo en un pequeño partido de delfines que viven de la fama de sus padres y de sus tíos, contabilistas de votos y repartidores de presupuestos, privado ya de toda filosofía y alejado de toda grandeza.”
 El Ecuador casi es un espejo. Sin embargo Ospina rescata y valora en alto grado la lucha revolucionaria y laica de Eloy Alfaro que Colombia nunca tuvo. Por eso su abyecto pasado atado a la sotana y a sables manejado por castas atrincheradas en sus feudos rodeados de riquezas y poder que niegan la inclusión de la masa en la constitución de una verdadera nación. Eh ahí, la razón de las guerras infinitas que Colombia ha vivido y vive aún. Reproducirse,  sobrevivir en ese mundo de  violencia es una virtud y una maldición -valor y tragedia-.
Las castas en el poder de Colombia se asemejan a los sultanatos, califatos o jalifatos turco-árabes, siempre dispuestos a someter sus designios y protección de sus intereses y testas coronadas a las fuerzas militares y prácticas políticas de los Estados Unidos. Sin resistir, ni enfrentar la ignominia entregaron al País del Norte un territorio, en el que construyeron una vía de agua, y al que llamaron Panamá. Hoy, igualmente rinden su soberanía a siete bases militares norteamericanas; y con la misma impudicia y fines: asegurar su destino incierto, Colombia se infiltra en la estructura guerrerista global: la OTAN.
Lo que más tarde se perfecciona y humilla a su pueblo, es la dedicación con todo el ahínco a camuflar el poder tras las más abyectas aberraciones del crimen político y corrupción; en Colombia no hay persona, o miembro familiar, instituciones públicas y privadas, organizaciones sociales -en fin el Estado mismo- que no esté involucrado en  delitos de cualquier índole. COLOMBIA ES UN ESTADO NARCO-PARAMILITAR. Aunque  hombres de negocios se muevan incesantemente  por los Lobbies financieros, o enormes salas de espera de los aeropuertos del mundo mostrando sus escarapeles de emprendedores globales con portafolios de poderosas riquezas.
El affaire de la frontera y expulsión de unos cientos, de los cinco y más millones que viven en Venezuela, desenmascara la falsedad que históricamente Colombia ha transitado desde que Simón Bolívar la prohijó junto a otras  naciones. Las protestas por la decisión soberana y legítima de Venezuela, aunque tarde, los fascistas y la vocería mediática aúllan y ladran como perros, para ensordecer al pueblo y continuar en su eterno carnaval. Así mismo, son muy útiles esos ladridos, porque la jauría hemisférica está al acecho de la caída de esa y otras presas. 



30 julio 2015

DE LA CRISIS MORAL AL ABISMO


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                   29/07/2015
En el devenir de una década se ha constituido una no despreciable coalición de fuerzas nacionales e internacionales, con un indeclinable afán reaccionario y cuasi-fascista en América Latina. Poseen claros objetivos y misiones: recuperar los poderes  que dinámicas insurgentes se tomaron la dirección de los Gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia Brasil, Argentina, Nicaragua y recientemente, El Salvador. Para todas esas naciones existe una hoja de ruta desestabilizadora y una geográfica distribución de las tareas que deben cumplir las oligarquías locales, cortejadas por un sequito de políticos tránsfugas, la izquierda habitante del pantano, indígenas descalificadas, caso Ecuador, y una variopinta clase media saturada de odio, rencor e ignara.  Ver el Blog, http://vichevargas.blogspot.com/. Este conjunto de fuerzas políticas locales, viven diariamente al conjuro de la agenda que los think tank de Washington tienen diseñada para deshacerse de estos gobiernos que no le son obsecuentes en las acciones imperiales del “destino manifiesto”. Como si lo son otras Naciones del Continente, cuyos pueblos mayoritariamente son los “condenados de la tierra” de F. Fanon: México, Colombia, toda Centro América etc.; pero sus portafolios de negocios,  banca y macroeconomía están en el primer mundo.
Ya se ha debatido sobre los caminos que han elegido los alucinados opositores para recuperar el pantanal que dejaron, la hegemonía regional del amo imperial, las migajas que recogían del suelo la izquierda delirante y los dirigentes indígenas. Las opciones son: el GOLPE, el más seguro, el más rápido, pero el más tortuoso; las elecciones, igualmente plagadas de incertidumbres sin garantía de ninguna especie; no tienen una figura presentable que medianamente emule sus raíces y acerbo, a las del futuro candidato Rafael Correa. El azar es una carta no recomendable en este juego de tronos. Ellos, y el imperio no están dispuestos a esperar. Ver el Blog, http://vichevargas.blogspot.com/
Las dos vías que disponen en el diseño, están repletas de abismos, peligros, contradicciones, sin descartar teñir las calles de sangre. Pero lo más patético que atraviesan los opositores, es que con ese conjunto de carcamales políticos que están constituidos, es imposible la estructuración de un Plan coherente y creíble que supere lo hasta aquí conseguido en estos los últimos años. En Venezuela desde el primer día que Chávez se sentó en Miraflores, desde aquel momento no han cesado las conspiraciones más refinadas, académicas, militares, garimberas, terroristas, asesinas y más. Y no han podido recuperar el poder que lo convirtieron en botín las oligarquías.
La oposición política en Ecuador es una facción de energúmenos que nada tienen que proponer, que han fracasado históricamente, que riela cada cual su propio destino sin ningún horizonte por delante. Recuerdan que tuvieron u ayer, pero no recuerdan la materia que estaba constituido ese pasado. Sin embargo el alcalde de Guayaquil, en su propia marcha con euforia desbordante expresó aquel día, que: “Correa existió hasta hoy, porque mañana hemos recuperado el pasado de libertad, democracia y progreso”. La lectura es que, con la manifestación callejera había conseguido despojar a Correa del poder; que luego habrá un mañana como el de ayer: maravilloso. ¡Oh, que tamaña ofensa a la más tupida inteligencia! ¡Cómo, estos escombros morales reivindican el ayer como cima de gloria y laureles! Y no como “SIMA MORAL”, lo que verdaderamente fueron: “DELINCUENTES Y LADRONES”.
En el País han transcurrido nueve años de relativa armonía, lenta recuperación de la autoestima ciudadana, de pisar fuerte en un exigente horizonte que pone las esperanzas al alance de los sueños; de bregar en la institucionalización de un Estado cuyos harapos los “rebeldes”, los “dignos”, los libertos” de hoy, ayer con esos se vestían de luchadores y patriotas. Es innegable que el Gobierno de hoy, en el Ecuador, no ha habido en los anales de la posmodernidad. El político banquero cuando le convenía en su discurso proclamaba que existe un Proyecto Político en el País que lo ejecuta el Gobierno actual, y que él, lo impulsará más allá de lo imaginable.
Pero, los enemigos liderados por la plutocracia y por residuos lumpescos de la partidocracia, descubrieron las grietas que ciertos protagonistas del Gobierno presentan en el ejercicio de sus funciones. Especialmente inocultables las negras grietas morales que están haciendo crujir el andamiaje del poder político. En el reino del caos, la corrupción contamina toda  emoción y sentimiento, cunde el desaliento, destruye la autoestima, flagela cualquier esperanza. Ese inframundo moral ya los vivimos con los que hoy quieren liberarnos, pero claro, ellos conocen las entrañas del Hades por eso lo denuestan. En Alianza País  existen visibles puntos negros que la sociedad los visibiliza pero nada ni nadie pueden desmancharlos, sino el propio Gobierno. No resulta muy convincente la sugerencia del Presidente que no hay corrupción; y que si la hay que presenten las denuncias y sus pruebas. Los órganos de Control, de Inteligencia están dentro del Gobierno, no exija que desde afuera realicen ese trabajo; porque desde afuera tiene tufo de revancha, envidia, menos de transparencia; pero desde adentro resulta cristalino, oportuno y ejemplarizador. El gobierno en su conjunto debe ser el garante que el oprobio de ayer nunca más volverá. En consecuencia que las grietas que ponen en peligro la estabilidad del régimen deben ser selladas de inmediato y para siempre y a los delincuentes escarmentarlos.  Es urgente e imprescindible una catarsis social y ciudadana de transparencia y honestidad, recordad que es el activo y patrimonio más valioso que este Gobierno ha mostrado al  mundo.  No está en duda los inteligentes  y saludables cuadros morales que acompañan al Presidente, tampoco son suficientes esas virtudes; se requieren un alto nivel doctrinario, ideológico y por supuesto político. Porque ahí está la diferencia, establecer lo axiológico y teleológico entre el neoliberalismo rapaz del mercado y el dinero; y el ejercicio del poder social y ciudadano.
Es preciso recordar que gran número de “patriotas cooperantes” en el gobierno actual migraron de Sodoma y Gomorra –Social Cristianos, Bucaramistas, Izquierda  Democrática, lo otros Cristianos, Avanza (estos “patriotas” son un viejo paradigma del tránsfuga sin escrúpulos), Suma y resta, Etc- abortos de la partidocracia. Ellos navegan en embarcaciones propias de sus contratistas y proveedores que conocen todos los procelosos mares de la contratación pública.


03 julio 2015

ELECCIONES NO, GOLPE SI


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                              02-07-2015
En la modernidad no existen muchas formas de acceder al poder político de una Nación. Heredado, es una manifestación monárquica. Las elecciones son usualmente una incompleta e inconclusa expresión ciudadana. Y, el golpe cruento o incruento, la población se levanta, protesta, se toma las calles y plazas y un grupo militar sacramenta la expulsión del mandatario del poder. También existe la modalidad del “putsch” militar, de poco uso en los tiempos actuales; es la acción coordinada de las oligarquías, la Embajada de Estados Unidos y los militares de alto rango. Fuera Presidente.
En Ecuador  la gran burguesía y una variopinta cofradía de politicastros se han propuesto cambiar Presidente. Para el efecto han diseñado la agenda, estrategias, tácticas, alianzas internas y externas, un cronograma articulado con otras oligarquías continentales, y claro está, el Departamento de Estado norteamericano como mentor, regulador y epicentro de la conspiración. Los argumentos que esgrimen para tales fines, son sentimientos tallados en el odio, rencor y la imperdonable lisura de Rafael Correa de eternizarse en el poder. Tales emociones y sentimientos los han convertido en mascaron de proa de sus naves en un mar espesado por la incierta bruma, cargadas de incomparables sufrimientos y su interminable postergación que se ven envueltos.
    Falta de libertad y democracia
    Dictadura y  tiranía eterna
    Populismo de quinta categoría
    Mordazas de hierro a la libre expresión
    Socialismo y comunismo solapado
    Incierto futuro  del dólar
    Entrega servil a China
    Estado macro cefálico. Y, lo más peligroso, aberrante y amenazante:
    Perpetuación de Correa en el poder y la negación a la alternabilidad.

La derecha oligárquica y las otras derechas: indígena, “marxista”, eclesiástica y una extensa clase media que se vuelve carroña y  alimento de los buitres: los  poderes fácticos, especialmente, al más depredador: el mediático, porque éste forma e informa a esta clase; están atrapados, sus existencias no han estado sometidas en el pasado a este angustioso destino. La dialéctica de clase, a la burguesía, jamás le ha sido mezquino el poder y sus encantos. Los indios y los otros, siempre han sido felices en los basurales del poder; hoy aspiran a lo mismo. Maldición de la clase. En el presente han elegido dos caminos para alcanzar sus propósitos: las elecciones como nave fantasma y sus mascarones de proa; y el golpe, como corto camino y eficaz solución: eliminar de una vez al pérfido obstáculo de la felicidad.
 Las elecciones presidenciales del 2017, para ellos no representan nada; existen solo en el calendario. No está en las conciencias, ni en los planes de competir con quien les ha ganado todas, desde el 2006. Aceptan el juego para entretener a los graderíos y organizar sus destacamentos para las verdaderas faenas: el golpe. Las oligarquías han desechado el incierto y escabroso camino de las elecciones, por la única y exclusiva razón: no podrán ganarle la Presidencia a Rafael Correa.
Los personajes contradictores del gobierno son realmente impresentables: Nebot fuera de la parroquia ni en los chongos arrabaleros lo aceptan; Rodas no volverá a encontrar otro poder abandonado; Lasso es el segundo tomo de Alvarito: rico, tonto y crédulo de sus áulicos que lavan su cerebro con la Presidencia; el papel de Páez es de un quinta columna e informante de la Embajada de Estados Unidos, su discurso vacuo, sus incongruencias partidistas y su odio excremental, valida su vulgar vida tránsfuga. De los demás opositores ya se ha hablado en el blog, http://vichevargasg.blogspot.com/  “RETRATOS HABLADOS”.
El golpe es el camino elegido aquí en Ecuador, Venezuela, Bolivia y otros Países que han optado por la conquista de la soberanía, independencia; rompiendo las injustas estructuras de inequidad en la vida de esos pueblos. Para dar el golpe, no se requiere del pueblo más que momentáneamente: el muerto en la calle sale de sus filas, se vuelve pirómano y destruye algún mobiliario urbano. Hasta ahí, su tarea y utilidad. El nuevo gobierno se monta en los hoteles cinco estrellas, en los clubes y en algún cuartel militar, luego togados entran a las casas Presidenciales a retomar sus derechos ancestrales y divinos. Esos rituales se repiten por encima de la miseria de los pueblos y la vergüenza de la inteligencia
El golpe esta marcha, nadie lo duda, sus actores y mentores están identificados adentro y afuera. El miércoles 24 de junio Diosdado Cabello, Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, presentó un video de un Foro que conspiradores internacionales de ese País, Argentina, Brasil, Cuba y otras naciones, reunidos en Miami y auspiciados por organismos yanquis, trataban como abreviar los caminos para recuperar los poderes. Un ecuatoriano de apellido Pacheco advirtió que el viernes de esa semana Correa ya no será Presidente; además desafió a los contertulios a cambiar el lenguaje, el termino sin eufemismos será: “derrocamiento”. Tampoco es coincidencia que el Jueves 25 de este mes en su marcha de protesta, Nebot advirtiera que aquél día el mito Correa se había terminado, y el Ecuador había vuelto a recuperar su libertad y democracia. Es decir habíamos regresado al pasado de sus plácidos paisajes y risueña felicidad. Hoy mientras garrapateo estas líneas una muchedumbre asalariada, intenta tomarse la Plaza Grande y el Palacio Presidencial. Faltan los chasquidos de sables, y el golpe está consumado.
   




21 junio 2015

EL TEATRO “SÁNCHEZ AGUILAR” Y MÁS


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                                         21-06-2015
Por alguna razón asistí a la incorporación de Tecnólogos  Profesionales en el Teatro Sánchez Aguilar, ubicado en un sector residencial de la ciudad de Guayaquil. Esta circunstancia me permitió observar, escuchar y dilucidar, las inextricables relaciones en fenómenos que a veces  escapan al ojo avizor de los contenidos en la interrelación de las cosas y las personas. Describo a continuación los elementos del evento que trato de interpretar.
1.- Era una masiva incorporación de jóvenes que se graduaban en una Academia Particular de la ciudad, en varias especialidades: principalmente Ciencias sociales; sólo una de ellas pertenecía al área de las Tecnologías de la comunicación y la información.
2.-El escenario que por primera vez visitaba, era el Teatro Sánchez Aguilar.
3.-El discurso de orden a cargo de un dirigente gremial de la Cámara de Comercio.
Cada elemento del evento tenía sus propias características. Nada pasó desapercibido para mí, porque al acto le habían dado ribetes de majestuosa solemnidad. Regularmente estas reuniones tienen calor familiar; pero indudablemente debe exigírseles un mínimo marco académico y cultural, que este caso carecía. Y, más bien tenían una alta dosis de alarde; por esa razón, en los sucesos de nuestra curiosidad afloraban un decidido carácter ideológico implícito.
La década de los noventa en adelante el nuevo orden mundial plagó todas las instancias del quehacer humano, con “el último hombre”. Caída la última piedra del Muro de Berlín el mundo requería del nuevo individuo pragmático, que esté preparado para echar andar la máquina global de los negocios, el dinero y el consumo; y que el capitalismo en su quinta esencia, según los pensadores tanques no dejaban posibilidad de otra historia humana (F. Fukuyama,  “El fin de la Historia y el último hombre”); por lo tanto, no habrá otro sistema ni otra forma de vivir. Toda práctica social se construirá en ese modelo; la educación estaba también en la agenda con toda su parafernalia. Formar profesionales exitosos, la excelencia como dogma y ritual, el individualismo como eje de una existencia sin compromiso, con nada ni con nadie. Porque el futuro es solo de él y para él. Así rezan los manuales del “emprendedor”. Se crearon y refundieron centros de estudio de variopinto régimen académico: Universidades, Tecnológicos, Institutos, Corporaciones de Estudio y todo lo que cabría en una garaje para otorgar un Titulo. Había surgido una académica  maternidad en la que nacían diariamente: Banqueros, Administradores, Marketeros, Publicistas, Periodistas, Hoteleros, Cocineros, Relacionistas, Mercaderes, Negociadores, Motivadores, Gerentes y Ejecutivos de toda ralea. El capitalismo posmoderno requería, según sus panegiristas, este ejército de profesionales para salir de la pobreza; y al País inscribirlo en el primer mundo. ¡Cuánto daño causaron al País y a la juventud estas doctrinas del capitalismo neoliberal a los países del sur!. Lo siguen haciendo. Esta farsa la importaron y con esta farsa poblaron las academias. Para unos fue un buen negocio; para otros, frustración. Jamás habrá plazas de trabajo para estas multitudes en una sociedad que no ha salido del sector primario de la economía. En este abanico de carreras académicas fue la Graduación de los jóvenes en el escenario que nos llamó la atención.
La otra extraña percepción que advertí y que conocía por primera vez: fue el edificio del Teatro Sánchez Aguilar. Deseo pensar bien de la Obra y su Complejo Arquitectónico, pero no puedo. Su presencia mediática en la ciudad cuando fue inaugurado, así lo decía: UN TEATRO en la zona residencial de más alta gama de Guayaquil. Ingenuamente imaginé una arquitectura vanguardista. No es obligatorio la ampulosidad del teatro clásico barroco, o el decosntructivismo de Frank Gehry. Pero si, un Teatro  debe convertirse en ícono,  nodo o hito urbano. Nada de aquello. Es un pastiche arquitectónico, con códigos de un lenguaje híbrido: mezclas de arcos carpaneles y de medio punto; envolverlo en molduras de tosca albañilería y montarle triángulos falsos en los frontis, no lo cualifica ni define de neoclásico. La arquitectura vernácula de la ciudad de Guayaquil tiene Obras con más pureza y riqueza semiótica que el Teatro que nos preocupa. A pesar de las dimensiones del terreno, no limitado por ningún otro edificio, la implantación y orientación son pobres. La escalinata de ingreso al edificio, tal vez, es lo mejor logrado. Porque el interior es una frustración y un atentado funcional; las escaleras en rampas cruzadas, inicialmente el usuario no sabe a dónde conducen, parece que lo fuera a una oficina gubernamental. Pero lo más patético del diseño, es que, son una trampa en la circulación para la multitud a la hora de salir de la función; una salida de pánico serán cuellos en los que los asistentes serán estrangulados. Los ingresos a la sala desde el Foyer son mezquinos; y desde ahí nace el  atentado al estrangulamiento en las escaleras. En conclusión el planteamiento del proyecto arquitectónico fue azaroso, parece una propuesta de un grupo de estudiantes para un taller de curso. Regularmente lo burdo de un Obra es la parte económica, aquí se adivina lo contrario. Lo singular que expresa la presencia del Centro Cultural es que había muchos dólares, y debían ser invertidos en algo. Se formó un equipo de capitalistas, constructores y albañiles y echaron  para adelante con la idea de edificar un Teatro.
Para redondear una visión y aclarar nuestra realidad ontológica, el discurso de orden en la ceremonia, fue la ruta que nos señala el tamaño de nuestro País y los anhelos que nos mueven; o por lo menos la clara aculturación que nos sometemos. El representante del Tecnológico, hizo una breve apología al emprendimiento y por supuesto al emprendedor paradigmático que nos iba dar el discurro de fondo del evento. El orador empezó a describir los sueños de emprendedor que durante algunos años fueron el leitmotiv de su existencia. Claro está, su futuro casi estaba escrito, desde su niñez el trabajo comercial en la familia era el principio y fin de las cosas, la constancia, la disciplina moldearon lo que más adelante vendría como recompensa. Durante cuatro años acarició el deseo de conseguir la Franquicia de una firma multinacional de los Estados Unidos. Se le presentaron dificultades, problemas casi irresolutos; pero su constancia no lo abandonaba. Recibió algunos rechazos a sus aspiraciones. Hasta que un día – como en el cine- lo llamaron para calificarlo como serio aspirante a la cumbre que sus sueños lo llevaban. Los considerandos eran varios: importante inversión económica, firma extranjera de rigurosos y extremos requisitos a los aspirantes, el Ecuador era un País que no garantizaba el éxito de la empresa porque su Gobierno es semejante al de Venezuela, mercado inexplorado para los fines que se aspiraba. Etc etc. Pero llegó el amanecer de un horizonte destellante, el éxito estaba en las goteras de su casa y le tocaba las puertas. La Firma internacional SUBWAY especializada en hacer y vender “sanduches de jamón”,  lo aceptaba como franquiciador del complejo negocio de hacer y vender raciones de comida para gente con hambre y con gustos especiales. Sus investigaciones preliminares daban los resultados esperados: el panadero, hará el pan; el jamonero, producirá el jamón; el lechuguero, sembrará las lechugas, y el tendero le suministrará los saborizantes y colorantes que le darán la categoría gourmet al SANDUCHE. Nuestro emprendedor con la franquicia bajo el brazo salió a vender por el  Ecuador, no sanduches, sino los derechos exclusivos para hacer sanduches. Afirmó que está cerca de superar a la competencia sanduchera del País. Como colofón a su irrefrenable carrera de éxitos empresariales, el gremio de los negocios lo eligieron Presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil.
Existe una extraña complementariedad en  la ceremonia a la que asistí: El Tecnológico Espíritu Santo que graduaba a los jóvenes, comprobé que tiene mucho espíritu, pero ninguna tecnología.  De eso ya hablamos antes. El Teatro sede de la ceremonia, también  ya se señaló, de su hibrida y pobre arquitectura; y sobre todo su generosa inversión económica. Pero lo singular, fue el discurso del sanduche. Es de anotar que jamás en la exposición mencionó que la única tarea de la franquicia era hacer y vender sanduches; más bien realizó recorridos por el  mundo de  los emprendimientos que los ecuatorianos deben acometer para salir adelante con éxito. Ahora es líder de los comerciantes agremiados, y contribuye al desarrollo del país vendiendo sanduches. Con esa clase empresarial de alcances tan primarios y portavoces de excelencia empresarial, ni en el País de Jauja lograrán que el capitalismo que proclaman, los saque del tercer mundo.


11 junio 2015

APOSTILLAS DE LA INDIFERENCIA AL ODIO


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                                         10-06-2015
El odio que las élites han instalado en el escenario político ecuatoriano en los ocho años del Gobierno del Presidente Rafael Correa, es superior al que se vivió en tiempos que Febres Cordero ejerció la práctica política. Este personaje encarnaba el papel de mayoral, capataz -o como quiera calificarlo- del poder económico. Y asumió el poder total; con acierto se  le otorgó el remoquete de “Dueño del País”. El odio adquirió dimensión patológica, persecutora de cualquier asomo de comunismo o comunista; la pasión personal estaba presente en lo público o privado: su resentimiento con su compadre, el militar Vargas Pazzos, llevó al país al filo del desastre militar y político.
Hoy los mismos grupos oligárquicos, aupados por las Agencias estadounidenses, están reverdeciendo aquellos sentimientos de odio y rencor que son fácilmente contagiados a los sectores medios y bajos de la sociedad.
Para catequizar sus pasiones, la derecha recurre a cualquier medio y cualquier agente: la prensa, la iglesia, la izquierda peregrina, los indo-mestizos, los neocon yanquis…; en consecuencia sus campañas son apabullantes en la crítica o descalificación de todo Proyecto, político, económico o social. Está descontado que el Gobierno permanentemente estará proponiendo reformas y cambios en el proceso de modernización del Estado, que se ha empeñado; consecuentemente, habrán eternas causas y justificaciones para que aparezcan a millares redentores de los pobres. ¡Y qué apóstoles! ¿Por qué será, que a los pobres siempre les salen misioneros que son más pobres? Porque moralmente: son miserables.
Las razones actuales que esgrimen el lumpen político del apocalíptico desastre que nos destruirá: son los Impuestos a la Herencia y a la Plusvalía. El manejo burdo, falaz y clasista que hacen con arrogancia para transfigurarse en el otro y supuestamente defenderlo, es  la simplificación de los pobres: “su terrenito”, “su casita”, “su negocito”, “sus cositas”; todo eso que les ha costado adquirir en largos años de su vida, será mañana “usurpado por el Señor Gobierno”. No mencionan jamás su verdadero mundo de poder patrimonial y económico: las Acciones, las Empresas, la Cuentas bancarias, las offshore aquí y allá, los Fideicomisos, los Holdings, las Mansiones, las Dinastías, los lavados de sus activos y narco dólares etc. Etc. Parangonando con las concentraciones religiosas, a estas las componen solo la masa, la gleba, la chusma, por eso  buscan a “diosito”, a la “virgencita”, al “santito”; jamás se nota la presencia de una distinguida dama, o, de un apuesto caballero. Ellos tienen otras vías directas para comunicarse con dios y llegar a él.
El mensaje cargado de repulsión, aversión provocan disgusto e incertidumbre son los elementos subyacentes del miedo, lo que vuelve al sujeto juguete del perverso y de la perversidad. La salida de este inframundo es el odio.
Las oligarquías cuando pretenden hacer prevalecer sus modelos de Estado, de sociedad, economía; siempre remiten su imaginario a EE. UU., o, a Europa. Pero no especifican porqué, son sus ejemplos. Está claro que jamás los estudiaron, ni los comprendieron; además el Norte imponía sus políticas para conservar sus intereses, y  a estos les gusta someterse. Pero estos burguesitos han tenido antepasados o ellos mismos vivieron, o tienen patrimonios en esas geografías. Por eso, ese apego irrefrenable al esplendor del American way of life. Resulta inexplicable que no conozcan las estrategias y políticas, de como esas naciones llegaron a tal nivel de desarrollo y bienestar. El New Deal (nuevo trato) diseñado en la peor crisis económica y social de los EE. UU., fue el inicio del arranque hacia un nuevo horizonte de progreso de esa nación. Hasta que el neoliberalismo de F. von Hayek y Milton Friedman, se tragaran el Estado de Bienestar; y pasaran a la otra etapa del “sálvese quien pueda”. Lo mismo puede decirse de Suecia, Japón y Europa que viven al borde del cataclismo capitalista.
El merito del Gobierno actual es la cosmovisión del fenómeno global de la sociedad ecuatoriana imbricada en el contexto global. Rescatar el papel del Estado regulador y promotor del bienestar del pueblo. En consecuencia dejar lejos el vergonzoso pasado y acercarnos al primer mundo es una utopía,  de la que Eduardo Galeano nos enseñaba: que sirve para caminar; y que si la merecemos.

La inquina que los políticos lumpen imprimen a todo acto de gestión del gobierno, son una grosera burla a la inteligencia de la gente.

06 junio 2015

DE LA INDIFERENCIA AL ODIO


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                             Junio, 5 de 2015
América Latina vive un fenómeno espectral de emociones, sentimientos y pasiones colectivas, producto de políticas diversas y divergentes que han surgido en los últimos quince años en algunos Países que se han propuesto el rescate de su independencia, soberanía, y la aplicación de políticas inclusivas. Ecuador, Venezuela, Bolivia y Argentina están en el ojo del huracán; cuyos futuros se juegan en la consolidación de de la multipolaridad de la política y la economía mundial. O, si quiere, en la neutralización de  la hegemonía imperial del Norte.  
La característica fundamental que se esgrime en los sectores tradicionales: plutocracia, oligarquías, y hasta la clase media; además de las influencias y descalificaciones que provienen del Departamento de Estado de los Estados Unidos hacia estos Países, es que, desde el poder de esos Estados y esos gobiernos se promueve una perniciosa, peligrosa confrontación, y radical división social. Fenómeno que según esos sectores y su vocinglería mediática, en el pasado no existía. De otros Estados callan. Es decir que, históricamente las sociedades de estas naciones se vivía en perfecta armonía; los acuerdos y consensos eran cotidianos rituales políticos, económicos, jurídicos e ideológicos. Los colectivos casi eran perfectamente homogéneos. Falso por todos los poros. Casi categorizan como ciencia el evangelio: “somos iguales a los ojos de dios”.
A guisa de vuelo de pájaro, recorramos brevemente México y Colombia como paradigmas de sociedades irreconciliables y en pugna eterna. Ambas naciones tienen gobiernos como el modelo neoliberal exige: radicales, tradicionalmente oligárquicos, privatizadores de lo público; sedes de la narco-industria y tráfico mundial; y todas las formas de organización criminal;   miembros de número de todos los Tratados de Libre Comercio; sometidos incondicionalmente al imperio –este siempre, precautelador de sus supervivencias- sus puertos de llegada es el primer mundo, según sus diseñadores. México ha expulsado e incluidos los que nacieron en  Estados Unidos más de 33 millones, de chingones; Tiene una pobreza del 60% -de 110 millones de habitantes-; carece de todo asomo de soberanía; su estratificación social es histórica, las nuevas narco-elites y el crimen marginal acopian, también, grandes fortunas; otros arman la mochila y se marchan al Norte; y los que sobreviven de las migajas que arrojan las elites rezan y se mortifican frente la “Virgencita de Guadalupe”. Este coctel socio económico, antropológico y político no produce, hasta ahora, ninguna alteración, modificación en el establishment mexicano, El sistema se considera estable, armónico; casi rezan unanimente la consigna mosquetera: “uno para todos y todos para uno”. Farsantes. Pocas sociedades en este hemisferio, tienen una estratificación tan segmentada en una perfecta geometría piramidal: cuya inmensa masa humana desclasada  sostiene en la cúspide una selecta narco-elite, en la que consta una larga lista de personas mil millonarias, entre las que destaca, el más rico del planeta. Y sobre ella –la pirámide- el ojo avizor del imperio.
Existe un interrogante que no ha podido ser contestado ni comprendido por múltiples pensadores, sociólogos, politólogos… ¿Cómo es posible que una Nación tan desigual, inequitativa, corrupta y un Estado fallido, nada suceda?
De Colombia, deberá decirse lo mismo de México. Son Países paradigmáticos, gemelos en su trayectoria desde la mitad del siglo pasado. Nada, absolutamente nada, es diferente en el razonamiento que aquí nos preocupa. La diferencia es geográfica, el uno esta a los “pies” – literal- del imperio; y el otro ligeramente distante, pero igual postrada su soberanía. Tal vez una pequeña diferencia: en Colombia se dan plomo día y noche más de cincuenta años; en México lo hacen en la sombra evitando el control del vigilante del Norte; otra puede ser, es que, Colombia es el principal exportador en occidente de drogas, paramilitares y criminales de toda ralea; es el País que más desplazados de ciudadanos, tiene en el mundo. Es patética y reveladora la obra del colombiano William Ospina: “PA QUE SE ACABE LA VAINA”. La recomiendo, es grata su lectura y didáctica la historia de su Patria. Los tiros que en México y Colombia se dan por mil razones cotidianamente, permiten aflorar emociones, que enfadadas almas las tienen refundidas.
Ecuador transita nuevos senderos no percibidos ni vividos por algunas generaciones pasadas: a.- Recuperación del rol del Estado e inclusión  de lo público. b.- Cosmovisión de la sociedad en el seno de una República. c.- Institucionalización del Estado. d.- Modernización de la gestión y administración del Estado y el Gobierno. e.- Políticas publicas que el neoliberalismo las niega: salud, educación, participación etc.
Sintetizando, nadie niega, ni adentro ni en el extranjero que en Ecuador existe un Proyecto social, económico, político, independiente -en todo lo que pueda entenderse este concepto en la globalización: la interdependencia- hasta aquí ejecutado en ocho años, con alentadoras perspectivas. Nadie con equilibrio mental puede asegurar que vivimos una  luna de miel con el neoliberalismo, como no se puede afirmar, que vamos rumbo al socialismo. Es la modernización tecnocrática con soberanía del Estado. Nada más. Pero eso otorga esperanzas y dignidad a la sociedad; y rechaza el pasado oprobioso que avergonzaba.
La perversa y radical división social del País que el Gobierno del Presidente Correa ha provocado, según sus detractores, es una clara expresión de la lucha de clases que la plutocracia promueven con toda su parafernalia mediática, religiosa e imperial, ante la incertidumbre de una recuperación del poder y la canasta de privilegios que éste les otorgaba. Extrañan las dictaduras militares, los gobiernos mediocres y lacayos, y sobre todo los corruptos, porque con ellos sus vidas eran más sabrosas.
No pretendo hacer apología del Gobierno actual; éste, también arrastra “trazas” y “afrechos” en contenido y forma de los anteriores; sobre todo parte del equipo de gobierno. Pero, hay que reconocer, existe un semblante de sincera transparencia y propósitos de alejarse lo más distante posible del vergonzoso pasado. Al fin, el presente no es producto del Big Bang cósmico, también este requirió miles de millones de años para que nuestros sentidos lo testimonien; entonces hoy, es  apenas  el amanecer con radiante sol de una noche de orgía perpetua económica y  política.
 Pero apareció un fenómeno extraño en la sociedad ecuatoriana, poco instruida, huérfana de educación y cultura política, nacida y crecida en el síndrome colectivo del “¡que chucha!”. Hoy, un sector de la clase media y profesional tiene infectada su alma de emociones, sentimientos y pasiones desbordadas, que se precipitan en sombríos odios. Es comprensible ese oscuro mundo en la gran plutocracia, su postura ideológica no compagina con nada que no sea su visión reaccionaria del mundo, por lo arriba señalado. En Venezuela las élites, no ven otro camino que el asesinato, para saciar sus pasiones de odio y desprecio al gobierno de Hugo Chávez y ahora  al Presidente Maduro. Fijaos, no es que requieren el poder para crear otra Venezuela moderna y equitativa. No, porque sus oligarquías gobernaron doscientos años en una sanguinaria e interminable postración moral. La respuesta es que, los que han llegado al poder no son dignos ni merecedores de tantas majestades: son chusma despreciable. La clase media y profesional que acumulan odio y rencor contra el Presidente Correa, carece de cualquier carácter ideológico-doctrinario o de clase; el poder no está en sus propósitos de vida, el factor determinante es la escasa cultura política; poseen una conciencia esquemática de los modelos políticos y los gobiernos: odiaban a Febres Cordero a Borja; ahora lo hacen con Correa. Son productos mediáticos desechables, grandes devoradores de la prensa, -escrita, radial, televisada y radio bemba- solo con, y en ella,   se forman e informan.
Otros sectores que también apelan al odio y rencor; son los que, en los procesos de reconfiguración del Estado y del Gobierno no salieron beneficiados, y más bien perdieron canonjías o simplemente quedaron fuera; también los hay, aquellos que sobreviven con sus egos maltrechos. Claro, en el juego de intereses personales, es normal, son heridas que no sanan. La repuesta es odiar a alguien, porque alguien debe tener la culpa de mi soledad. Así deben pensar.

En el mundo marginal, determinados dirigentes indígenas, afro descendientes y otros, se han dejado contagiar de las pasiones oligárquicas, y siembran odio en sus comunidades manipulando la verdad, recurriendo a la mentira y a la falsedad.

28 mayo 2015

LA EDAD MEDIA ESTA CERCA


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                                Mayo, 21 de 2015
El derrumbe del Imperio Romano tiene múltiples relatos e infinitas interpretaciones. Existe, solo una: desapareció. El poder imperial no está más, pero la espléndida superestructura del sistema, pervive para siempre. Después de Alejandro Magno que llegó hasta los confines de la tierra, solo Roma lo repitió. Y esa es la clave de los imperios; se vuelven el centro del universo; mega estrellas que primero  irradian con su luz y queman con su fuego a los pueblos que subyugan; luego los atrae gravitacionalmente estrellándolos en sus glorias, en sus fastos, en sus sueños de eternidad. Roma eterna. Terminan devorados por sus propios vasallos. El centro del imperio, Roma, ha sido objetivo militar, político y botín de los pueblos a los que sometió desde Teodorico, en intermitentes campañas de los Ostrogodos, Visigodos, Longobardos, Francos, Moros, Normandos, Germanos, Húngaros y Vikingos. Los chinos y los japoneses lo están haciendo ahora, con el libre mercado. Los depredadores bárbaros, cual buitres devoraban lo poco que quedaba de una civilización que se consumía en su propia inmensidad; la contradicción dialéctica apagaba la luz, el desarrollo, progreso, se eclipsaba y oscurecía la vida de un continente en una prolongada y tortuosa noche. “La religión como la luciérnaga, necesitan la oscuridad para brillar”.
 Había llegado la Edad Media. Mientras pasados Imperios brillantes tenían muchos dioses, con ellos convivían, los permutaban y los refundían en otras divinidades; nunca fueron utilizados como armas de conquista. El Olimpo morada de todos los dioses, se transmutó en cielo, paraíso de un solo Dios. De pronto llegó la sombra del progreso encarnada en una sola divinidad. Y aparecieron otros pueblos con su propio y único  Dios: los cristianos, islámicos y judíos. Con esa entelequia se propusieron crear nuevos imperios, nuevas civilizaciones. La violencia, las guerras religiosas, la evangelización entraba en juego para imponer sus deidades. No ha terminado aún la jornada, todavía existen mundos impíos –su Dios no es verdadero, no conocen, la democracia y un sartal de valores que no tienen, es el argumento de la justicia infinita- a ellos se está llegando con todo el poderío militar para transformarlos.
Oriana Fallaci, escritora italiana ya fallecida, advierte en su obra “La Fuerza de la Razón”, sin disquisiciones teológicas, la desaparición del cristianismo como herencia y valor cultural de occidente. Su temor, es la amenaza principal y tal vez única, el avance del islam en Europa; independiente de otras sectas cada vez más exóticas y audaces, derivadas de los mismos troncos: el Dios verdadero, la salvación eterna y otras monsergas que compiten  en irracionalidades, las religiones. Samuel Huntington también juega con ese leitmotiv, “El Choque de Civilizaciones”, reduciendo el tema de la penetración de culturas periféricas  a  naciones más desarrolladas. Occidente es la Meca invertida, no para orar, sino para sobrevivir. El tema central “Del Choque…” es la religión, concretamente, el Islam. Los demás factores sociológicos tienen poca importancia en su obra. Encubre en esa fachada catedralicia el carácter imperial de los Estados Unidos y con ello justifica la política expansionista,  depredadora, agresiva y hegemónica; especialmente en la región más compleja en sus formas de gobierno; rica en recursos energéticos, y ser a la vez  ruta de la seda, cuya meta es precisamente China.
No propongo un debate teológico, religioso o catequístico; suficientes razones intelectuales tengo para despreciar el deísmo como razón existencial. Es la indignación que provoca la utilización perversa del recurso más irracional: la religión, que  la especie humana manipula, con fines políticos de dominación. Para poner sobre la mesa lo antes expresado leamos lo que dice Arthur Schopenhaeur  (1788-1860): “Si pudiese asegurarse de otro modo la vida eterna al hombre, al punto se enfriaría su ardiente celo por sus dioses, y hasta cedería el sitio a una indiferencia casi absoluta en cuanto se le demostrase de un modo evidente la imposibilidad de una vida futura…Por eso los sistemas materialistas o los sistemas escépticos del todo nunca ejercerán una influencia general o duradera… Verdad es que, si estuviésemos de humor satírico, pudiera añadirse que esa necesidad es modesta, pues se contenta con poca cosa. Fabulas burdas, cuentos insulsos, y a menudo no hace falta nada más. Grábense temprano en el espíritu del hombre, y esas fabulas y leyendas llegan a ser explicaciones suficientes de su existencia y puntales de su moralidad. Pensad en el Corán –lo mismo haced con la Biblia-. Ese libraco ha bastado para fundar una religión que, difundida por el mundo, satisface la necesidad metafísica de millones de hombres desde hace mil doscientos años  -y van más- . Sirve de fundamento moral, les inspira un gran desprecio de la muerte y entusiasmo para guerras sangrientas y vastas conquistas. En este libro -lo mismo en la Biblia- encontramos la más triste y miserable figura del deísmo. Tal vez haya perdido mucho en las traducciones, pero no he podido descubrir en él ni una  sola idea de gran valor, lo cual prueba que la capacidad metafísica no va a la par de la necesidad metafísica.” Efectivamente, es humanamente estúpido fundamentar la existencia de la civilización en pensamientos etéreos, carentes de la más insignificante racionalidad, característica de las religiones y sus dioses que nos acosan.
Desde esa perspectiva en la posmodernidad, las religiones seguirán existiendo en una ambigua nubosidad de deseos de saber el destino del ser humano, y la manipulación como herramienta eficaz de alienación. Cierto, no es la razón única arma para la conquista planetaria que dispone el imperio; tiene  otras: la zanahoria y el garrote.
La trashumancia  es histórica, buscar lugares para el pastoreo; los grupos humanos emigran a espacios donde haya comida y abrigo, también. La emigración es la plaga del siglo XXI para  los países de Norte: Europa y Estados Unidos. Según la Fallaci  el continente europeo está siendo tragado por los musulmanes; le llegan del Este y del Sur. Del Sur arriba la más negra fatalidad y muchedumbre, no pueden mimetizarse. Su procedencia, ancestros y su negra piel crean prejuicios y resistencia racial. El inmigrante musulmán no entra a Europa envuelto en su indumentaria, tampoco se inclina a determinada hora para la oración rutinaria. Todo lo hace cuando se integra a la comunidad filial, donde sus predecesores ya se han adaptado en el nuevo  País. Aquí empieza la lucha por la identidad cultural y la aceptación, la tolerancia al rechazo de los otros, y la puesta en práctica de sus creencias. Las relaciones tensas y hasta guerreras entre los Países de la región árabe, las inequidades  provocadas por las estructuras jerárquicas de poder y economías extractivas, la utilización de esas naciones por el imperio en guerras sin futuro; expulsan a sus habitantes a otros continentes. A su vez se vuelven punta de lanza de la colonización sistemática que aspiran las élites, especialmente árabes. Bumedien sucesor de Ben Bella, tras un golpe de Estado en Argelia sentenció: “Un día millones de hombres abandonarán el hemisferio Sur para irrumpir en el hemisferio Norte, y no lo harán precisamente como amigos. Porque irrumpirán y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dará la victoria” He ahí, el principio del fin. Turquía fue vetada su ingreso a la Unión Europea por su carácter musulmán, a pesar de haber realizado todos los deberes obligados de una nación occidental. Pasó con buenas calificaciones inclusive en escritura y lectura latina. Pero su pasado, presente y su cada vez más radical islamismo le cerró las puertas. Europa no puede permitirse abrir semejante frontera por donde se filtrarían no menos de veinte millones de musulmanes. La tasa de crecimiento de estos grupos en el continente es de 6.4 %, mientras los “cristianos” es, 1.4 %. Indudable, Europa se ha rendido al Islam, a cambio de petróleo, aceptando ciudadanos de medio Oriente como inmigrantes legales, incluso se ha comprometido a incluir en sus centros educativos la divulgación de la cultura musulmana, como necesidad para conocer el paralelismo con el cristianismo. Con ello viene la implantación de toda la parafernalia semejante: Mezquitas, Centros de Estudio del Corán, normas y reglas de conducta musulmana, etc.
 Los chinos se han esparcido por el mundo desde hace siglos, construyen su China Town en cualquier metrópoli; no exigen más que reconocimiento ciudadano; buscan no ser diferentes de los demás; claro, sus ojos, su estatura y su dejo cantor al hablar los señala inmediatamente como otros. Sus dioses, si los reconocen, y sus prácticas espirituales son para sí. No buscan pregonar, como otras creencias que andan en escuadrones visitando y tocando puertas para enseñar lo que ellos creen.  
La emigración de Latino América hacia Estados Unidos, también objeto de análisis de Huntington, no lleva la impronta del Islamismo europeo, conquistar y dominar, sino plagar el País de emigrantes que no aportan más que información para los demógrafos. Al fin, el Norte y el Sur Latinoamericano están plagados por el mismo síndrome: cristianismo, una y mil formas de expresión religiosa semejante. Estados Unidos es un nido donde empollan, antes y ahora, profetas, misioneros, y santones; cada uno organiza escuadrones de secuaces que siguen sus farsas. Menciono algunos: Joseph Smith, Charles Tazo Russel, los Cristian Scientists. Es larga la lista de estúpida contradicción en la Nación de la ciencia y la tecnología. Además, los creadores de aquellas feligresías religiosas son personajes de alto perfil mediático que terminan aborregando a muchedumbres y por supuesto enriqueciéndose sin límites y sometiendo a sus instintos a las ingenuas mujeres creyentes. De tal modo que a la par que producen hamburguesas, crean sectas de potente atracción piadosa y económica; luego salen expediciones a evangelizar el mundo. Pero existe un fenómeno digno de resaltar en esta disquisición. A los negros los esclavizaron con cadenas metálicas; los liberaron atados a la Biblia; finalmente, ellos mismos volvieron a la servidumbre con el Corán. Maldito destino. El 85 % de los negros en EE. UU., profesan el islam y cada día se suman, desde rutilantes estrellas del deporte, la música o el entremetimiento. Malcom X es la figura más señera en la historia que está por contarse. El concepto WAP que defienden los fundamentalistas, tiene sus razones en la interpretación religiosa de la sociedad: Blanco, Anglo y Protestante. Los negros se apoderan del Corán, como identidad racial para desprenderse de sus esclavizadores. ¿Hasta dónde llegarán los negros y otros grupos en ese juego del islam como parias y terroristas que el sistema les ha asignado? Barak Hussein Obama es un cromosoma negro  de rasgos islámicos en la complejidad de la sociedad norteamericana, la cultura, la política y la ideología en la globalización.
El Nuevo Orden Mundial ha diseñado un modelo de sociedad, en la que el Imperio contemporáneo prevalezca en el tiempo y cubra toda la geografía. Pero sus pensadores se equivocan, o si lo intuyen no lo dicen. En el pasado los imperios reinaban dinastías y pervivían centurias. En la posmodernidad son como sus productos industriales de “obsolescencia programada”. Los Estados Unidos no llegarán a la tercera edad como rector imperial, y no podrán perennizar el destino manifiesto que se atribuyen. Las contradicciones internas que han surgido en sus propias entrañas, como dice Z. Bauman, el falso mundo del dinero y los fastos del consumo, han licuefactado los verdaderos cimientos de la civilización productora, creadora, perdurable, de amor, filial y solidaria.

Cuando terminen de llegar las ultimas oleadas de inmigrante del Sur solo con sus bártulos a la espalda y apoyados en un cayado, el esplendor de la civilización occidental y cristiana habrá terminado en las espesas tinieblas de las catacumbas, si antes, la imbecilidad imperial del destino manifiesto no ha conflagrado el planeta con todos los artilugios genocidas que guardan en los silos de la muerte. Porque con el Corán en la mano, o las estampitas de la Virgen de Guadalupe colgadas del pecho, no se construye  un agujero, ni se produce un mendrugo.