18 junio 2016

EL FUTBOL ECUATORIANO Y LA INTELIGENCIA


Arq. Vicente Vargas Ludeña
La inteligencia es la habilidad para resolver problemas. Todos los individuos normales son capaces de, por lo menos, siete formas cognitivas. Cada inteligencia, se basa, inicialmente, en un potencial biológico que luego se expresa como resultado de la interacción de factores “genéticos y ambientales”.
De las inteligencias múltiples  que al futbolista le corresponde: es la cinético-corporal. Y es, la que nuestros jugadores la poseen, escuálidamente. Físicamente están bien dotados. Intelectualmente, huérfanos. El conocimiento cinético-corporal se considera como apto para la solución de problemas. Esto se ve claramente en las especies animales –la plástica sinuosidad del guepardo en pos de la presa-. Es cierto, que efectuar una secuencia mímica o patear una pelota de fútbol no es como resolver una ecuación matemática. Y, sin embargo, la habilidad para utilizar el propio cuerpo para expresar una emoción (como en la danza), para competir en un juego como en el fútbol, o para crear un nuevo producto; constituye la evidencia de las características cognitivas de uso corporal.
Para ilustrar mencionaremos la escala de las inteligencias múltiples: La inteligencia (inmanencia universal). El talento (destreza). La prodigiosidad (el niño prodigio). La genialidad (el genio). ¿En que categoría de inteligencia cinético-corporal ubicaríamos a Pelé, Maradona o al presente Messi (“la pulga”)?
El futbolista ecuatoriano cuando lleva la pelota, la patea sin destreza ni cálculo. Luego se apura en perseguirla. El objetivo se vuelve la pelota, no la jugada; peor la estrategia. Messi lleva la pelota por delante, casi pegada a sus pies, a centímetros de sus zapatos. Su objetivo es la jugada, los aliados, el esquive, o el arco. La pelota es el instrumento. El gol, es la meta. Eh ahí la diferencia entre perseguir la pelota y perseguir la jugada. Entre patear sin orden ni concierto, y ejecutarlo armoniosamente divertiendose. Entre la grosera rutina y la genial creatividad.
Este texto ilustra fehacientemente lo que aquí sostenemos. Para ser buen futbolista se requiere una desarrollada inteligencia. En el momento en que la pelota abandona la raqueta del tenista que ha efectuado el saque, el cerebro calcula aproximadamente dónde aterrizará y dónde la interceptará la raqueta. Este cálculo incluye la velocidad inicial de la pelota, combinado con los datos de la disminución progresiva de velocidad y el efecto del viento y, después, el rebote de la pelota. Simultáneamente, se dan órdenes a la musculatura: no todos de una vez, sino constantemente, con información refinada y actualizada. Los músculos tienen que cooperar. Los pies se mueven, la raqueta se sitúa detrás, manteniendo un ángulo constante. El contacto tiene lugar en un momento preciso que depende de si la orden consistía en tocar la raya o cruzar la pista, orden que no se emite hasta después de un análisis casi instantáneo del movimiento y de la postura del oponente.
Para devolver un saque normal se dispone de un segundo para hacer todo esto. Tocar la pelota ya resulta notable en sí, y sin embargo no es infrecuente. La verdad es que todo el que habita en un cuerpo humano es dueño de una creación extraordinaria (Gallwey, 1976)

02 junio 2016

VENEZUELA EN SU LABERINTO


Arq. Vicente Vargas Ludeña 
Inicialmente surgió la idea de tratar simultáneamente estos temas: ¡TRUMP ANTISISTEMA! - BRASIL, Y SU ORGÍA PERPETUA - LOS PAPELES DE PANAMÁ Y VENEZUELA EN SU LABERINTO. En el desarrollo del DOSSIER, que es, como se titularía el texto,  la importancia de los temas extendió el análisis, lo que obligó a separarlos para ser colgados en el BLOG, independientemente. Parte de este título también es prestado.                          
 Estos acontecimientos se desarrollan en línea geográfica vertical de norte a sur, en el hemisferio. Son trascendentes en la esfera global de la humanidad. Las vertiginosas narrativas económicas, sociales y políticas modifican rápidamente la aparente y apacible cotidianidad. La interpretación de esos relatos no es de fácil aprehensión porque la esencia de los modelos apenas muestra un vago boceto. Están refundidos en las catacumbas de los que diseñan el nuevo orden mundial. Es la moderna cristiandad que modificará la visión de una nueva humanidad.
Las hegemonías que alientan un mundo diferente, según sus propias teorías, traen la impronta de un mandato divino. La  estratificación de la sociedad que la historia nos ha mostrado; los sacerdotes del nuevo antropocentrismo pergeñan una pirámide más “chata”. Son los albores del moderno esclavismo: amos y esclavos. El segmento medianero no tiene ubicación entre el poder y el súbdito.
La guerra mediática contra Venezuela es despiadada. No da tregua al Gobierno de ese País. Parecería que en el Globo no existen más naciones que son importantes y arrastran estigmas lacerantes, en este continente. Colombia, por ejemplo, regiones aborígenes que sufren desnutrición, sin considerar sus lastrados e históricos  caminos de violencia, narcotráfico y crímenes abyectos. México, otro País que vive al otro lado de la armonía edificante, es un Estado fallido, aunque las elites y su vecino del norte lo maquillen con boatos de falso desarrollo; los 40 millones que viven en pobreza extrema, lo ocultan y lavan la suciedad los medios, especialmente la televisión. Toda Centro América poblada por excrecencias humanas creadas por los Estados Unidos. Son Estados modelos que el imperio desea para el mundo entero. Para ese fin, las oligarquías locales son las que dan las clarinadas. El caso de España, es patético, la derecha facha con toda su parafernalia ha volcado toda su artillería contra Venezuela, ocultando cínicamente su miseria moral. España está a la vanguardia en Europa de un Estado en descomposición: Desempleo abrumador, diariamente descienden a algún círculo del dantesco mundo de la desesperación, indignación y miseria por los desahucios miles de familias; la corrupción sin límites del partido político de la extrema derecha, descuartiza la moral de cualquier sociedad y anula las esperanzas.
El pueblo venezolano en el pasado ha sido víctima. En el presente su victimario. Esto alienta a la derecha fascista, a los reaccionarios y a los buitres allende las fronteras. Para comprender esta contradicción dialéctica fijemos la atención en la historia del poder político, económico y social en manos de las oligarquías locales, en toda Latino América. La inequidad, la desigualdad y la marginación son las claves del coloniaje primero, y del capitalismo salvaje, luego. La conservación de esta estructura de la sociedad consta en los mandamientos del nuevo orden mundial. La salida de esta masa marginada no consta en los planes de los poderes globales. Los países nórdicos –por ejemplo- han tenido picos históricos de bienestar pleno de sus pueblos; sin embargo, las dinámicas de la globalización hegemónica han declinado esos estándares. Nuestra América hispana –no miremos al África negra- cada vez se hunde y ahogan sus esperanzas. Venezuela ha sido un paradigma del “Laberinto de la soledad” –parangonando a Octavio Paz, en la descarnada desolación de su México inacabado.
Antropológicamente el caribeño es hedonista por esencia. Su existencia la entrega con fervor a quien le ofrece un paisaje dionisiaco que embriague los sentidos y el cuerpo -de hecho lo tiene en sus azules mares y blancas arenas- ¿No hay, aquí,  algo de los pueblos modernos del Mediterráneo -de la turística  España- fiesta-siesta? El caribeño ha poblado tierras y mares generosos. Levantando la mano encontraba el fruto, o lanzando el chayo  recogía el pescado. Con el menor esfuerzo: la cena estaba servida.
Su riqueza parecía inagotable. De pronto, una parte se la comieron, y la otra, la rapiñaron los forasteros. De pronto asoma Hugo Chávez y desafía a su pueblo a soñar primero, a construir una sociedad distinta: más equitativa en el disfrute de las enormes riquezas de esa Patria.  Lo cual exige grandes esfuerzos, sacrificios y nuevas perspectivas ideológicas frente a la vida. Cuando se creía haber encontrado el empinado y espinoso sendero para construir ese anhelado  nuevo mundo; se descubre que ni el pueblo ni las estrategias del poder se compadecía con la realidad. La construcción del nuevo hombre tampoco se realizaría.
¿Cómo se vuelve el pueblo victimario de su destino? Porque el modelo volvió de pronto a las masas depauperadas, en consumidoras voraces, dadas la riquezas de la Nación. En ese falso presupuesto, que si el pasado estuvo repleto de privaciones en el presente llegaría la satisfacción plena de las necesidades. De esa manera esos contingentes humanos se convertirían en incansable colmena que amasa su panal y lo defiende con la vida lo alcanzado. Mas, eso está por dilucidares. Hasta aquí, una parte de las masas que han experimentado el otro lado de la vida, han dado la espalda a las ideas y a sus dirigentes en un desesperado y falso intento por mantener el disfrute pleno del consumismo que el proyecto los embarcó. Vivienda, alimentos subsidiados, línea blanca, celulares, automóviles a bajo costo, computadoras y un largo listado de mercancías que adornan  las vitrinas de la cultura del consumo.
Chávez se inmoló –lo inmolaron- en ese sueño de sacar a la libertad y la participación democrática a los “condenados de la tierra”. Hoy, esos condenados, condenan que las mieles se van menguando de su paladar. Desean más, sin involucrarse, lo que significa hasta la vida. Carecen de ideales por los que luchar. El bienestar material que han recibido no le basta: aspiran que sea más y eterno. La clase media aspira medirse con la burguesía en todas sus exquisiteces. El compromiso es efímero y no tiene carga ideológica. Aplicable a la siguiente paradoja: la gallina se compromete –después de recibir el peso del gallo sobre sus espaldas- con su huevo en la mesa; mientras el cerdo se involucra con sus chicharrones y fritada –la vida- en el plato.
La derecha sin ninguna propuesta para el País, está arrastrando a aquellos que probaron los néctares del consumo y que les tientan el estilo de ricos y famosos. Mañana cuando despierten, y las oligarquías los devuelvan a sus lugares de donde provienen, será el apocalipsis de sus vidas.
Sin embargo debemos rendir homenaje a Hugo Chávez porque sus sueños contagiaron a la región de una integración sin tutores, cada día postergado. Los logros obtenidos son hasta ahora, no los ambicionados todavía. Además existen amenazas internas y externas de hacer estallar lo existente.


01 junio 2016

LOS PAPELES DE PANAMÁ


Arq. Vicente Vargas Ludeña
Inicialmente surgió la idea de tratar simultáneamente estos temas: ¡TRUMP ANTISISTEMA! - BRASIL, Y SU ORGÍA PERPETUA - LOS PAPELES DE PANAMÁ Y VENEZUELA EN SU LABERINTO. En el desarrollo del DOSSIER, que es, como se titularía el texto,  la importancia de los temas se extendió el análisis, lo que obligó a separarlos para ser colgados en el BLOG, independientemente.                                   
 Estos acontecimientos se desarrollan en línea geográfica vertical de norte a sur, en el hemisferio. Son trascendentes en la esfera global de la humanidad. Las vertiginosas narrativas económicas, sociales y políticas modifican rápidamente la aparente y apacible cotidianidad. La interpretación de esos relatos no es de fácil aprehensión porque la esencia de los modelos apenas muestra un vago boceto. Están refundidos en las catacumbas de los que diseñan el nuevo orden mundial. Es la moderna cristiandad que modificará la visión de una nueva humanidad.
Las hegemonías que alientan un mundo diferente, según sus propias teorías, traen la impronta de un mandato divino. La  estratificación de la sociedad que la historia nos ha mostrado; los sacerdotes del nuevo antropocentrismo pergeñan una pirámide más “chata”. Son los albores del moderno esclavismo: amos y esclavos. El segmento medianero no tiene ubicación entre el poder y el súbdito.
El mundo entero ha conocido la existencia de “Paraísos Fiscales” instalados geográficamente, prestando inestimables servicios a los ricos y famosos de cada País: para ocultar las fortunas  sin preguntar sus orígenes, evadir los impuestos, lavar la ilicitud de sus prácticas, y formar una inmensa red de Estados que se protegen entre sí de la opacidad de los flujos del dinero y las empresas, en desmedro del desarrollo armónico de otras naciones. De tal manera que esto no constituía ningún misterio. Los enigmas surgen con las circunstancias de develar estos agujeros negros en la economía global, ¿Quién, cuándo y porqué los sacan a la luz? De esto ya se ha debatido lo suficiente. Sin embargo el mundo nada cambiará, porque los objetivos de estas estructuras mafiosas es la acumulación de capital a cualquier costo.
“Panamá no es un País, es un negocio”. Dice el escritor británico John le Carré. Por eso y para eso fue creado en esa geografía de un vado y un puerto, cobijo seguro de bucaneros y piratas en el pasado y en el presente. Además estrecho estratégico militar.
No es fácilmente comprensible la existencia de estos territorios convertidos en paraísos fiscales, si no se recorre brevemente el concepto de imperio. Imperialismo colonialista no es igual a imperio contemporáneo. El primero dejo de existir con la caída del imperialismo Británico, tras la segunda Guerra Mundial. El segundo nace precisamente con la defunción del anterior pero con distintas responsabilidades y nuevos diseños globales. Estados Unidos no es el centro del imperio, aunque si lo es, desde su panoplia militar. El principio fundamental del imperio es que su poder no tiene un territorio ni un centro reales ni localizables. “El poder imperial –dice M. Hart y A. Negri- se distribuye en redes, mediante mecanismos de control móviles y articulados”. Wall Street no funcionaría sin el portaviones financiero de la City de Londres; o las Bolsas de Hong Kong, Frankfurt o Tokio. Lo mismo que el Pentágono sería un centro de mando militar sin saber dónde, ni a quien disparar. La OTAN es su gemelo, y demás centros armados que rodean militarmente al planeta. En la Guerra del Golfo los que dieron cara en el campo de batalla fueron Estados Unidos, Gran Bretaña y España que sirvió de mozo de librea. Mientras Japón y otros países involucrados, pusieron los billetes para obtener un resultado global. 
El imperio recurre para mantener su hegemonía y supervivencia a todo instrumento: jurídico, financiero, económico, político, ideológico y militar. Todo en los bordes de la moral. En el imperio, la corrupción está en todas partes. Es la piedra angular y la clave de la dominación. Reside adoptando diferentes formas, en el gobierno supremo del imperio y sus administraciones vasallas, en las fuerzas policiales administrativas más refinadas y corruptas –la implacable e impune fuerza matonil del sistema policial estadounidense-, en los lobbies de las clases dirigentes, en las mafias de grupos sociales emergentes, en las iglesias y las sectas –confrontar la variopinta mezcla de poder político y las iglesias en Brasil-, en perpetradores del escándalo en los grandes conglomerados financieros y las transnacionales –los constantes atracos bancarios y financieros  alrededor del mundo-. A través de la corrupción el poder imperial extiende una pantalla –los paraísos fiscales- de humo a lo largo del mundo y ejerce su dominio sobre la multitud en medio de una nube pútrida, en ausencia de la luz, la verdad y el bien.
El tinglado que los poderosos del dinero, en concubinato con las clases dirigentes de los Estados han creado, ante la impotencia de las sociedades desvalidas, son sencilla y laxamente organizaciones mafiosas. Crear entidades jurídicas y financieras -empresas off shore y otras formas- pueden estar están constituidas con toda la epistemología del derecho, pero llevan en su esencia la opacidad de las prácticas económicas de un País. Lo opaco impide ver la licitud de los negocios y la procedencia del dinero. Reino propicio para el delito.
Thomas Piketty en su libro “El Capital”, diserta las causas obvias para la creación y existencia de los paraísos fiscales. En el Capítulo XV “Un impuesto mundial al capital” señala que un verdadero objetivo de transparencia democrática y financiera es regular el capitalismo. Se trata, por una parte de evitar una espiral de desigualdad sin fin y una divergencia sin límite de esa desigualdad derivada de la riqueza, y otra, de permitir una regulación eficaz de las crisis financieras y bancarias.
La fuga de capitales huyendo del pago de impuestos donde se origina la riqueza, a cielos angelicales donde nadie pregunta. Piketty dice lo siguiente. “Los organismos nacionales e internacionales, los institutos de estadística europeos, estadunidenses y mundiales, por fin, estarían en condiciones de producir informes fiables sobre la distribución de la riqueza y su evolución. En lugar de consultar publicaciones del tipo Forbes o los informes en papel satinado por administradores de fortunas, los ciudadanos de diferentes países podrían tener acceso a una información pública establecida a partir de obligaciones y métodos declarativos definidos con toda precisión. La apuesta democrática es considerable: es muy difícil debatir con serenidad sobre los grandes desafíos del mundo de hoy –el futuro del Estado social, la financiación de la transición energética, la construcción del Estado en los países en desarrollo, etc.- mientras reine la opacidad sobre la distribución de la riqueza y las fortunas mundiales”
Resulta irracional, pero para el delincuente es eficacia y lucidez, en el apogeo actual de las Tics el conocimiento de las riquezas acumuladas en los bancos no es accesible ni para el espíritu santo. Es un lugar donde ni los Estados pueden llegar. El sigilo bancario inventado, es el perfecto pantanal donde los malandros, no lavan, enlodan su dignidad –que poco vale- y la riqueza que han depredado. La entidad bancaria asume poder y control de los demás. Así como la firma tecnológica Apple negó a los tribunales de justicia, desencriptar las informaciones contenidas en los celulares de una pareja de asesinos en un lugar de los Estados Unidos. Eso es poder. Lo otro son escusas,  cuando hoy se conoce, que no tenemos un lugar donde escondernos.

El autor material e intelectual de estas revelaciones es los Estados Unidos, sede de muchos paraísos diseñados y construidos con ese único propósito: mezclar el dinero franco de los negocios con el que proviene del narco tráfico –por ejemplo-. El juego de azar, en otra cantera para procesar dinero sucio. El candidato Donald Trump conoce muy bien de estas faenas; administra en la actualidad varios centros de juegos de azar, extendiendo sus redes, por ahora, hasta Panamá.

31 mayo 2016

BRASIL, Y SU ORGIA PERPETUA


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                            
Inicialmente surgió la idea de tratar simultáneamente estos temas: ¡TRUMP ANTISISTEMA! - BRASIL, Y SU ORGÍA PERPETUA - LOS PAPELES DE PANAMÁ Y VENEZUELA EN SU LABERINTO. En el desarrollo del DOSSIER, que es, como se titularía el texto; la importancia de esos acontecimientos me obligó a separarlos por su extensión para ser colgados en el BLOG, independientemente. Parte del título de este artículo es prestado; corresponde al profundo ensayo de Vargas Llosa sobre Madame Bovary. 
 Estos acontecimientos se desarrollan en línea geográfica vertical de norte a sur, en el hemisferio. Son trascendentes en la esfera global de la humanidad. Las vertiginosas narrativas económicas, sociales y políticas modifican rápidamente la aparente y apacible cotidianidad Son trascendentes en la esfera global de la humanidad. Las vertiginosas narrativas económicas, sociales y políticas modifican rápidamente la aparente y apacible cotidianidad. La interpretación de esos relatos no es de fácil aprehensión porque la esencia de los modelos apenas muestra un vago boceto. Están refundidos en las catacumbas de los que diseñan el nuevo orden mundial. Es la moderna cristiandad que modificará la visión de una nueva humanidad.
Las hegemonías que alientan un mundo diferente, según sus propias teorías, traen la impronta de un mandato divino. La  estratificación de la sociedad que la historia nos ha mostrado; los sacerdotes del nuevo antropocentrismo pergeñan una pirámide más “chata”. Son los albores del moderno esclavismo: amos y esclavos. El segmento medianero no tiene ubicación entre el poder y el súbdito.
El título es pertinente dadas las características de las orgias políticas, sectarias y morales que vive actualmente Brasil. Lo que nos conduce a concluir que el País perdió el rumbo. Que la sociedad misma se devora entre la ira y la esperanza. Los marginados que son millones se acercaron un momento al banquete pero la realidad los despertó, y debieron volver a su oscuro y despiadado mundo. La favela no es solo el espacio físico donde se encumbran los desclasados, es una interpretación del mundo desviado, y un estilo de vida.
Igual que el resto de América Latina, Brasil, es el producto de un coloniaje patrimonialista. Portugal  no era diferente, inclusive 500 años después, de la España colonialista de profundas y arraigadas estructuras feudales. Los conquistadores llegaron para rapiñar y evangelizar; a pesar que en la región descubierta no existieron etnias con rasgos culturales significativos. De cualquier manera la iglesia santificaba el exterminio y enriquecía su alforja. Doscientos años de esclavismo expresan por si solo el dominio de la economía primaria; sustentada en la explotación agrícola de la tierra y otros productos de extracción minera de gran valor y demanda en la Europa que emergía a la modernidad.
Los países del Atlántico latino americano crecieron pujantes por la demanda de mano de obra calificada para la época, la que promovió una interminable y variada inmigración desde Europa y Asia. Los grandes terratenientes y mercaderes les urgía crear imperios económicos para compartir con las monarquías; y estas a su vez, otorgarles reconocimientos apergaminados de aristocrática realeza. Brasil llegó tarde y mal a los rescoldos del capitalismo periférico.
En la posmodernidad ese continente, contenido en Sur América de variada composición étnica y cultural, con la población de descendencia negra más densa del Brasil del hemisferio; la multiculturalidad condujo a la construcción de estereotipos que vendieron por el mundo: y el País se convirtió en icono del fútbol; del milagro económico-industrial brasileño  -como los milagros no existen volvió a su cruda realidad-; del carnaval y sus desenfrenos; la multiplicación de las religiones y las sectas que aparecieron para aplacar las iras de la inequidad, y las de “dios” por los desenfrenos de Sodoma y Gomorra. Las oligarquías y sus relaciones imperiales alimentaban el circo. No había quien alimente los estómagos. En eso apareció Lula.
Las elites para constituir un Estado-nación, necesitaban acuerdos de los más variados: políticos, ideológicos, económicos, inscribirse en las relaciones de poder internacional, etc. Todas esas necesarias relaciones y consensos debían sucumbir en el fangal de la descomposición moral: la corrupción seria el norte. Se impondría Darwin con su ley del más apto para depredar y montar los imperios necesarios del poder y la riqueza a cualquier precio.
El golpe de Estado que desplazó a Dilma del poder, ha sido ampliamente analizado, explicado y documentado: una gavilla gansteril se coaligaron con todas las fuerzas internacionales –léase Embajada de los Estaos Unidos- y asaltaron la Presidencia de la República. El espectáculo en ambas Cámaras de legisladores que sus integrantes ofrecieron al mundo, fue el equivalente a una orgia surrealista de ritos satánicos, sexo, sadismo real e imaginario, cuadros oníricos al estilo Chirico en esa arquitectura planetaria –Brasilia-, mágicas y fantásticas realidades; todos danzando y embriagados alrededor de la víctima. En el bacanal invocaban el más asqueroso basural de divinidades, ídolos y afectos de seres lumpescos. Estos granujas que volvieron un carnaval el impeachment invocaron en el momento del voto a todo lo imaginable que el realismo mágico lo permitía. La mayoría lo hicieron por “dios”. A la madre que los parió. A las amantes que los quieren. A sus hijos y esposas que los esperan. Por los evangelios. Para evitar que los niños aprendan sexo en las escuelas. Para que dejen de dar dinero a los desocupados. Por lo militares que torturaron a Dilma. Para que se acabe el comunismo. Por un País evangélico. Con el voto contra su víctima que tenían en el cadalso, consagraron su odio y demostraron la más variopinta estupidez que sus genialidades les permitía.
 El fenómeno religioso tiene el mismo carácter abyecto que los negros estadounidenses le imprimen a sus creencias. Al esclavo le quitaron las físicas cadenas, pero, lo volvieron a encadenar con la biblia bajo el brazo; la diferencia es que, en el primer caso, el amo debía  alimentarlo, ahora el liberto tenía que buscar su sustento. Estas prácticas de catequización devienen de un megaproyecto de dominación elaborado y puesto en práctica por los tutores del nuevo orden mundial: la fundación Rockefeller.
Las organizaciones sectarias de la fe, en Brasil, son de la más variada y elaborada estructura: protestantes, bautistas, mormones, la iglesia universal y un largo etcétera de creencias mágico-hechiceras. Claro está, con la omnipresencia de “santa madre” iglesia católica. Mientras en Europa y gran parte del mundo desarrollado las sociedades se alejan más de estas aberraciones metafísicas, en el hemisferio siguen siendo funcionales  ideológico-políticas para el sistema. Todas las sectas actualmente, como en su apogeo la iglesia católica subastaba en metálico y en físico las indulgencias –garantía inequívoca de un pase al paraíso- acumulando su inmensa riqueza, aquellas sin ningún pudor se vuelven poderosas económicamente sobre las espaldas de millones de almas desvalidas y cerebros agusanados. Los empresarios promotores de la Iglesia Universal se abastecen en los supermercados de pacas de algodón, tanques de aceite inocuo, envasan agua del grifo; y venden a los ingenuos y balurdos creyentes, advocándolas de reliquias sagradas traídas desde Jerusalén.
En Brasil se constituido un sistema paralelo: la política, la religión y la economía aderezados por la corrupción sin límites ni fronteras. No se explica de otra manera que los acusadores de Dilma de actos irregulares, los dos tercios de estos angelitos –porque desde ya, pertenecen al ejército de ángeles y arcángeles que moran en el cielo- tienen copiosos prontuarios de sus fechorías.

 Aquí vale una digresión: un aristócrata de la Capital ecuatoriana, que siempre  ha creído tener rezagos de aristócrata, se engola cuando pontifica,  de apellido Gándara, mediocre burócrata diplomático en varios gobiernos oprobiosos y lacayos, hace una apología al tapetazo legislativo que le dieron a Dilma en Brasil; argumentando que fue constitucional. Su postura resume hipocresía y odio reaccionario. En Ecuador el parlamento se convirtió varias veces en único y ultimo juez; y defenestró varios presidentes, en los cuales ascendía a “momia coctelera” . Lo mismo sucedió en Paraguay, Honduras y en Venezuela la Asamblea afila las uñas para golpear el “gong” de la batalla final. Este sujeto en el ocaso de sus devaneos justifica vanamente el marco constitucional, con la ilegitimidad. Para el reaccionario todo lo que no está en sus referencias cerebrales y los esquemas del imperio, no existe.

30 mayo 2016

¡TRUMP ANTISISTEMA!


Arq. Vicente Vargas Ludeña 
Inicialmente surgió la idea de tratar simultáneamente estos temas: ¡TRUMP ANTISISTEMA! - BRASIL, Y SU ORGÍA PERPETUA - LOS PAPELES DE PANAMÁ Y VENEZUELA EN SU LABERINTO. En el desarrollo del DOSSIER, que es, como se titularía el texto,  la importancia de los temas se extendió el análisis, lo que obligó a separarlos para ser colgados en el BLOG, independientemente.
 Estos acontecimientos se desarrollan en línea geográfica vertical de norte a sur, en el hemisferio. Son trascendentes en la esfera global de la humanidad. Las vertiginosas narrativas económicas, sociales y políticas modifican rápidamente la aparente y apacible cotidianidad. La interpretación de esos relatos no es de fácil aprehensión porque la esencia de los modelos apenas muestra un vago boceto. Están refundidos en las catacumbas de los que diseñan el nuevo orden mundial. Es la moderna cristiandad, sin cristo, es el dinero el poder y la riqueza lo que modificará la visión de una nueva humanidad.
Las hegemonías que alientan un mundo diferente, según sus propias teorías, traen la impronta de un mandato divino. La  estratificación de la sociedad que la historia nos ha mostrado; los sacerdotes del nuevo antropocentrismo pergeñan una pirámide más “chata”. Son los albores del moderno esclavismo: amos y esclavos. El segmento medianero no tiene ubicación entre el poder y el súbdito.
Donald Trump, salido del fastuoso mundo del dinero, experto multiplicador y adorador de la riqueza, rompe a hachazos el stablishment de la política y su práctica secular. Es el arquetipo posmoderno del político estadounidense. Reagan y W. Bush, de los contemporáneos, lo paragonan por su aparente estulticia. Trump los supera. Ha montado una estruendosa ópera bufa; pues carece de cualquier asomo de un antecedente de gestión pública por voto popular, o de un polémico y político tertuliano. Pero los aventaja con el universal leitmotiv de la cultura y entretenimiento de la sociedad en que vive y conoce desde las candilejas. Desde los negocios de la calle, primero, y más luego desde los lobbies, de los portafolios del dinero licito e ilícito. Y, por supuesto desde sus vecindades con los duros del poder y la política.
La ventaja de ser Trump, es que registró su marca, como cualquier producto de consumo masivo. En los laboratorios del marketing solo es necesaria la imaginación y la fantasía, porque, aquí, todo está permitido. La política en la sociedad de consumo conserva las propiedades para transformar la basura en pastel de mesa.
Trump, repito, conoce bien el mundo en que vive. Mundo poblado de élites y consumidores voraces, sabedores de los misterios del más allá y karmas esotéricos de dioses y luciferes; pero ramplonamente desconocedores e indiferentes del “contrato social” que toda sociedad lleva implícito en su ADN. La cultura y educación política de la sociedad estadounidense riñe ominosamente con el apogeo de la ciencia, la tecnología y los cenáculos del pensamiento que ha construido: sus universidades. Es el sistema que privilegia la alienación con toda su parafernalia: el cine, la televisión, el individualismo y el chagrillo de sectas religiosas -verdaderas organizaciones hamponiles y embrutecedoras-. Es la tierra fértil abonada por los clanes del poder, donde siembran a placer: la ignorancia política que da magníficos frutos: mantener las cúpulas intocables, invariables; desde donde organizan, construyen y destruyen el mundo de acuerdo a sus intereses.
Trump está hecho a su esa medida. Sin poseer pergaminos académicos comprende de que esta hecho el mundo, aunque no conozca cómo construirlo a su medida. En el trajinar de la campaña por la nominación ha demostrado en su retórica, que el sistema que ordena su nación se encuentra en decadencia y ha contado sus verdades, que antes ni ahora, nadie lo ha hecho. Los semovientes de la política profesional sienten temor, rabia e impotencia frente a un extraño en el paraíso. Las corporaciones, que son la que cortan el jamón, están satisfechas con este nuevo ícono de la seudo política. Se presenta como un retrato de postín, sus fastos de la riqueza los exhibe como lo hace sin pudor su megalomanía –con un gato e la cabeza, por su pelaje-, cuando las circunstancias mafiosas lo han obligado a conservar la fortuna, varias veces se ha declarado en quiebra. En los misceláneos de sus emprendimientos el juego de azar es uno de sus filones; sin asomo de moralina de mi parte, en el juego subyacen otras prácticas irremediablemente mafiosas –drogas, prostitución, lavado de dinero y otras travesuras-. Los creadores de imágenes, los que venden personas, postularon un Trump antisistema, es decir un  hijo extraviado en el stablishment político, los capos del partido republicano se negaban en público aceptar un enigma en sus filas, cuando en realidad bajo los portales de Wall Street y la poderosa banca, lo asimilaron como el hombre ideal. Una réplica de la entretenida y mordaz serie de televisión: House of cards.
La candidata contendora demócrata  Hilary Clinton, verdadera “zorra” cuando está cerca, o en el poder. Lo demostró en su papel de primera Dama, “mojándose el ojo” en los coitos interruptos de su marido con las pasantes en los aposentos de la Casa Blanca. También, cuando ejercía el cargo de Comisaria planetaria designada por el Negro Nobel; emulando a Julio Cesar, mientras testimoniaba por televisión el asesinato en vivo de Muamar el Gadafi, lanzó la sentencia del romano: veni, vidi vici. Consumación de su magna obra.

No existen diferencias cualitativas, salvo el sexo, con el magnate inmobiliario. Sin embargo sus pulsiones políticas las ha sentido desde las experiencias de su marido en el ejercicio de funciones de Gobernador en el Estado de sus orígenes; donde vivió los vericuetos del poder.  Hasta la época actual, es mucho tiempo en la vida de cualquier persona. Eso es, lo que precisamente la vuelve “zorra”. La trama de la serie de televisión House of cards, retrata fielmente los meandros que han recorrido marido y mujer con aviesos  objetivos por el poder; de ambiciones sin límites, ni escrúpulos, que se van presentando episódicamente en sus vidas desde la alcoba hasta la Oficina Oval, donde finalmente comparten los Underwood, Francis y su esposa Claire. Nada, absolutamente nada, será distinto en el gobierno de esta demócrata, al modelo del poder ejercido por W. Bush u Obama. Si el Nobel, con su indiscutible talento, la sociedad racista le cerró cualquier esperanza; en el mismo contexto, ahora machista, la “zorra” no alcanzará las uvas. “Que dios proteja a los EE. UU.”

28 abril 2016

ALCALDE CADUCADO


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                     27/04/16
El terremoto del sábado 16 del mes en curso, removió toda la materia de la superficie terrena que alcanzó la onda expansiva desde su epicentro; hasta las emociones y sentimientos más hondos, especialmente, porque la muerte acompasó la tragedia y el miedo. El reino animal alertó sus instintos y los hizo decidir en instantes ante el peligro de sus vidas. Ellos, generalmente, no sucumben a las fuerzas de la naturaleza, porque sus arquitecturas devienen de las propias leyes de ella. La naturaleza inerte expuso su estabilidad dinámica de acuerdo a su propia estructura interna de la materia.
Los espacios arquitectónicos y otras obras que el hombre construye, están sometidos irremediablemente a una serie de fenómenos externos que van desde la silenciosa pátina del tiempo; la lenta pero indeclinable oxidación de los materiales; hasta los cataclismos que sucumben los sueños de los hombres.
A fuerza del error y el acierto –etapa empírica-; la acumulación de la experiencia y luego la presencia de la ciencia, la humanidad desafía parcialmente las desatadas fuerzas de la violencia destructora que amenaza la vida misma.
La historia de la arquitectura, es la historia de la humanidad. Las estructuras milenarias que hoy testimoniamos revelan el pleno conocimiento de determinadas leyes físicas que organizan esas creaciones de las civilizaciones que las levantaron. Los monumentos arquitectónicos históricos nos evidencian que sus autores tuvieron dominio de determinados fenómenos  físicos; conocimiento de las cualidades intrínsecas de los materiales: la piedra como principal elemento; funciones que cumplirían las obras; y potencialidad de sus conocimientos en la búsqueda de más audaces, bellos y perecederos monumentos. Las Pirámides de Egipto son íconos de esa eternidad de la piedra. En Palmira restos arqueológicos de una deslumbrante ciudad, hoy Patrimonio de la  Humanidad, en la República Árabe de  Siria, acaba de suceder algo demencial: adocenados –como todos los basurales de las religiones- en nombre de alá dinamitaron, y a martillazos se empeñaron en demoler las ruinas de un complejo romano de dos mil años de antigüedad. Sin embargo muchos elementos se resistieron a terminar su función ahora histórica y estética en el suelo, ante la estupidez de alienados islamistas.
El terremoto que afectó a una región del Ecuador que causó el derrumbe y desquiciamiento de las construcciones existentes; tiene varias explicaciones. Básicamente se fundamentan en reproducciones de determinadas tipologías arquitectónicas y estructurales, que empíricamente comprueban que funcionan, parecen agradables a muchos y son relativamente fáciles de hacer. Carecen por completo de estudios del suelo y función estructural. En definitiva son arquitecturas sin arquitectos e ingenierías sin ingenieros. Son la inspiración y sudor del maestro de obra y su equipo de albañiles y otros oficios; mas la presencia del propietario agregando sus novedades estéticas y funcionales. A esto se debe agregar el crecimiento espontaneo horizontal y vertical de la construcción. Esos son los prolegómenos de las edificaciones que se levantan en las ciudades. El tejido de las urbes se realiza a espaldas de los gobiernos locales. A veces las mismas autoridades son socios y cómplices de la miseria por venir.
Pero, lo que es inadmisible, es que el alcalde de Guayaquil con fresco cinismo pregone que el viaducto ubicado en una arteria vital para la movilidad de la ciudad, se venga al suelo; y consuele a la comunidad con un burdo argumento: que ya cumplió su vida útil. Que sus años de uso caducaron a los 34 años de existencia.
Esa obra fue mal diseñada y mal construida en el año 1982, por el mentor del actual alcalde: León Febres Cordero. Era una obra para un pueblo que jamás había visto una vía vehicular elevada; y el lerdo peregrino ufanaría su chovinismo, que a sus polvorientas calles había llegado la civilización. El alcalde debe saber que una estructura de hormigón armado sometida a las normas de construcción universal, el hormigón adquiere propiedades más resistentes con el transcurso del tiempo. Lo demostramos en los antecedentes de esta reflexión. Una construcción anti técnica no  mejorará con mantenimiento; esto puede resultar más costoso que la obra misma. Simplemente su demolición oportuna es la solución.
 Aquí surgen inquietudes ciudadanas: la gran prensa escrita y de las otras, a más de una crónica laxa y gráfica no han dimensionado la mediocridad de los gestores. Pero  habrían convertido en una metáfora el colapso del régimen, si aquello fuera una obra del Gobierno de Correa. Siempre la doble vía, la hipocresía alcahuete; a pesar que hubo personas muertas.
Los socialcristianos se enquistaron en el poder municipal hace 24 años. Febres Cordero fue el patriarca de la derecha más reaccionaria, después de su fracaso en  la Presidencia de la República, diseñaron para Guayaquil un estilo de gobierno en el marco de sus visiones políticas y principalmente económicas. No diseñaron una ciudad en el tiempo, ni para el tiempo. Ella sigue su propia dinámica hasta volverse un amorfo conglomerado humano, que ni los arquitectos “maiameros” traídos desde los Estados Unidos para darle a Guayaquil ese glamur, que  tan rentable resulta para el capital inmobiliario; no han comprendido que clase de ciudad exige esta geografía social. Las elites guayaquileñas requieren el manejo del Municipio como epicentro del poder político oligárquico; mantener sus privilegios económicos y hacer negocios; adoptar posturas genuflexas ante la Embajada para que coadyuve a la recuperación del poder total; y botarle presas al mercado. Sálvese quien pueda. El actual alcalde con posturas de menor tamaño, pero con la misma prepotencia e incapacidad, tienen adormecida a la gente con el “spot publicitario de la ciudad regenerada”. Su verdadero objetivo lo oculta y espera que algo suceda para saltar desde los hombros de los enanos que lo rodean, al poder de la República.
La vida útil del señor Nebot, caducó. A mas de sus posturas gamonales ¿Qué otro valor posee? ¿Académico? ¿Intelectual? ¿Teórico de alguna doctrina? ¿Propulsor de una ciudad del futuro? ¿Indique sus diferencias cualitativas con un alcalde de cualquier ciudad? ¿Político tertuliano con bagaje? ¿Escribano de algún episodio de su vida? ¿Gestor de mega proyectos urbanos? Las competencias que constitucionalmente le corresponden a su gobierno las diluye en unidades rentables para los empresarios aliados. Desempeñar funciones edilicias en la ciudad más poblada del País no le otorga ningún merito si no lo ha cualificado. Repito, son 24 años de vueltas a la noria. La masa informe recibe algunas migajas, a cambio de aplausos en cada vuelta que da.
APOSTILLAS
DEL ODIO A LA GENIALIDAD
Un columnista del diario El Universo propone una genial idea: utilizar los trabajos preliminares –movimiento de tierra- en el Aromo,  Manabí, para reemplazar la función de la Refinería de Petróleo, que se encuentra en proceso de construcción; por una ciudad satélite que albergaría a los damnificados del terremoto reciente. Algunos aplauden la “genial y original sugerencia”. A Estos personajes del pasado les importa un carajo el País y su gente. Son la médula pensante socialcristiana.
Es de preguntarse, porqué no  han sugerido alguna de sus genialidades al alcalde Nebot, para que cambie la función de una estructura iniciada y abandonada para un Casino –sala de juegos de azar-  en el Malecón Simón Bolívar; por otra más prosaica.
Yo, en ese bastardo submundo del odio genial, me aventuro a sugerir al Alcalde que lo reemplace por un Prostíbulo. El juego de azar está prohibido en la Constitución. La prostitución, no. Se la tolera. ¡No les parece genial! Juego y putería son actividades gemelas en el bajo mundo. Le podríamos añadir otra función extremadamente rentable: un kiosco anexo al complejo para ventas al detalle de una variada gama de drogas. Todas tienen los mismos genes morales en las invisibles fuerzas del mercado.
Nota: Estas Apostillas fueron publicadas en Facebook. Recomiendo la lectura de un texto en el BLOG sobre la Ciudad. “Guayaquil, Paisaje y Paradoja”



15 abril 2016

JUICIO FINAL


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                                       13/04/16
La omnipotencia, omnipresencia, omnisapiensa y la justicia infinita: mitad humana- mitad divina, han convertido a los Estados Unido de Norte América en el Júpiter imperial reinante en este mundo capitalista que nos tocado vivirlo, y a su vez, testificar su indefectible declive. Mientras eso deviene, debemos pasar por el principio y fin de las cosas: El juicio Final.
 Luego aparecerán otros Olimpos con otros dioses. La imagen de ese evento apocalíptico, todas las creencias de fenómenos sobrenaturales, metafísicos son la maldición que la humanidad debe someterse para premiar el bien, con el Edén; y al mal con el infierno, o inframundo en la mitología griega, como castigo eterno. La humanidad debe pasar por esta irremediable circunstancia sin opción a elección alguna.
Las dinámicas del imperio capitalista, los Estados Unidos, desde la caída de la URSS, y especialmente después del crimen infringido a su propio pueblo: el 11/S, se desarrollan vertiginosamente acciones provocadas, con una enorme dosis de sangre, sufrimiento y hambre en varias regiones del planeta.  Toda esta tragedia diseñada y puesta en escena desde los centros de poder: Washington en complicidad con otras metrópolis.
En menos de una década se han producido acontecimientos que configuran un diagnóstico de guerra mundial. Porque no queda rincón ni sobresalto a donde no lleguen los ecos de los tambores y los olores de la pólvora. Lo singular, es que existe una mixtura de resonancia de cañones y  angustia existencial de los conflictos globales, acicateada por las urgencias del derrumbamiento del Imperio.
Primero, las guerras del Medio Oriente en pleno desarrollo. Segundo, la debacle inducida, del sistema financiero y bancario del 2008. Tercero, la intervención de la justicia infinita imperial en la FIFA. Y, lo ultimo creado por fuerzas oscuras, los Papeles de Panamá. 
La película “La Gran Apuesta”, sin mayores exquisiteces estéticas, retóricas; en fin filosóficas, tal como es el cine hollywoodense; relata el monstruoso atraco financiero y bancario en los Estados Unidos, fraguado en varios años hasta que revienta en el 2008. Con sus respectivos coletazos al planeta entero. El supramundo del dinero con sedes territoriales precisas: Wall Street y demás geografías mundiales; cual agujeros negros se tragaron la riqueza que pueblos enteros se deslomaron para crearla y que el 1 % se la birló. Jamás se conocerán las cifras, los efectos sistémicos en la economía, en la sociedad y en la parafernalia geopolítica. Los audaces protagonistas de la película,  olfatearon que existía carroña, y que ellos podrían llegar aunque tarde al festín. La gran bestia ya había sido devorada por los dinosaurios  llenos de codicia; artífices  que juegan con papales en el mundo del dinero invisible y sus derivados en los cenáculos creados para multiplicar la riqueza: las Bolsas de Valores. No podría ser otro el desenlace de los audaces Jupies. La angustia de esa tragicomedia había terminado. Su final fue, como debía suceder: no alcanzaron, la carroña, se había consumido. Alguna piltrafa encontraron. Uno de ellos debió pagar caro su codicia con frutados desencantos. Los demás marcharon por distintos senderos.
La inducida quiebra económica de una nación entera de repercusiones planetarias; de proporciones siderales (en el submundo del silencio mediático se puso una cifra para distraer al ingenuo pueblo: 700 mil millones) sin embargo, lo real, no será conocido por los siglos de los siglos. El inventario de la crisis cíclica –como la justifican los neoliberales- es inconmensurable: superan los 5.000 suicidios; millones de ciudadanos quedaron en la miseria y bajo el cielo como su techo; ningún banquero, ni siquiera por cortesía, fue llamado por la justicia para que cuente su verdad, al contrario exigieron suculentas indemnizaciones; los grandes capos permanecen en sus sillones; las cárceles siguen llenas de miserables, pero ningún genial ejecutivo pisó nunca una. El derrumbe del monumento al poder del dinero: el banco Lehman Brothers, su principal ejecutivo, lo único que recibió, fue una sonora bofetada que un ciudadano en un gimnasio lo identificó.
Para completar el cuadro del poder omnipotente que el capitalismo administra y su justicia infinita, una película desarrolla el tema del deporte más cotizado en los Estados Unidos: el Futball Americano. No existe relación alguna con el affaire de la FIFA, que hablaremos más adelante. Pero por ser deporte la práctica, y rielar por los mismos mundos del dinero, se justifica su presencia en este recorrido. La elocuente película “La Verdad Oculta” ilustra la eficacia del sistema  y el fin  último de la especie humana moderna: el dinero. Es la expresión del desprecio a la vida de los individuos, en cualquier rol que el destino les haya asignado. Aquí, en la narrativa fílmica, con raíces verdaderas, la vida fulgurante de momentos exitosos y diestros jugadores de las estrellas del futbol americano, poco, o casi nada importan en la dialéctica de la acumulación del capital. Un Patólogo, inmigrante nigeriano en la Meca del entretenimiento del futbol, Pittsburg, se encuentra en su rutina profesional con casos singulares en las autopsias de estos héroes de la canchas del futbol. Son muertes prematuras, misteriosas; después de caer en profundos agujeros depresivos. Para el establishment la muerte es la rutina de la vida. Sus estrellas simplemente se han apagado. Nada más. Siempre habrá otra que irradie esplendor en el espectáculo que rinde enormes cantidades de dinero. El patólogo después de conocer los detalles de la brutalidad de esa práctica deportiva, se inquieta y recurre a lo que algún maestro le enseñó, que la ciencia puede rasgar determinados telones que los escenarios de la vida cubre. Contra viento y marea, aguza su ojo en el microscopio y encuentra las respuestas que a priori conjeturaba. Había un síndrome que destruía el cerebro de los jugadores: “la encefalopatía traumática crónica”. En consecuencia la vida de las estrellas se apagaba prontamente. Para completar esta crítica. Ver las estadísticas: "En las pruebas de inteligencia, cerca del 50% tuvo problemas importantes en sus funciones ejecutivas, 45% en aprendizaje o memoria, 42% en atención y concentración". El 43% de los jugadores terminan sus vidas con severos traumas cerebrales.
Fue inútil la demostración científica de las pruebas del Profesional frente a la FNL. Ágilmente contabilizaron el debe y el haber; y cuanta riqueza dejarían de ganar si el patólogo tenía razón. Por supuesto que el Forense debió emigrar, se había convertido en una amenaza y un peligro al establishment mafioso. Eran demenciales las cuentas de capital que paralizarían  la ciudad. Para reforzar y justificar aquello los beneficiarios serían los niños, los menesterosos, la economía de la ciudad, etc. En fin vendría la quiebra moral de la ciudadanía. Los muertos seguirán desfilando después de haber divertido y enriquecido a la mafia que sostiene aquello. Justicia no habrá. Culpables tampoco. Los fenómenos van paralelos, es lo mismo que la quiebra del 2008. Es la moderna Fuente Ovejuna: ¿Quién mató al comendador? Fuenteovejuna señor, todos a una.
La quiebra, esta vez moral, de la Federación Internacional de Fútbol, organismo que regula la práctica de este deporte-espectáculo a nivel mundial; la Justicia estadounidense, preocupada, como siempre, de la moral pública universal, -la de su País, no, en el Olimpo los dioses son impolutos e inmortales- descubrió que la estructura orgánica que maneja las urdimbres planetarias del futbol, estaban corrompidas, de la cabeza a los pies. Este tipo de fútbol en los Estados unidos no tiene el carácter masivo de otras naciones. Pero como hasta aquí, la sede imperial, todos deben rendir cuentas de sus vidas y sus actos; levantó un fichero de prontuarios e imputados de todas los Países. Nadie escapó al largo brazo de la justica made in USA. Desde dirigentes, jugadores, promotores, masajistas,  pasabolas y naranjeros. Cada cual debió poner a buen recaudo lo robado, lavar en cuanto sea posible su pasado, y otros, entregarse a ley en sus países. Hasta ser extraditados los capos.
El futbol-espectáculo  ha provocado una estructura económica de dimensiones imperiales. Se dice, que si fuera un País, sería la quinta economía del mundo. Con estos actos intervencionistas de los Estados Unidos en actividades ajenas a su realidad, realizados por personas de diferentes nacionalidades, de variadas características; son sometidas al mismo tratamiento y al mismo esquema judicial. Lo que se proponen los creadores de este  engendro de juicio al delito, no es la moral pública, tampoco el bienestar de las naciones que han sometido a su fuero. Es la aplicación de los esquemas de guerra de quinta generación. Debilitar, desmoralizar a los pueblos, restarles soberanía, autocritica y autoestima; erosionar sus Instituciones, caotizar a sus gobiernos; estigmatizar ideológicamente a sus opuestos; atraer a los ingenuos y admiradores de su sistema; apuntalar los medios a su favor. Finalmente asumir el control de las instancias del poder global. El Juicio Final saldrá de la espada flamígera de los ángeles del Pentágono. Previo al escarnio de los pueblos sometidos a los decálogos del nuevo orden mundial.
El próximo campeonato de futbol mundial será en Rusia que a su vez se encuentra en el eje del mal. Rusia ya no es solamente objeto de sanciones económicas y políticas, es irremediablemente un objetivo militar. Dejo  de ser un Estado comunista, pero temen que retome los designios de otro sistema diferente. Es una enorme roca en el camino del imperio que obstruye su avance.
Finalmente, los que determinan el nuevo orden mundial, revelan con nuevos evangelios la triste historia de la humanidad: “Los Papeles de Panamá”. Los imaginativos de este bodrio moral y político, han logrado parcialmente sus objetivos. Como decíamos arriba, desmoralizar a las sociedades, demostrarles que viven sobre miasmas morales, para luego domesticarlas contra sus propios designios. Es semejante a tirar una porción de piltrafa a una jauría de perros: la pelea, ladridos aturdidores en la forja de conseguir unas hilachas y el devore de lo conseguido. Consumida la presa, se acabo el jaleo. Mientras el carnicero se guarda la troncha para sus propios festines.
La canina metáfora expuesta, tiene múltiples y complejas lecturas. Sin embargo tiene el mismo perfil de la FIFA. Demostrar que existe una justicia infinita, y que hay un solo Júpiter que juzga y castiga. En la página del facebook, yo opinaba así: Los Papeles de Panamá no son otra cosa que agujeros negros y vacíos ontológicos en la vida de las naciones –de todas, sin excepción- que ni la ciencia más perversa puede camuflar. En el imperio la corrupción está en todas partes. Es la piedra angular y la clave de la dominación. Reside adoptando diferentes formas, en  el gobierno supremo del imperio y sus administraciones vasallas, en las fuerzas policiales administrativas más refinadas y las más corruptas, en los lobbies de las clases dirigentes, en las iglesias y las sectas, en los perpetradores y perseguidores del escándalo, en los grandes conglomerados financieros y las transacciones económicas de todos los días.
A través de la corrupción, el poder imperial extiende una pantalla de humo a lo largo del mundo y ejerce su dominio sobre la multitud en medio de una nube pútrida, en ausencia de la luz y la verdad.  Estamos sometidos a la política hegemónica ciega y muda. Lo verdadero que nos gobierna, es lo que no se ve, y tampoco se escucha. Esos agujeros negros que tragan la luz y el sonido están ubicados estratégicamente en todas las puntas de la rosa de los vientos. Por ahí pasan las 24 horas del día el dinero y todos los derivados que la teología del dios dinero y la riqueza han inventado. Wall Street, La City de Londres; los parquets de Paris, Frankfurt, Hong Kong, Tokyo y Panamá. Todos, excepto Panamá, son Estados-nación altamente desarrollados. Las ciudadelas del dinero y sus derivados en cada País, han construido su propia reserva urbana, donde los poderes de los Estados no los alcanza. En esos lugares el Poder Total es el Dinero. La Reina de Gran Bretaña debe usar determinados protocolos para pisar La City.
Panamá no es reserva urbana, es un territorio en una geografía creada con los “altruistas propósitos” que siempre ha cumplido. Nada más. Nunca fue un Estado-nación, es la reserva imperial geoestratégica, comercial, militar y financiera. Es el puerto seguro de tempestades fiscales y justicieras de otros Países que persiguen a piratas, bucaneros y filibusteros que se refugian para almacenar sus riquezas, con toda certeza, mal habidas. Panamá no es un País, es un negocio, dijo John le Carré. Existen más funcionarios bancarios que habitantes originarios. El único territorio Latino Americano donde hay más bancos que iglesias.
 Las cloacas de imperio son numerosas y muy poderosas. Las agencias de inteligencia regadas por doquier; el sistema financiero y bancario el más putrefacto; la negación de los derechos civiles y humanos a sus ciudadanos, que reclaman a otras naciones; el bío-poder que atenta con tomarse la vida global; la discriminación étnica y la supremacía blanca; los señores de la droga y su inmenso mundo del dinero; la estructura mafiosa cada vez más sofisticada, muy distante al mítico Al Capone; la poderosa industria militar ajena e independiente del gobierno; las milicias blancas de extrema derecha, cada vez más cerca al fascismo; la multiplicación de las sectas religiosas; las grandes corporaciones, verdaderos poderes dentro del poder; la brutalidad policial; la superestructura del sistema: el entretenimiento con altas dosis de violencia y banalidad; la garantía constitucional para caminar armado por donde quiera y como quiera. Es nauseabunda la cantidad y calidad de cloacas que garantizan la libertad y la democracia en el País más poderoso de la tierra.
Entonces, el destino de los pueblos esta determinado. Habrá un imperio para el Juicio Final. Si antes no es tragado por sus propias cloacas.